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Sacristán, tonadillera frustrada El actor José Sacristán, que actualmente está de gira con la obra teatral Un Picasso y que ha cantado en varias zarzuelas, afirma que se siente una tonadillera frustrada Un retrato de Napoleón de 1815 le muestra con una cicatriz que no aparece en su mascarilla mortuaria, lo que siembra dudas sobre la identidad de los restos enterrados en París. La cicatriz de Napoleón El tenor italiano fue dado de alta ayer, después de haber ingresado en el Policlínico de Módena (Norte de Italia) durante diecisiete días a causa de un proceso febril. Pavarotti abandona la clínica 87 Imagen de las salas de lectura de la Biblioteca Nacional gilantes- sobre todo uno calvo que había antes que proferían frases inadecuadas y humillantes a los investigadores, del tipo: ¿Usted qué se ha creído, el dueño de la Biblioteca? ante cualquier petición. Por insultos de este cariz sí se quejaron repetidamente. Entonces, ¿por qué no cambiar al vigilante grosero en lugar de aflojar la seguridad? Al parecer, todo esto tiene relación con los cambios introducidos recientemente por Regàs. La nueva política de otorgar acceso como lector con sólo aportar el DNI, y no sólo a investigadores como había sido hasta entonces, no fue acompañada con una suficiente dotación de seguridad en los accesos ni con la diferenciación de la seguridad que precisaban los usuarios normales o lectores y los que acceden al sancta sanctorum. Sencilla, pero grave, falta de previsión, según algunos empleados, que subrayan que no se cambiaron las condiciones al renovar la contrata de seguridad, solicitando más personal y más equipos. Al margen de lo acertado de esa política de apertura- -contraria a la puesta en práctica por Juan Pablo Fusi en tiempos del anterior Gobierno socialista- una institución que atesora piezas tan singulares de nuestro patrimonio no puede permitirse tanta falta de previsión ni un roto en la seguridad. usuarios, que ponen el dedo en la llaga. El problema es la cola que se forma a la hora de la salida. Pasan por el mismo y único punto de seguridad- -insuficiente, a todas luces tras descubrirse el robo- -los lectores comunes, los visitantes del ciber- café -así llaman a la sala de ordenadores gratuita que ofrece la BN desde hace unos meses- -y los investigadores que han estado en contacto con los más valiosos volúmenes De modo que el paisaje ha cambiado, porque hoy resulta imposible comprobar a todo el mundo, más de 300 personas en un día normal, y por ello sólo se hacen registros aleatorios. Aun así, la aglomeración de usuarios ante el arco de salida entre las 20: 45 y las 21 horas en ABC Al final del día hay una aglomeración de usuarios en el único punto de seguidad para la salida Ante la imposibilidad de hacer controles sistemáticos, desde octubre son aleatorios La cola en la hora de cierre Finalmente, la relajación sufrió algunos cambios en octubre, por insistencia de Raldúa. A pesar de todo, no se volvió tan estricta como antes. Un escáner para los bolsos y un arco metálico para las personas son la única medida obligatoria, a la que se suman desde entonces registros aleatorios a la salida. Esta situación ha sido corroborada por una decena de que cierra la BN resulta de todo punto mejorable. También se supone que los incunables se revisan después de cada consulta, y sin embargo algún fallo en esta revisión hizo imposible pillar al ladrón con las manos en la masa. Entre tanto, la investigación de la Brigada de Patrimonio de la Guardia Civil continúa. Según algunas fuentes, el descubrimiento del robo se produjo mientras se revisaban los incunables para incluirlos en una exposición. Si ello es así, el hurto podría haberse producido meses atrás, incluso durante el periodo del agujero de seguridad. Pero no ha trascendido ni el momento exacto en que se descubrió la falta de los mapas de Ptolomeo mientras se revisaban para una muestra de obras maestras de la BN.