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40 MADRID JUEVES 30 s 8 s 2007 ABC Los agentes de la comisaría de Vallecas lograron liberar a la menor tras negociar con los secuestradores persuadir al matrimonio para que liberara a la menor, y después de varias horas de conversación y negociaciones, hacia las cuatro de la mañana del domingo, consiguieron rescatarla. La menor apenas recuerda nada de lo que ocurrió dentro de la chabola a partir de las once de la noche, cuando asegura que se quedó dormida por el cansancio de toda la tarde. Sin embargo, la niña tuvo un momento de pánico que hizo que los secuestradores le propinaran varios golpes, por lo que también se les acusa de un delito de lesiones. La afluencia de familias rumanas en torno a la chabola fue aumentando a medida que se acercaban más patrullas, según han confirmado fuentes policiales. Al parecer, algunos compatriotas intentaron defender al matrimonio, aunque no hubo que lamentar ningún herido ni detenido. Familias de gitanos y otros inmigrantes también acudieron al lugar de los hechos. Y es que la Cañada Real Galiana se ha convertido en un quebradero de cabeza para los agentes del distrito de Villa de Vallecas. Se trata de un asentamiento ilegal, al que cada día acuden más familias de inmigrantes, donde se establecen sin ningún tipo de control y con graves carencias sanitarias. Las peleas entre clanes son constantes, al igual que el menudeo de drogas y el paso de camiones que evitan los atascos de la M- 50. Agresiones a la pequeña La Cañada Real, una franja de doce kilómetros donde se dan cita marginación, delincuencia, suciedad y chabolas CHEMA BARROSO Secuestran a una niña rumana de 13 años para obligarla a casarse con su hijo La retuvieron durante más de 12 horas en una chabola de la Cañada Real Galiana JOSÉ M. CAMARERO MADRID. Matrimonio por conveniencia, agresiones a menores, llamadas de socorro in extremis discriminación femenina... Bien podía haber ocurrido en la Edad Media o tratarse de los ingredientes para un guión cinematográfico pero es, en realidad, lo que sucedió en Madrid el pasado fin de semana: el secuestro durante más de 12 horas de una niña rumana de apenas 13 años por parte de una familia de su país, para ser obligada a contraer matrimonio con su hijo, de 15. Sin más, ése era el objetivo que se habían marcado Marcel D. y Argentina D. quienes aprovecharon la visita que la menor les hizo a su casa, invitada por la hija de ambos, para retenerla durante horas. Cuando el sábado por la mañana, la menor, de quien no se ha facilitado su identidad, entró en la chabola de su amiga en la Cañada Real Galiana- -cerca de la carretera de Valencia y del vertedero de Valdemingómez- no se podía imaginar que los padres de la otra chica iban a tratar de casarla a la fuerza. Poco después del mediodía, un primo del matrimonio que había retenido a la menor se acercó hasta la chabola, y al percatarse de la situación, intentó convencer a Marcel para que la liberaran. Sus esfuerzos fueron en vano, por lo que, como si de una película se tratara, aprovechó un descuido de los secuestradores para facilitar un móvil a la pequeña. Al parecer la menor, residente en Valencia, se encontraba en Madrid de vacaciones en casa de una tía, por lo que cuando le dieron el teléfono llamó a su progenitor a la ciudad del Turia, para advertirle sobre lo que le ocurría. Asustado por la situación, el padre alertó minutos después de las cuatro de la tarde a la Policía Municipal, cuyos agentes se acercaron hasta el lugar de los hechos. Pero la gravedad de la situación y el posible uso de armas por parte de los secuestradores hizo necesaria la intervención de varias patrullas de la Policía Nacional. Mientras tanto, el padre de la menor no se lo pensó y comenzó un viaje de cuatro horas en coche hasta la capital. Los agentes de la comisaría de Vallecas que se trasladaron hasta el poblado de la Cañada Real intentaron Denuncia del padre Trabajo abre una investigación sobre la empresa que contrató al obrero aplastado por un ascensor LETICIA TOSCANO MADRID. La muerte de un trabajador rumano el martes, aplastado por un ascensor, destapó las condiciones de semiesclavitud en las que vivía junto con otros compatriotas en el edificio donde estaba realizando unas labores de reforma en el distrito de Ciudad Lineal. Según indicó ayer la secretaria de Salud Laboral de UGT, Marisa Rufino, ni el fallecido, ni otros diez trabajadores inmigrantes- -naturales de Rumania y Polonia- -que formaban parte de la cuadrilla tenían contrato de trabajo. Al parecer, la víctima ejercía de capataz y, según las primeras investigaciones de la Policía Judicial había sido subcontratado por Alexander Smith, del que todavía no se sabe si forma parte de una empresa o es un trabajador autónomo. No obstante, Smith también habría sido subcontratado por una sociedad mercantil de la que todavía se desconoce el nombre. UGT anunció ayer que se personará como acusación particular contra la empresa en el juicio que se celebre por este accidente, por un delito contra los derechos de los trabajadores. El ministro de Trabajo, Jesús Caldera, aseguró que se abrirá una investigación inmediata y que la Inspección de Trabajo ya ha tomado cartas en el asunto Asimismo, el ministro garantizó que se depurarán todas las responsabilidades, incluso las penales La secretaria de Salud Laboral de UGT se puso en contacto ayer con la consejera de Empleo de la Comunidad, Paloma Adrados, para solicitarle protección para la mujer de fallecido que se encuentra en una situación de total desamparo, embarazada y con un niño de dos años. Tras la conversación, Adrados se comprometió a mantener una reunión con el sindicato en la segunda semana de septiembre. Por otro lado, dos de los trabajadores rumanos que vivían en la obra y no tienen donde ir, serán trasladados el viernes a un centro de Cruz Roja.