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88 40 FOTOBLOG DOMINGO 26- -8- -2007 ABC ASÍ NOS VEN Hakim Alsadi Pintor y director de cine Echo de menos un buen y largo baño en el Éufrates Vino de Irak para mostrar al público europeo sus dotes artísticas I. S. R. MADRID. Lo de Hakim fue pura casualidad. Iba a Alemania para hacer el doctorado, pero decidí pasar primero una semana en Madrid para ver las exposiciones de Millares y Tàpies Después de conocer a gente maravillosa descubrir la música española y coger alguna que otra dulce borrachera decidió quedarse en España. Enseguida conectó con los españoles, gente maravillosamente acogedora, aunque no me gusta cómo habláis: todos a la vez y en voz alta Desde entonces no ha dejado de desarrollar sus trabajos como artista pictórico y cinematográfico. En 1985 abrió la galería- taller Sumer (de Sumeria) espacio enfocado al intercambio cultural entre España y Oriente Medio, y un año más tarde fundó el grupo Síntesis dedicado a la experimentación y ruptura de la obra gráfica Hakim también ha escrito guiones de corto y largometraje y ha diseñado puestas en escena para varias obras de teatro Bodas de sangre Marat- Sade entre otras) Como no podía ser de otra manera, una de las cosas que más le gusta de España es el Museo del Prado, pero también las españolas, el vino de Ribera del Duero, el Mediterráneo y la historia del país Tampoco extraña, dado su origen musulmán, que los lugares que más le impresionaron fueran el Generalife y la Alhambra. Granada es de las provincias más bellas Pero no todos sus gustos se basan en la nostalgia. Me encantan las corridas de toros y las fiestas patronales, sobre todo las de Extremadura, donde todo se hace al aire libre. Además, es una comunidad en la que puedes encontrar un montón de sitios en los que la naturaleza aún parece virgen AFP La Loveparade se mudó a Essen Más de un millón de personas se congregaron ayer en la localidad alemana de Essen para celebrar la Loveparade una fiesta callejera a ritmo de música tecno, que nació hace casi dos décadas y que se había convertido (a pesar de sus últimas intermitencias) en un referente del verano berlinés. Los organizadores del desfile, que por primera vez se ha celebrado fuera de Berlín, se mostraron satisfechos por la masiva asistencia de público. La Love Parade (así se llamaba cuando se celebraba en la capital alemana) se canceló el pasado febrero después de que los organizadores anunciaran que no tenían los permisos del Ayuntamiento. Pero ya antes habían comenzado los problemas para el desfile, ya que las autoridades berlinesas no querían asumir los gastos de limpieza. Fernando Castro Flórez El olvido del eco E stamos en las últimas etapas de la ruta y cada vez vamos más despacio. Tengo la impresión de que Caparrós se regodea. En uno de sus raptos narrativos, me ha recordado el eco del Chelly Canyon. La verdad es que no tengo ni idea de lo que me está contando. Creo que eso no lo ha vivido conmigo. Aunque pongo cara de besugo (no es tan difícil para mí) él sigue dale que dale. Parece ser que, en otra vida, de acuerdo con la metempsicosis pigatórica, nos hemos detenido en ese cañón, el primero con el que nos hemos topado en este inmenso viaje y habríamos empleado casi dos horas en lanzar nuestra voz para recuperar lo dicho con el eco. Bien puede ser que mi mente esté tan empantanada que ya sea incapaz de recordar lo que ha pasado en este mes de agosto. Pero me cuesta aceptar que haya olvidado la magia del eco. Si de pequeño me encantaba encontrar la distancia justa para que surgiera ese efecto sonoro, uno de los primeros temas que sirvieron para entretener mi vocación ensayista fue el mito de Acteón y el de Narciso, con lo que la ninfa Eco y sus desventuras fueron entonces (a finales de los años ochenta) objeto de mi enfermiza curiosidad. Mientras Caparrós, animadísimo en su soliloquio, seguía evocando la peripecia en tierra de los navajos, me entregué a la nostalgia de la lectura de las Metamorfosis de Ovidio, a aquella saga de encuentros amorosos frustrados, con despedazamientos, petrificaciones y desaparición del cuerpo. Un cazador cazado, la imagen en el espejo de agua, un muro en la distancia. Caparrós se ha dado cuenta de que estaba en plena desconexión sin cobertura mental o, peor, bunkerizado en mis obsesiones y ha pegado un bozinazo: ¡hostias, contigo no hay quien enganche! Intentando remediar la cosa le pregunto, sin mucho entusiasmo, qué es lo que gritábamos en aquel espacio maravilloso. Esperaba que fueran los nombres de los poetas clásicos o de artistas a los que admiramos pero un jarro de agua fría vino a desmontar mis pretensiones culturales resulta que lo que el eco nos devolvía eran alineaciones futboleras. Por alguna razón no recordaba nada de nada. Un silencio de hielo nos separaba cuando puse sobre el salpicade- ro de nuestro carro un enigmático recuerdo que compartimos. Resulta que, como ya he contado, fuimos juntos a ver una versión de Macbeth en la Nave de Sagunto. El factotum de aquello era Conejero que, según nos dijo al terminar, llevaba cuarenta años dedicándose a la cosa. En escena aparecía, con un montón de folios inmensos, haciendo el papel de la Lady malvada e incitadora al asesinato. Se puso unos auriculares de los que se utilizan para traducciones simultáneas en congresos y otros foros Lo cierto es que, aunque se le veía emocionadísimo, era prácticamente imposible entender lo que decía, de tan afectado y bajito que actuaba. Nos sorprendió que no se quitara esas prótesis ni al terminar aquel montaje, bastante flojo por cierto. Era una suerte de colgante tecnológico Queríamos preguntarle para qué llevaba eso. A pesar de nuestra tendencia a la inoportunidad, no nos atrevimos. Seguramente amaba el eco de su voz. Así le iba.