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96 DEPORTES Campeonato del Mundo de Fórmula 1 s Gran Premio de Turquía LUNES 27 s 8 s 2007 ABC Pancartas en bable e inglés contra el líder, Ron Dennis y la FIA J. C. C. ESTAMBUL. El calor era achicharrante a las dos y cuarto de la tarde en Estambul. En el garaje de Ferrari, la actividad se torna frenética y cuesta meter la nariz por allí. De cualquier agujero surge un tipo vestido de rojo que indica la señal de prohibido. En McLaren, la concentración no es menor. Diecisiete personas observan sin parpadear el monoplaza número 1 de Fernando Alonso. Diecisiete tipos cuya contribución laboral va dedicada en exclusiva a poner en marcha el coche para que acuda a la parrilla de salida. Alfredo Sáez, consejero delegado del Santander, observa atento el trajín. Alonso parece ensimismado en sus pensamientos, pero por la rendija del garaje descubre banderas de Asturias y España. Lo que el asturiano vio al alzar la ceja fue una sinfonía de pancartas que más parecían una reivindicación sindical en la cuenca minera. Lo vio Alonso y todo aquel que levantase la cabeza. En la tribuna de meta del circuito de Estambul, una colección de murales saludaban a los participantes, pero sobre todo saludaba a los demonios del campeón del mundo: Hamilton, Ron Dennis, la Federación Internacional. Ambiente futbolero en la Fórmula 1. Cartelones al estilo Santiago Bernabéu o Camp Nou en demanda de un eco. Y eso sí, toda vez que el mundillo se mueve en ambiente anglófilo desde tiempo inmemorial y el idioma oficial es el inglés, pancartas con traducción simultánea. Fernando, ayudaste a ganar, y ellos a ti, a perder decía una en español y al lado, la correspondiente traducción en inglés. ¿Dónde está la igualdad? ¿Dónde está el juego limpio? proclamaba otra. Ron, ¿dónde está la igualdad de derechos? rezaba la siguiente. FIA, intentas robar el Mundial como en 2006 Hamilton ocupaba el centro de la diana en este arrebato asturiano en apoyo de su ídolo. Hamilton, llorón, serás un perdedor toda tu vida se mofaba una más en el lenguaje de Shakespeare sin traslado al del Cervantes. Aunque lo mejor fue la aplicación del refranero castellano a las islas británicas: If you breed crows, they will take you eyes out O sea, cría cuervos y te sacarán los ojos. Alonso se viste de Zidane El campeón del mundo, un gran aficionado al fútbol, lleva cuatro meses entrenándose y jugando con el dorsal 10 en el Prangins, de la Tercera división suiza; su vecino Michael Schumacher hace lo propio con el Echichens JOSÉ CARLOS CARABIAS ESTAMBUL. A eso de la diez y media de la mañana de ayer, mientras ingresaba por el portón principal del Istambul Park con una revista en la mano y acompañado de su séquito, Fernando Alonso sonreía en la distancia. Ya había machacado a su mánager, tenaz seguidor del Atlético, y a todo bicho viviente que siente los colores del Manzanares. La victoria del Madrid, su Madrid del alma, vino a resarcir sus malos ratos de la pretemporada, la duda que como en todos los merengues anidaba por un equipo a medio hacer y que amenazaba con el derribo. Alonso devora deporte en la tele, en el ordenador, en cualquier punto de información. Pero, sobre todo, ciclismo y fútbol. Sus ídolos siguen intocables en el panteón: Induráin y Zidane. En su ordenador portátil ganó el otro día el Tour de Francia con Vinokourov (el extraordinario Contador se queda en las contrarrelojes según diseño del programa informático) y mientras, se entrega a su pasión por el fútbol. Tipo de acción, más que de palabras, tendente siempre a tomar decisiones antes que a publicarlas, el piloto Fernando Alonso se ha convertido desde hace cuatro meses en el futbolista