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80 CIENCIAyFUTURO www. abc. es cienciayfuturo MIÉRCOLES 29- -8- -2007 ABC En busca del interruptor que activa el cerebro Científicos de la Universidad de Stanford modifican el comportamiento de gusanos y ratones por medio de luz dirigida a las proteínas fotosensibles de las células cerebrales POR ANNA GRAU SERVICIO ESPECIAL NUEVA YORK. Hace sólo unos meses, la revista Nature informaba de que en la vanguardia de la Neurociencia se había producido un hallazgo tan impresionante como inquietante: el de dos proteínas presentes en la membrana celular de la mayoría de las células del cerebro humano, y sensibles a la luz, cuya activación podía encender y apagar las neuronas, como un interruptor. Investigadores de la universidad americana de Stanford y del instituto alemán Max Planck se repartían este éxito. Ahora, en Stanford han dado un paso más: han utilizado estos interruptores cerebrales para modificar el comportamiento de gusanos y ratones. Una imagen vale más que mil palabras sentenció la doctora Helen Mayberg, neurocientífica clínica de la Universidad de Emory, ajena al experimento, tras ver el vídeo de los experimentos con gusanos en Stanford. La doctora Mayberg auguró un crecimiento exponencial en el conocimiento de los sistemas neuronales, a partir de aquí. Requerida por ABC, Mayberg se reafirmó en sus palabras pero declinó abundar en ellas. Dio a entender que se sentía algo intimidada por la notoriedad de un experimento que, a pesar de su complejidad, ha trascendido ampliamente las páginas de las publicaciones especializadas en Ciencia y ha convertido al padre de la criatura, Karl Deisseroth, en una estrella capaz de inspirar algo El síndrome del Dr. Frankenstein eléctrico Puede parecer descortés preguntar al doctor Karl Deisseroth si no teme que sus experimentos ayuden un día a hacer realidad una de las pesadillas recurrentes de la Humanidad: el control remoto de la mente ajena. Deisseroth parecía esperar la pregunta: Es pronto para tener preocupaciones éticas en este asunto, pero no hay que descartarlas en un futuro lejano Por ahora hay que ser un poco ignorante para tener miedo. La estimulación eléctrica del cerebro ni siquiera es nueva- -cambia el método, no el concepto- -y estamos hablando de ratones y gusanos, no de personas. Lograr efectos similares en humanos requeriría recursos que ahora nadie posee. Pero sí poseemos herramientas de estudio, subraya Deisseroth, quien recuerda que un científico no es alguien obsesionado con dominar el mundo, sino con comprenderlo. Yo quiero entender cómo funciona una mente enferma, para curarla concluye. AP Eclipse total de Luna: miles de astrónomos pasaron la noche en vela Durante una hora y media, donde las nubes no lo impidieron, los habitantes de extensas regiones de Asia, América y Oceanía disfrutaron ayer de un eclipse total de Luna- -en la imagen, vista desde Utah- -que la NASA aprovechó para estudiar el bombardeo de meteoritos sobre nuestro satélite. Notoriedad del experimento más que celos a sus colegas. Karl Deisseroth es profesor de bioingeniería y es también psiquiatra, especializado en el tratamiento de pacientes con autismo o con depresión severa. Fue precisamente a raíz de su experiencia médica, según explicó a ABC, cuando empezó a sentir cierta impaciencia por mejorar las técnicas existentes de estimulación eléctrica del cerebro, que le parecían imprecisas Él buscaba algo que permitiera apuntar sólo a neuronas muy concretas. Por eso se entusiasmó al saber que podía probar directamente con luz, dirigida a las dos proteínas fotosensibles que se acababan de descubrir en la membrana celular: la channelrhodopsina (Ch R 2) y la natronomonas pharaonishalorhodopsina (NpHR) Al recibir luz (azul la primera, amarilla la segunda) activaban automáticamente neuronas concretas, con un alto grado de discriminación. Para Deisseroth, esto es muy importante dada la extrema sutileza de lo que se busca: explicar disfunciones del cerebro que no responden al fallo de ninguna parte del mismo, sino a cómo interactúan las distintas partes entre sí. Entender quién y cómo desafina en la gran orquesta de la mente. Los experimentos realizados hasta ahora han permitido modificar la conducta de gusanos transgénicos: apretando el interruptor de sus neuronas motoras, usaron la luz azul para inducir a los gusanos a contraer sus músculos, y la luz amarilla para relajarlos y avanzar. También inyectaron un virus portador del gen de la La luz azul indujo a los gusanos a contraer sus músculos, y la luz amarilla a relajarlos Stanford facilita copias de sus genes interruptores a más de 250 investigadores Provocar conductas channelrhodopsina en las células supervivientes en las retinas de ratones ciegos, carentes de fotoreceptores. Al aplicar luego luz azul en los ojos de los ratones, se detectó actividad en el córtex visual, aunque todavía es pronto, dicen, para dilucidar si puede hablarse de una recuperación plena de la visión. El equipo de Deisseroth también ha detectado síntomas de algo parecido a la depresión en ratas, síntomas que iban asociados a una merma de actividad en una región del hipocampo. El siguiente paso es comprobar si aplicar a esa región la técnica de los interruptores puede mejorar el cuadro. Obviamente, la ceguera y la