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68 40 CULTURA Y ESPECTÁCULOS JUEVES 30- -8- -2007 ABC Keira Knightley, protagonista de Expiación posa para los fotógrafos ayer en el Lido de Venecia Mostra de Venecia E. RODRÍGUEZ MARCHANTE ENVIADO ESPECIAL eira por aquí... Keira por allá... y todo por que nadie se atreve a llamarla por su apellido: Knightley, que hay que tener la garganta más educada que un contratenor para no atascarse en él. El caso es que ella era la heroína del día como protagonista de la película inaugural, Expiación de Joe Wright, sobre la casi mítica novela de Ian McEwan, una conmovedora historia de amor y culpa que el director de Orgullo y prejuicio saca adelante unas veces como puede y otras como le da la gana. Con sólo esta película, la jornada inaugural hubiera quedado algo sosa, y los programadores de la Mostra decidieron animarla vaciándole el convoy entero de la sal y la pimienta con la película de Jaume Balagueró y Paco Plaza titulada Rec un afilado ejercicio de estilo dentro del más puro terror y de la que sale uno con la piel Sosa Expiación y el encontronazo de Rec para empezar más tirante que la pandereta de un tuno. El caso es que arranca tranquilizadora: un reportaje televisivo, un en vivo y en directo con los bomberos: qué hacen, qué comen, cómo pasan el tiempo, hasta que hay alguna llamada de alarma... Vemos la película de Balagueró, siempre, a través de la cámara del reportero y los comentarios de la periodista (Manuela Velasco, mucho mejor actriz que periodista, por lo que se ve) Y de repente, es como si Rec se colara por un agujero en esa otra película de Fresnadillo titulada 28 semanas después pero en versión doméstica. Si a uno le gusta estar en tensión en el cine, en Rec disfrutará más que un gimnasta en unas anillas, gracias no sólo a que la historia apura al máximo todas sus posibilidades terroríficas, sino también en gran medida por el modo en que Balagueró y Plaza deciden narrarla, pues el efecto cámara de televisión le proporciona un plus de sensación de realidad (al principio no es difícil pensar que se trata de un documental o de un reportaje en falso directo) y el hecho de que siempre mantenga ese punto de vista y el ajetreo de ir en las manos del cámara aumenta aún más la presión, la angustia, y lo único que le niega la verosimilitud al asunto es, precisamente, que el hombre no suelte casi nunca la cámara, con lo que se le viene encima... Volver a Expiación desde Rec es como salir de un animado local nocturno y darse de bruces con las once de la mañana de un domingo. Pero hay en la historia que modela Joe Wright, con guión de Christopher Hampton, una gran cantidad de material sensible. El trío pasional que forman la pareja de amantes y la niña que lo acusará a él de haber violado a otra jovencita es tan potente que requiere de una mano y de una estructura especial para ir contándose, algo que hace el director con mucho tacto durante la primera mitad de la película, mezclando hábilmente los tiempos, las músicas, los sentimientos... Luego, con el cambio de escenario (entra en periodo bélico, la Segunda Guerra Mundial) la película, que no la historia, se entontece, se engola y se corta en parte el hilo que la unía al espectador. Keira Knightley y James McAvoy, que encarnan a la pareja protagonista, y que están a punto de crear química entre ellos, se pasan la película con un extraño gesto de morritos, como si se les quedase entre los labios parte del texto de los diálogos... O como homenaje particular al Clint Eastwood de aquellas películas del Oeste con las que hacen aquí un ciclo titulado Western a la italiana con títulos como Por un puñado de dólares o ese otro proyectado ayer de 100.000 dólares por Ringo sí, muy italiano, pero con Fernando Sancho y Mónica Randall... ¿A ver qué gesto se le queda a cualquiera ante algo así? Pues el mismo que a Keira Knightley. Más información sobre el festival: www. labiennale. org it cinema K