Fernando Alonso. Cualquiera puede imaginar la cara que puso el presidente del Prangins cuando el campeón el mundo de Fórmula 1 le pidió permiso para entrenarse con el equipo. Así se llama su otra escuadra, Prangins. Un club aficionado de la Tercera división de Suiza, sede de la residencia del asturiano en Mont sur Rolle. Allí vive Fernando Alonso, entre Lausana y Ginebra, a orillas del Leman, el imponente lago que separa el cantón de Vaud de los Alpes franceses. A pocos kilómetros alzando la vista del Mont Blanc, el pico más alto de Europa, y de Evian, la ciudad balneario donde según dicen se fabrica el agua más pura del continente. Vaud es como el Lago de Como en Ita- Alonso mostró su estilo el pasado miércoles en un partido entre pilotos y estrellas turcas lia, la superficie europea donde uno se puede encontrar más estrellas por metro cuadrado en virtud de los beneficios fiscales del cantón situado en la frontera lingüística: dos tercios de la población habla francés y uno, alemán. Desde el pasado mes de mayo, Alonso acude cuando puede a entrenarse con los jugadores del Prangins. El dorsal 10 estaba libre y el asturiano se lo ha pedido en honor del futbolista que sedujo su imaginación, Zinedine Zidane. Desde entonces, el Prangins cuenta con su galáctico, el centrocampista ofensivo más mediático de su plantilla. La idea proviene de un plan físico, una motivación lúdica para mantener la forma y evi- REUTERS Protesta futbolera La idea es parte de un plan físico para mantenerse en forma y evitar la rutina del gimnasio En sus inicios en la Fórmula 1, el ovetense ya se entrenó con algunos equipos asturianos de regional tar la rutina del gimnasio en los inviernos helvéticos. Alonso suele machacarse con la cinta, la bici estática, las pesas y todos los cachivaches necesa- Heikki Kovalainen correrá el maratón de Nueva York Heikki Kovalainen se ha apuntado a la moda de los maratones. Como Lance Armstrong, Luis Enrique o Laurent Jalabert, el piloto finlandés de Renault competirá en el maratón de Nueva York el próximo 4 de noviembre. No lo hará con las mismas perspectivas que los tres citados, cuyo objetivo era bajar de tres horas. Kovalainen quiere llegar antes de cuatro horas a Central Park y, sobre todo, superar la marca que tiene el otro piloto maratoniano de la F- 1, Jarno Trulli, quien en 2000 paró el reloj en 4 horas, dos minutos y 21 segundos. Para ello, Kovalainen se está entrenando junto a Gabriele Polcari, un ex atleta finlandés de 800 metros. rios para fortalecer el esternocleidomastoideo, el músculo de su cuello XXL. Pero como no hay contraindicaciones entre el pilotaje y el fútbol, el asturiano echa unas horas cuando puede con el 10 a la espalda. La gente que le conoce asegura que la iniciativa no es nueva, que su incursión furtiva en el fútbol viene de lejos, de sus tiempos de novato en la Fórmula 1 cuando se entrenó con algún equipo aficionado en Asturias y jugó pachangas con amigos. El pasado jueves, Alonso dio rienda suelta a su inventiva sobre el césped en un partido de pilotos vestidos de ajedrez contra ex jugadores de la Liga turca. Con Jarno Trulli comparte su pasión por el ciclismo (el italiano homenajeó al ganador del Giro, Danilo Di Luca, vistiendo una camiseta rosa en Mónaco) y con Michael Schumacher, el fervor futbolero. El alemán siete veces campeón del mundo, que reside a quince kilómetros del español, también se entrena y juega con un club suizo de tercera, el Echichens. Enemigos al volante, en el alucinante final de temporada 2006 con Alonso de nuevo en la cúspide, no ha habido enfrentamiento entre ambos repartiendo juego por el centro del campo, que se sepa. De momento, Alonso sólo quiere disfrutar emulando a Zidane.