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ABC MARTES 28- -8- -2007 VISIONES 40 75 BELLEZA A CONTRAPLANO CHIPS DE VERANO José Manuel Nieves A LOS VERDUGOS TAMBIÉN LOS AHORCAN Caso: El verdugo Acusado: Luis García Berlanga. Cómplices: Nino Manfredi, José Isbert, Emma Penella, José Luis López Vázquez, Ángel Álvarez. España, 1963. Baño de vanidades Teresa de la Cierva Marta Barroso Sabemos que nos van a llamar aguafiestas, pero tenemos que insistir en el tema: estamos en la recta final de las vacaciones y hay que tomar medidas para afrontarla. Hacer las maletas, recoger la casa, decir adiós a los amigos... Con este panorama, pocos se libran de la depresión postvacacional, que se convierte, cada año, en un inevitable compañero del viaje de vuelta. Pero se puede superar con pequeños placeres. Como convertir su cuarto de baño en un spa con los productos Balneario de Álvarez Gómez. ¿Necesita desconectar del mundo exterior? Vierta en la bañera un tapón de Gel Espuma de Baño Aguacalma, tres gotas de Agua Perfumada y un puñado de Sales molidas con Avena y Manzanilla y el relax está asegurado. ¡Pero no se pase con las dosis que corre el riesgo de empalagar a los que le rodean! ¿Prefiere encender el optimismo? Cada mañana, un par de toques detrás de las orejas y en las muñecas de Agua Perfumada Aguavital bastarán para empezar el día con una actitud activa y positiva. Y, si esto no funciona, aplíquese el Aceite Maravilloso Cara, Cuerpo y Cabello, de la cabeza a los pies porque, con ese nombre, con que tenga efecto placebo, nos vale ¿verdad? Federico Marín Bellón El secreto de la bloguera más anciana del mundo Aunque al final resulte que la gallega María Amelia López, a sus 95 años, no sea la bloguera más anciana del mundo (al parecer, le ha salido una imitadora australiana que asegura haber cumplido los 108) habrá que reconocer que tener casi 350.000 entradas en un blog en menos de nueve meses (y a su edad) no es algo de lo que muchos puedan presumir. El secreto no está en hacer páginas muy sofisticadas y llenas de recursos técnicos. Ni tampoco en afilar la mala leche y dar caña a diestro y siniestro. Ni siquiera (aunque en esto lo mismo me equivoco) en enseñar cacha, o cacho... La clave está, sencillamente, en ser natural. Y, por supuesto, en tener algo que decir. De blogs vacíos de contenido (o con contenidos que estarían mejor vacíos) está lleno el ciberespacio. Pero esta gallega de 95 años y sonrisa picarona cuenta las cosas tal cual las siente. Cosas pequeñas, de la vida diaria, deliciosas... María Amelia habla con sus blogueriños como lo haría con sus nietos sentada en la butaca del salón. Y eso, entre tanta vulgaridad, ha calado entre los internautas. Seguro que ahora, con tanta prensa, se le vuelven a disparar las visitas. Por mí, que no quede. Ahí va su dirección: www. amis 95. blogspot. com S orprendido en calzoncillos, como la censura, el empleado de una funeraria se ve obligado a casarse y, más tarde, a ascender al oficio de verdugo, como su suegro, para no dejar escapar un piso de protección oficial. Por una vez, Berlanga construyó su película a partir de una imagen, facilitada por un amigo abogado, quien le contó el caso del ejecutor de la envenenadora de Valencia quien debió ser sedado y arrastrado hasta el patíbulo. Lo más sorprendente de El verdugo no es que lograra estrenarse en España, tras el revuelo que levantó en Venecia poco después de la ejecución de dos anarquistas en nuestro país, sino que recibiera la correspondiente subvención. El embajador español en Roma, Alfredo Sánchez Bella vio más que los censores (y que los críticos) y escribió que era uno de los más impresionantes libelos que jamás se han hecho contra España; un panfleto político increíble, no contra el régimen, sino contra toda una sociedad Cuentan que el propio Franco, caricaturizado en cierto modo por el personaje que interpreta José Isbert, dijo de Berlanga: No es un comunista; es algo peor, es un mal español Bueno o malo, quienes dis- José Isbert y Emma Penella, vacaciones pagadas en Mallorca que con la mano abierta, la censura golpeó y hasta cortó cuatro minutos y medio, por lo general tonterías, como la presencia de cuatro damas en la escena de la ejecución, pero también casi todo el personaje del ajusticiado, a quien daba brevísima vida Manuel Alexandre. Tres: el papel central era idóneo para José Luis López Vázquez, pero al tratarse de una coproducción, fue necesario utilizar a un actor italiano. Berlanga confesaría que su relación con Nino Manfredi no fue fácil. Hacía demasiadas preguntas y no acababa de parecer un español El director de fotografía también le dio a Berlanga algún pequeño disgusto, compensado por la escena de las cuevas del Drac. El caso, en cualquier ídem, queda sobreseído, aunque quedan pendientes nuevos cargos: ¿es lícito el humor a costa de algo tan serio como la pena de muerte? Que los presente otro, porque a mí me da la risa. Al ser una coproducción, López Vázquez se quedó sin el papel principal cuten al valenciano que la mejor película de nuestro cine sea El verdugo es porque, en general, prefieren Bienvenido míster Marshall o Plácido ¿De qué podemos acusar pues al bueno de Luis? Admitamos que su filme aparece aquí como homenaje a Emma Penella, al igual que ocurrió con Bergman, y busquemos obligados por el oficio, como el verdugo, algún pie a este gato negro y corrosivo, que soportó incluso una digna versión teatral. Primera prueba del fiscal: tres años antes de su muerte, Isbert ya estaba enfermo. Alguna escena y su voz, que rasca más de lo habitual, lo delatan. Evidencia número dos: aun-