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ABC JUEVES 30- -8- -2007 79 Los cuernos de Islero y la carta de Churchill Linares bullía de ambiente por J. T. y de morbo por la historia: los pitones del miura que mató al mito se exponen junto a la portada de ABC del 30 de agosto de 1947. En un abarrotado bar se exhibe la impresionante colección, que contiene una curiosa misiva R. P. LINARES (JAÉN) Una pena negra como la piel de Is lero con sus tintes cárdenos como la España gris de la posguerra, se apoderó de España hace sesenta años. Eran las cinco, pero no de la hora lorquiana, sino de la madrugada, cuando una nota de clarín desgarrada rompió el aire con vibrante puñalada Aquel 29 de agosto de 1947, Manolete moría. Como escribió Agustín de Foxá, estaba Islero sin siglo; eterno; con sus duros cuernos y con su muerte española preparada. Y se llevan sus astas a escondidas Aquellas dagas macabras han dado pie a páginas y páginas cargadas de leyenda. Aunque algunos cuentan que acabaron en una espuerta y se mezclaron con los cuernos de los otros cinco miuras lidiados en Linares, la Taberna Lagartijo esconde en su museo Manolete una vitrina con los pitones astigordos de Islero los verdaderos advierte su dueña- cuya cabeza fue descuartizada antes de que Manolete pronunciase sus últimas palabras: Qué disgusto se va a llevar mi madre Manuela Moreno es heredera de una histórica y codiciada joya. Así llegaron a sus manos: Mi abuelo Claudio estaba viendo la trágica corrida del 47 y, al percibir la gravedad de la cogida, se le ocurrió quedarse con la cornamenta. Luego la tuvo mi tío y ahora la tengo expuesta en este museo Centenares de curiosos acuden durante las fiestas de San Agustín a contemplar los pitones, que reposan al lado de la portada que ABC dedicó el 30 de agosto del dramático año a la muerte de Manolete. Todos quieren hacerse una foto. Ayer la sala era unhervidero de gente: Hoy no podíamos faltar a la corrida de José Tomás y, de paso, teníamos mucho interés por ver esta pieza. Impone ver estos cuernos, aunque a la par genera cierto morbo comentaba un matrimonio recién llegado de Bilbao. No sólo cuenta con las astas, sino con múltiples objetos con sabor añejo: la cama de curas, un capote ensangrentado, un trozo de la camisa de Manolete, una elegante gabardina y un cartel que nunca llegó a celebrarse: en Mérida, el 3 de septiembre, se anunciaba el Monstruo con Pepín Martín Vázquez y Paquito Muñoz. O la carta que Winston Churchill envió a Manuel Rodríguez agradeciéndole el regalo de la cabeza del toro Perdigón El toro- -se lee en la misiva- -tenía marcada claramente una V en la frente, y me dicen que fue muerto por usted en el día de la Victoria. Quiero darle las gracias por la parte que usted ha tomado de proporcionarme esta prueba que es expresión de la amistad y buenos deseos de España. Le ruego acepte mi felicitación por el feliz resultado de lo que debió ser dura lucha Es una colección impresionante comentó un periodista mexicano, mientras observaba una fotografía de la confirmación de alternativa de Manolete, de manos de Silverio Pérez, en México: Si hoy toreo con ese que se arrima tanto y quiero estar por encima- -dijo entonces el Faraón de Texcoco- es un buen momento para hacer testamento Situado en la enjuta calle de Pérez Galdós, aunque más conocida como Ventanas, la taberna Lagartijo rebosaba, al igual que El Albero A escasos metros, la peña de José Fuentes, donde el propio torero alababa la personalidad de Manolete y José Tomás. Ayer, en Linares, sólo se hablaba de toros. Testigo directo: sesenta años sin volver a los toros Nostalgia de otros tiempos. Mezcla de recuerdos, emociones y lágrimas. Un grupo de aficionados con aire de antaño se arremolinaba por los alrededores de la plaza de Santa Margarita. Algunos llevaban sesenta años sin ir a la plaza. Andrés, con ochenta y cinco otoños que parecen ochenta y cinco primaveras, se reencontraba ayer con Linares. Manoletista acérrimo, después de vivir tan amarga tarde, jamás volvió a los tendidos de Linares: Ningún torero me ha vuelto a interesar. Manolete era único Pero ahora ha decidido reencontrarse contagiado por el imán que desprende José Tomás: Mis nietos me aseguran que éste me va a gustar, que se parece a mi ídolo. Tanto me dicen que no me he podido resistir Andrés no puede reprimir las lágrimas. Son tantos los recuerdos... Como los de Juan, de ochenta y dos años: Tuve la desgracia de verlo, incluso en la enfermería, durante la operación- -explica- Se organizó un desbarajuste tremendo: por allí había banderilleros de luces, gente fumando Santiago sólo tenía once años el día de la tragedia, pero recuerda todo. De repente- -cuenta- por la puerta del hotel Cervantes pasó Manolete en una camilla, porque no aguantaba el trajín del coche de tanto dolor La comitiva, con don Álvaro Domecq y Camará detrás, era la premonición del destino azabache. Parecía un entierro. Nos dio muy mala espina De la plaza al hospital de los Marqueses de Linares, convertido hoy en una residencia de ancianos y su habitación 114, en un almacén. Allí expiró el mito y nació la leyenda. Otras plazas San Sebastián de los Reyes Ángel Teruel y Chechu, a hombros Ángel Teruel y Chechu cortaron tres orejas cada uno para salir a hombros con una encastada novillada de Joselito. Benjumea se llevó una oreja también y fue ovacionado. Las astas del toro de Miura que mató a Manolete se exponen en el bar Lagartijo de Linares junto a la portada de ABC