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ABC LUNES 27- -8- -2007 La nueva ciudad deportiva del Rayo Vallecano tiene cinco campos de fútbol 35 Una tradición local que se celebraba ya en el siglo XV La tradición de los encierros forma parte de la idiosincrasia de Sanse aunque su origen no se puede precisar con exactitud. Los documentos históricos revelan que en el siglo XV los pobladores de los aledaños del Cerro del Clavel ya tenían como uno de sus divertimentos el de correr delante de los toros. En un documento de 1525, la cancillería de la reina doña Juana defendía a los de San Sebastián por unos agravios de excomunión que habían recibido del arzobispado de Toledo citando los gastos que hacían en procesiones, colaciones y encierros taurinos, que, según ese documento, pagaban de sus propias bolsas y no de las cofradías, todo con el objetivo de no perder sus costumbres. tias de 500 kilos no se juega. La manada se separó desde la calle Postas. Los toros iban sacando la cabeza, es la naturaleza de este encaste, muy nervioso explicaba David Checa, veterano corredor. La carrera sólo duró un minuto y 50 segundos, pero Checa sólo la disfrutó en el primer tramo de la calle Real, unos segundos tan solo: los corredores de siempre solamente corren un trecho, para hacerlo a pleno rendimiento: se están jugando demasiado. Al final de la calle Real la manada se volvió a juntar, pero sólo para volver a separarse poco después, en Estafeta. En ese intervalo se produjo uno de los momentos más graves de la carrera: un leve puntazo de un toro a un corredor le bastó para sujetarle el fajín con su cuerno, arrastrándole con la cara en el asfalto durante 30 metros. El corredor sufrió un fuerte traumatismo craneocenfálico. A última hora de la tarde de ayer permanecía en la UVI del hospital de La Paz, estabilizado. Poco después, en Estafeta, se produjo el segundo incidente grave. Un chico de 19 años, A. G. recibió una cornada de 15 centímetros en su gemelo derecho tras tropezar con otro corredor. Con un gran desgarro en la piel, tuvo que ser intervenido en la plaza. Su estado es grave a nivel funcional pero no tiene comprometida su vida explicó tras intervenirle el doctor del coso, Jesús Gálvez, que añadió que el herido podrá hacer vida normal en unas dos semanas. El hospital de Getafe, donde fue ingresado, rehusó comentar su estado y si, finalmente, la cornada había roto la tibia del chico, como se temía. Fueron los dos lunares negros a un encierro taurino que dejó un gran sabor de boca entre los aficionados. Hasta el próximo domingo, la emoción continuará cada mañana en Sanse a las 8.00 en punto. Dos graves incidentes La pasión por los encierros taurinos alcanza a este grupo de amigos de Carabanchel JAIME GARCÍA ALGUNOS NO SABEN QUE EL TORO NO ES UN JUEGO Miles de aficionados a los encierros de toda la región acudieron ayer a Sanse para disfrutar del primer recorrido. La gran mayoría se lo toma muy en serio M. DÍAZ S. S. DE LOS REYES. Los 820 metros que forman el recorrido de los encierros de Sanse son una marabunta multicolor de camisetas futboleras aliñadas con el inmaculado blanco de algunas peñas taurinas. La mayoría de las caras se ven tan sonrientes como nerviosas, y cada vez más frescas y con menos marcas de la juerga a medida que se va acercando la hora del encierro: la Policía va cumpliendo su labor y retira a los indispuestos, en ocasiones señalados por otros corredores y hasta por el público encaramado a las talanqueras. ¿Salir el día antes? Nada de eso, hay que estar frescos, algunos no saben que el toro no es un juego, pero esto es muy serio afirman un buen puñado de corredores, de todos los puntos de la región e incluso del país, a medida que se va acercando las 8.00 de la mañana. El encierro está a punto de empezar y muchos apuran su calentamiento. Te da un tirón en el medio de la carrera y de ahí no sales explica Roberto, vecino de Carabanchel. rrer. Atrás quedaban ya las advertencias de precaución por megafonía, en tres idiomas, y la música relajante. También las batidas de la Policía para retirar a los menores de 16 años- -a partir de esta edad pueden correr encierros en la región- -y a los jóvenes visiblemente indispuestos por el alcohol u otras sustancias: Se ha retirado a unos 50, bebidos fundamentalmente, porque no ha habido que sacar a ningún menor de 16 años: cada año hay más concienciación valoraba el jefe de Protección Civil. La tensión de la gran mayoría de los corredores era evidente desde minutos antes de las 8.00 horas. Estiramientos, consejos, golpes en la espalda para darse ánimos y risas nerviosas. Sonó el cohete y se acabaron las bromas: con seis bes- Tiene 19 años, los dos últimos con el veneno de los encierros corriéndole por la sangre. Roberto Sobrino ha cambiado su rutina veraniega de los fines de semana, y no es el único en su pandilla: Corremos prácticamente todos los encierros de Madrid, ahora nos queda Navalcarnero, Móstoles, El Álamo, Daganzo... enumera su amigo Manuel, de 24 años, corredor desde los 18. Ambos destacan la organización, la tradición y la calidad de los toros como la diferencia entre éste y otros encierros. Noelia, Juanma y Ana no corren, pero también les gustan los toros y, a pie de talanquera, acompañan a Roberto y Manuel en su periplo veraniego por los pueblos de Madrid. Son sólo cinco de los miles de aficionados a los encierros que mantienen viva la tradicional llama taurina de Sanse año tras año, aportando el rojo de sus jerseys a la marea multicolor que inunda sus calles.