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ABC DOMINGO 26- -8- -2007 MUY PERSONAL 40 99 José Sacristán Actor ¿Tiene aseguradas sus cuerdas? -No, pero las cuido. En realidad, soy una tonadillera frustrada POR ANTONIO ASTORGA FOTO: JULIÁN DE DOMINGO osé Sacristán borda a Pablo Picasso. El genio del actor revisita al animal del arte en Un Picasso la aclamada obra de Jeffrey Hatcher. Un Picasso llega el martes a San Sebastián. Importunamos al hombre de La Mancha en un ensayo, lo sentamos en el patio de butacas, lo miramos cenitalmente, y disparamos. ¡Acción! -He trabajado con total libertad que me ha dado mi amigo Nacho Artime. Un Picasso recrea un temperamento acojonante, y un espacio donde quedará constancia de la ocupación de los nazis, lo que es el arte, y su influencia en la sociedad, pero sin dar doctrina. Un Picasso recorre su peripecia personal, desde ese talento inmenso que se alojaba en su cerebro, hasta lo que se alojaba en los huevos y en su genitalidad, que era también muy potente y muy importante, pasando por toda su historia y por todo lo que él representa de aque- J ¿Cómo se borda a Picasso? -Su mirada física. Tiene dos ojos que son dos taladros, dos berbiquíes. ¡Cómo pone patas arriba toda la historia de la pintura con el cubismo! y va y viene; lo que es acojonante es esa capacidad inmensa de crear y esa intensidad, no retórica ni intelectualizada. No, es el hombre y su obra inseparables, con la brutalidad pasional de mirar. -Sin duda. Ahora, Dios me libre de hacer un juicio de valor moral como de mearme en la cama. Lo cierto es que, por gente que le ha conocido, no era fácil sobrevivir a su lado. En su contacto con sus semejantes hubo una relación de fuerzas muy desigual. -Hablando de temperamento genital, ¿qué acojona del genio? -Junto con Freud, Einstein, y seguramente con Carlos Marx, y los que no estén de acuerdo que me perdonen, se explica no sólo el siglo XX, sino que su mirada abarca todo, como ser humano, con su bajada a los infiernos. Picasso no evoluciona, es; Picasso no busca, encuentra. ¿Picasso se come el siglo XX? lla España del machismo. -El trabajo de actor es la búsqueda de la verdad a costa de lo que sea, incluso de no caer en la trampa de la profesionalidad, porque entonces aburres a las ovejas. En Sonia Castelo, compañera en Un Picasso he encontrado una mujer buscadora que le gusta correr riesgos. Si no, este oficio se convierte en un funcionariado. No quiero hacer teatro trascendente ni aburrirme. -Me enorgullece. De El huésped... guardo un recuerdo maravilloso. Mire, se han celebrado los 150 años del Teatro de la Zarzuela y me han llamado para cantar un pasaje de Agua, azucarillos y aguardiente Me emocionó. Soy un zarzuelero más. Me he cantado dos cardonas diarios siete días a la semana sin descanso, sin micrófono ni leches. Y yo no estudié canto, lo que pasa es que nací con impostación natural y sobrevivo vocalmente. -Le molesta que los destripaterrones le llamen zarzuelero -Y su genio y talento inundó el cine, el arte de Talía, la televisión... -Para hacer creer a la gente una historia estúpida con un personaje estúpido, para eso, me quedo en mi casa, porque la bombona de butano ya la tengo pagada, y no necesito más. ¿Cómo protege su voz? ¿Dónde alojó talento Picasso? -Pero era un triunfo sobrevivirle. ¿Con el cabrón del tabaco perdió registro? -Yo imitaba a Antonio Molina. Soy tenor ligero, he cantado la Zarzuela. Hice Cardona, El Caserío El huésped del sevillano La Parranda En realidad, soy una tonadillera frustrada. Hubiera querido ser Juanita Reina, pero no se ha podido. Mis padres cantaban muy bien flamenco, y no lo hago mal. Por eso pude hacer El hombre de La Mancha y My fair lady -Que cuando viene un gilipollas de ésos, un pijo, a meternos, yo salto también a la yugular. Alfredo y yo nos conocimos en el año 60. Somos como hermanos. Y Alfredo desde el principio es un actor inmenso. -Porque yo entronqué con la Transición, y fui un poco el espejo en el que se miraba el españolito medio Solos en la madrugada El diputado -Fue un acontecimiento, algo más que una película buena o mala. Nadie daba un duro por ella. -A los que peroran contra el landismo -género literario fundado por don Alfredo Landa- ¿qué les diría? -No se ha dado el sacristanismo. -Tras medio siglo en el arte de Talía, ¿se divierte Sacristán? -Y con los años, amigo mío, pero cuando me ofrecieron El hombre de La Mancha me puse en manos de Inés Rivadeneyra y he vuelto a recuperar agudos. Es una herramienta que yo sé que la madre naturaleza ha tenido a bien dotarme. -Y aprobó asignatura pendiente. ¿Los santos secundarios han salvado el cine español? -Si se repasa al cine español- -porque el teatro ya no se puede ver- -de muchísimos años atrás, se salvan muy pocos protagonistas. Han llegado la mayoría antiguos, declamatorios, son de estuco, ¡joder! y los que salvan las películas son los secundarios y las secundarias: vivos, frescos, despojados de todo engolamiento. Los protagonistas, el guapo o la guapa, son teatrales, falsos, puta mentira. Y entonces asoman Julia Caba Alba, Josefina Serratosa, Riquelme, Orjas o Manolo Morán y es otra cosa. -De retirada, ni hablamos. -A mí este oficio me sigue poniendo cachondo, y mientras haya cosquilleo seguiré. Esto nace del bajo vientre, luego pasa al corazón, al cerebro, es un impulso vital. Ahora, el día que esto me aburra, ¡a hacer puñetas! La mirada profunda de Sacristán desde el patio de butacas donde ha ensayado Un Picasso obra que dirige y con la que gira por España -Soy muy maruja y me gusta tener limpia mi casita. ¿Sigue pasando la mopa?