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86 DEPORTES Luto en el fútbol s Muere Antonio Puerta Manuel Fonseca Director general de Deportes Paco Gallardo Jugador del Murcia Ángel Torres Presidente del Getafe MIÉRCOLES 29 s 8 s 2007 ABC Gerardo González Movilla Presidente de la AFE Antonio López Jugador del Atlético de Madrid Su prestigio deportivo es importantísimo para el Sevilla y para el fútbol español. Se ganó la simpatía y el cariño Supone una gran pérdida para el deporte español. No sólo triste, sino trágica por cómo se ha producido Han sido muchos años juntos. Se va un compañero, un gran futbolista y un excelente amigo Lo que hay que hacer es un homenaje. Nadie podía pensar que a un deportista pudiera pasarle esto Nadie podía esperar algo así. Estamos muy tristes porque confiábamos en su recuperación MUERTE SÚBIRA CARDIACA T La muerte súbita aparece de forma inesperada sin previo aviso, con frecuencia por un trastorno hereditario. Se produce tras una fuerte arritmia cardiaca que puede ser letal. Sólo una fuerte descarga eléctrica de un desfibrilador puede devolver la normalidad al ritmo cardiaco 1 Se extrae una muestra de sangre del paciente Identificar el problema con un diagnóstico genético 3 El resultado se le comunica al paciente, informándole de: Los riesgos de ser portador de las mutaciones Posibilidad de transmitir la enfermedad a sus descendientes Pautas de prevención, etc. Diferencias entre la parada cardiaca súbita y el infarto ARRITMIA La parada del corazón súbita se produce por un fallo en el sistema eléctrico del corazón que genera una arritmia muy grave. El corazón late sin control, sin poder bombear la sangre de forma eficaz. Arteria Coágulo 4 Si el riesgo de padecer la enfermedad es muy alto, la opción es implantar un desfibrilador Sistema eléctrico del corazón Aurícula izquierda Aurícula derecha Desfibrilador 2 En el laboratorio se extrae el ADN de la sangre y se busca la mutación genética que causa la enfermedad INFARTO Cuando se produce un ataque cardiaco, una o varias arterias coronarias se obstruyen. El oxígeno no llega al músculo cardiaco y se daña. Ventrículo derecho Ventrículo izquierdo Una tormenta eléctrica en el corazón La muerte súbita acaba cada año con la vida de 20 deportistas s El corazón late de forma caótica y no bombea sangre N. RAMÍREZ DE CASTRO MADRID. ¿Cómo un organismo joven, acostumbrado al esfuerzo físico de un deportista profesional, puede sucumbir de forma tan repentina? La respuesta está en el interior de su corazón, en una malformación congénita que permanece silenciosa hasta dar la cara. Y cuando lo hace, casi siempre es de forma brutal. La muerte súbita sobreviene, sin previo aviso, tras producirse una auténtica tormenta eléctrica en el corazón, por arritmias que son letales si no se tratan en cuestión de minutos. La vida del jugador Antonio Puerta acabó por una displasia arritmógenica en el ventrículo derecho, una de esas enfermedades cardiacas de origen genético que produce arritmias malignas. Cuando se desencadenan, la activación del corazón es tan rápida y desorganizada que la sangre no puede bombearse hacia los ventrículos, como si el corazón se detuviera. El oxígeno no llega al cerebro y en unos segundos se pierde la consciencia. Si no se reanima el corazón con una descarga de alta energía- -como la que produce un desfibrilador o un equipo de reanimación- el paciente puede arrastrar lesiones cerebrales irreversibles o fallecer. Lo que le ocurrió al jugador del Sevilla no es un caso habitual, pero tampoco inédito. Se calcula que cada año se producen entre 15 y 20 muertes súbitas en el mundo deportivo. Los fallecimientos por esta causa siempre son dramáticos porque suceden en personas muy jóvenes, auténticos atletas con una salud a prueba de reconocimientos médicos. Las enfermedades cardiacas que pueden producir arritmias letales pueden pasar desapercibidas a un electrocardiograma o una ecografía del corazón. Ni el colesterol, ni la tensión arterial ni otros enemigos conocidos del corazón sirven como aviso. A veces estas patologías lanzan mensajes de advertencia, aunque lo hacen de forma tan tímida que pasan desapercibidos, como le pasó al propio Antonio Puerta. Quienes tienen la afección suelen consultar al médico por sentir palpitaciones o desmayos. Antes del sábado, Puerta ya había sufrido dos desvanecimientos. Acudió a su médico, pero los análisis no mostraron nada anormal. Se buscaron causas y el calor de un mes de agosto en Sevilla y la tensión de los partidos parecían explicarlosos desmayos. Ese síntoma era la señal de aviso que podría haberle salvado la vida. Una sospecha que hubiera confirmado una resonancia magnética y un análisis genético. Ninguno de los trastornos cardiacos que causan arritmias en personas jóvenes y atletas están reñidos con una buena capacidad física, Quien padece este tipo de trastornos son personas con una forma física excelente, con corazones aparentemente sanos. Sólo se puede diagnosticar si se busca expresamente o porque exista algún indicio que nos haga sospechar explica Araceli Boraita, jefa del Servicio de Cardiología del Consejo Superior de Deportes. En este centro se realizan pruebas para conocer la adaptación cardiovascular de los deportistas, es decir la resistencia del corazón al esfuerzo físico y su capacidad de recuperación. Las respuestas no adecuadas se deben investigar e insistir ante la más mínima sospecha. No podemos pensar que el corazón y el electro de un deportista debe ser anormal sin buscar la causa insiste. Por el Centro de Medicina del Consejo Superior de Deportes pasan cada año entre 1.600 y 1.800 deportistas de elite. A todos los olímpicos, promesas del programa ADO y selecciones nacionales se les realiza reconocimientos médicos exhaustivos. Es un requisito indispensable para la competición. Pero no son pruebas infalibles. El riesgo es mínimo, nunca cero Desfibriladores, como solución La señal de aviso de Puerta Si a Antonio Puerta se le hubiera diagnosticado a tiempo su afección, hubiera quedado descalificado para cualquier competición deportiva. Pero también habría salvado su vida. No existen buenos tratamientos farmacológicos para cuidar estas arritmias tan peligrosas. Sin embargo, la tecnología ha desarrollado unos dispositivos implantables que detectan y tratan los ritmos cardiacos anormalmente rápidos. Los desfibriladores son como unos pequeños marcapasos. Se instalan junto al corazón y en el momento de la arritmia restablecen el ritmo normal del corazón a través de una descarga eléctrica. ABC