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ABC LUNES 27- -8- -2007 Primera división s El Sevilla, al borde de una tragedia DEPORTES 85 Los dedos de Dragutinovic evitaron que Puerta se ahogase con su propia lengua antes de su tenso traslado al hospital razada. Mientras se corre la voz de que antes de subir a la ambulancia, en el vestuario, Puerta ha sufrido otra parada respiratoria, alguien recuerda que fue en abril cuando Antonio hizo el gesto del chupete después de marcarle un gol al Athletic. A las once menos siete minutos de la noche ingresa el futbolista en el hospital. El partido está en el descanso, pero esta vez nadie lo aprovecha para las clásicas discusiones sobre el juego. De quien se habla es de Antonio Puerta, de los datos que confusamente se van conociendo, de lo que cada uno ha visto o creído ver desde su sitio en la grada, de las ansias de jugar que siempre han caracterizado a este chico, de lo lejos que todavía se le ve el techo de su superación deportiva, de lo pronto que fue llamado a la selección nacional, de su alta cotización en el mercado, del interés del Real Madrid por contratarlo y del gol del jueves de Feria a los alemanes del Schalke, sobre todo de aquel gol que le había devuelto el orgullo a una afición forjada en un estoicismo destilado por decenios de mediocridad. El niño de Nervión que simboliza, quizá como ningún otro, la rebeldía del Sevilla contra su propia historia, está en la UCI. El equipo vuelve al campo después del descanso y nadie le reprocha que durante la primera parte no haya dado pie con bola. El Getafe juega ya con dos menos, otro expulsado, y el Sevilla casi no tiene más remedio que golearlo. Le mete cuatro y la grada los celebra, claro, pero la atmósfera de felicidad que los goles traen consigo no inunda esta vez el Sánchez- Pizjuán. Puede más la inquietud y pueden más las noticias que se van solapando, y contradiciendo, sobre el estado de Puerta. Con el partido ya acabado y casi en el olvido, el sevillismo se va enterando de que su futbolista está sedado, conectado a ventilación mecánica y con inestabilidad hemodinámica. Pero el mensaje que cala en todo el mundo llega contenido en las dos palabras del pronóstico: Muy grave Lo dan los cardiólogos del Virgen del Rocío a las dos de la madrugada, en una rueda de prensa improvisada durante la cual no se admite una sola pregunta. Los médicos hablan de las paradas cardiorrespiratorias, de la primera reanimación practicada al jugador, de la necesidad de esperar. Quienes han estado más cerca de los especialistas en estas horas de angustia no dudan en asegurar que la vida de Puerta ha corrido peligro. Y que es muy posible que no vuelva a jugar al fútbol. Las conjeturas se disparan en la noche más larga de una afición que venía relacionando las noches interminables con las celebraciones de las copas ganadas, no con una fatalidad como ésta. El segundo y por ahora último parte médico llega a mediodía. Y es un calco del anterior. El siguiente, salvo incidencia, queda para hoy. LA SEXTA TV Carlos Macaya Jefe de Cardiología del Hospital Clínico de Madrid EFE DISPLASIA DEL VENTRÍCULO rincipalmente hay dos causas frecuentes de muerte repentina entre los jóvenes de hoy en día. La primera es por arritmias cardiacas malignas, y en concreto por la fibrilación ventricular, que es cuando los ventrículos del corazón no se contraen y no se expulsa la sangre. La segunda es por hemorragia cerebral, pero la que nos ocupa es la primera que, según se ha documentado, es lo que le pasó a Antonio Puerta. Las enfermedades cardiacas que producen este tipo de arritmias son generalmente hereditarias, como la cardiopatía hipertrófica. Lo que sucede es que hoy en día, con los ecocardiogramas que se realizan en los reconocimientos, se pueden detectar. Sin embargo, el problema es que hay otras enfermedades que son más difíciles de diagnosticar como la displasia del ventrículo derecho, el síndrome de QT largo, el síndrome de Brugada, etc. porque tienen pocos o ningún trastorno anatómico. Si el ecocardiograma que se le hace a un jugador es normal, este puede jugar al fútbol, pero pue- suerte tengo! se le oye decir a Puerta, cuya mente está todavía en el partido Getafe, ajena al revuelo que se forma en la entrada al túnel de vestuarios y en el que trata de abrirse paso una mujer aterrada y presa de un ataque de ansiedad: ¡Dejadme pasar, que soy su madre! Los compañeros se miran sin creerse lo que está sucediendo, pero tienen que reanudar el partido. El mejor amigo de Puerta dentro de su profesión está también en el campo aunque juega para el equipo rival, después de años de haber compartido escudo con Antonio. Se llama Kepa y acaba de ser sustituido por su entrenador. En la caseta se entera de que Puerta va en ambulancia camino del hospital y siente que su sitio está al lado de su amigo, no allí donde sus compañeros se juegan los primeros puntos de la Liga. No es el único que abandona el campo. Directivos, periodistas, compañeros que no han sido convocados para el partido, personal del club, amigos, todos quieren estar junto a los padres y la novia de Puerta, emba- P Tensión camino al hospital de suceder que, como Puerta, tenga dicha displasia en el ventrículo derecho. Este ventrículo puede tener alteraciones congénitas y, dado que es mucho más pequeño que el izquierdo, sus alteraciones son más complicadas de detectar pues pasan más desapercibidas. Para diagnosticar la displasia es necesario hacer unas resonancias magnéticas que no se suelen realizar y que son, generalmente y como hemos dicho antes, de origen hereditario. El tratamiento más efectivo es implantarle un desfibrilador automático (DAI) Se trata de unas palas que se colocan en el corazón y que se activan con una pila similar a las baterías del marcapaso. Este dispositivo es capaz de reconocer la arritmia y producir una descarga eléctrica. Por supuesto, que esto excluye a Puerta definitivamente para la práctica del fútbol. Por lo visto, ya tuvo anteriormente dos desvanecimientos producidos por arritmias autolimitadas. Lo que sucede es que con una actividad física importante se aumenta la actividad simpática, liberándose catecolaminas, lo que facilita el desarrollo de arritmias cardiacas. El chico había realizado dos carreras largas y por ahí le pudo venir el problema. Cuando se localiza a un miembro de una familia que tiene este tipo de enfermedad es muy importante hacer un reconocimiento médico completo al resto para ver si son portadores de algunas de estas enfermedades.