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28 INTERNACIONAL www. abc. es internacional DOMINGO 26- -8- -2007 ABC blan honestamente como tales, si lo hacen como portavoces interesados del Pentágono, o como portavoces de la oposición a quién manda en el Pentágono. The New York Times seguía ayer aleccionando al gran público sobre las simas de odio interétnico en Irak detectadas con preocupación (algo tardía) por la CIA. Los servicios de inteligencia advierten de que en Irak no hay garantías democráticas que valgan, ni que convenzan a nadie de deponer la violencia, si el chií Nuri Kamal al- Maliki no abre la mano para compartir el pastel con la facción sunní, los kurdos, etc. Sólo con una pluralización étnica creíble del poder se podrían crear condiciones para separar el grano de la paja, los civiles de los insurgentes, y ambos de los terroristas. Pero Maliki no parece dispuesto a ello mientras cuente con los norteamericanos haciendo de gendarmes; mientras que si estos se van de repente, la ley del más fuerte podría imponerse hasta un punto monstruoso. Un soldado de EE. UU. se protege del polvo levantado durante el despegue de Blackhawk al sur de Bagdad AFP ¿Dónde va la tercera vía? La Casa Blanca lanza a expertos y generales contra el senador Warner Bush trata de evitar que el debate sobre la retirada de Irak prenda entre los republicanos ANNA GRAU SERVICIO ESPECIAL WASHINGTON. La Casa Blanca intenta parar el golpe de John Warner, el senador por Virginia y veterano de la Segunda Guerra Mundial que se ha convertido en el primer republicano que pide sacar tropas de Irak, negándole la mayor en lo militar y quitándole hierro en lo político. Portavoces de la Administración niegan que el presidente Bush se sienta cuestionado por Warner. Mientras que destacados generales en Irak le salieron al paso, asegurando que es imposible hacer lo que él pide: devolver 5.000 soldados a casa antes de Navidad. Rick Lynch, que manda las tropas norteamericanas al sur de Bagdad, afirmó por videoconferencia que no se ve capaz de prescindir de ni un solo hombre hasta que haya algo parecido a cuerpos de seguridad iraquíes para mantener el control. Y eso no va a ocurrir antes de Navidad remachó el general Lynch, calificando de gigantesco paso atrás todo lo que huela a retirada. El enemigo volvería a golpear más fuerte que nunca concluyó. Esa es la peor pesadilla de los enemigos de la guerra: conseguir la retirada y que a ésta le siga un caos aún mayor que el actual. De ser hoy el azote de Bush, podrían pasar a verse ellos mismos en la picota. Es la extrema politización de todo este debate el que lo enmaraña de tal modo que la gente ya no sabe si puede creer a los propios militares. Si ha- Ésta es la gran paradoja que gira como una hélice en el centro del debate: lo que pone un poco de paz hoy, puede traer aún más violencia mañana. Un dilema endiablado de resolver cuando el tema es el arma arrojadiza electoral número uno. Sólo esto puede explicar la pronta réplica a Warner de un general sobre el terreno, y de toda clase de expertos -tales como William Krystol, antiguo asesor del exvicepresidente Dan Quayle, y que a día de hoy trabaja para Rupert Murdoch- -movilizados por el Comité Nacional Republicano (la guardia pretoriana de Bush) para rechazar el debate abierto por el respetado senador de Vir- El jefe del Estado Mayor no niega que vaya a abogar por menos tropas A. G WASHINGTON. Peter Pace, jefe del Estado Mayor estadounidense, ha desautorizado a Los Angeles Times por haber anunciado a bombo y platillo que él pensaba despedirse del cargo- -le relevan el mes que viene- -recomendándole a Bush que retire casi la mitad de las tropas de Irak. Esa historia es falsa, es pura especulación ha afirmado Pace, que, sin embargo, no niega que pueda acabar siendo verdad. Simplemente precisa que aún no he tomado ninguna decisión Nada de esto ayuda a poner orden entres los altos cargos políticos, militares y de los servicios de inteligencia, recomendando cada uno una cosa distinta sobre lo que hay que hacer en Irak. De acabar pidiendo Pace lo que desmiente que él haya pedido, su carta a los Reyes acabaría previsiblemente en las antípodas de la del general David Patraeus, defensor de mantener el tipo en Irak, a lo mejor con más elegancia, pero no con menos soldados. Ya no se sabe a quién convienen tantas especulaciones y filtraciones a la Prensa. Si la Casa Blanca lamenta tener un corifeo tan potente, o le va bien para que ninguna voz crítica sobresalga demasiado de las demás. El general Peter Pace, jefe del Estado Mayor EPA