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36 ECONOMÍA www. abc. es economia SÁBADO 25- -8- -2007 ABC Sarkozy se pone al frente del clamor que pide a Trichet que el BCE no suba los tipos La autoridad monetaria europea matiza que su intención es mantener todas las opciones abiertas M. L. MADRID. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, se puso ayer al frente de la cada vez más amplia panoplia de políticos y economistas que consideran que el Banco Central Europeo (BCE) no debe subir los tipos de interés en su próxima reunión del 6 de septiembre. Incluso, en su posicionamiento, Sarkozy fue ayer un paso más allá al calificar- -según la portavoz del gobierno galo- -de interesante la actitud de la Reserva Federal estadounidense de rebajar en medio punto una de sus tasas directrices, en contraposición a la posición más bien fija expresada por el BCE, que preside el también francés Jean Claude Trichet. En su reflexión, efectuada en el curso de la reunión del gabinete ministerial francés, Sarkozy resaltó su opinión de que la reacción de la Fed estadounidense ante la crisis propiciada por las hipotecas basura había sido justo lo contrario de una teoría económica un poco paralizada en alusión al comentario del BCE el pasado miércoles en el sentido de que seguía vigente la reflexión efectuada por la autoridad monetaria de la Eurozona el pasado mes de agosto de ser extremadamente vigilantes con la inflación. Para el presidente francés será interesante ver cómo va a reaccionar el BCE y se preguntó si es posible privarse del arma de los tipos de interés ante una crisis como la que se está viviendo. Concluyó Sarkozy sus reflexiones subrayando su opinión de que los tipos de interés o de cambio de las monedas son sujetos políticos, no ideológicos; se trata de saber cuál es la buena política Las palabras de Sarkozy se unieron de esta forma al frente formado en los últimos días por partidarios de que el BCE no cumpla con su intención de subir los tipos de interés en su próxima reunión. En su edición de ayer, el diario económico alemán Handelsblatt publicaba una encuesta con diez reputados economistas de los que ocho se mostraron abiertamente en contra de una subida de tipos de inteindicó para concluir que lo que yo critico es simplemente el hecho de que el banco Central Europeo se haya colocado, él solito, en esta situación inextricable Los dos economistas que apoyaron la posibilidad de que el BCE suba los tipos de interés tampoco lo hicieron sin matices. Bien al contrario, condicionaron la idoneidad de una medida de este tipo a que la crisis financiera provocada por las hipotecas subprime se resuelva rápidamente. Días atrás, ante la evidencia de que los datos de crecimiento económico de la Eurozona reflejan un crecimiento debilitado, la ministra de Economía francesa había solicitado públicamente al Banco Central Europeo que revisara su intención de subir los tipos de interés, más aún ante la evidencia de que la inflación en la zona del euro está en el 1,8 dos décimas por debajo de la barrera fijada por el propio BCE. Tampoco fue ayer la primera vez que Sarkozy entró en el asunto de la crisis financiera. La semana pasada envió una carta a la canciller alemana, Angela Merkel, en la que le expresaba que el G- 8 debería abordar en profundidad la crisis, sus causas y las vías para volver a la normalidad. Jean Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo rés en la Eurozona en este momento. El más duro de los encuestados fue el economista jefe del Deutsche Bank, Thomas Mayer, para quien tenemos un problema grave de crédito en el sector financiero y una señal de endurecimiento de las con- EPA El presidente francés cree interesante la actuación de la Fed en contraposición a la posición fija del BCE diciones de crédito está completamente fuera de lugar Por su parte, el economista jefe del Bank of America, Holger Schmieding, se preguntaba cómo se ha puesto el BCE en el disparadero. Ahora que el BCE nos anunció un alza de los tipos, va a tener que aplicarla Los buenos datos de vivienda y bienes duraderos en EE. UU. animan a las Bolsas pese a la alta volatilidad M. L. MADRID. Las Bolsas europeas culminaron ayer una semana que arrojó un saldo positivo que en el caso del Ibex fue el primero en las seis últimas semanas. No obstante, el resultado final puede inducir al error de pensar que la trayectoria de los índices ha sido positiva, cuando en realidad lo más característico de la semana ha sido la volatilidad. El perfil de las últimas sesiones ha tenido en común las dudas durante la mañana, las pérdidas moderadas, el escaso volumen y la reacción final ante una apertura alcista en Wall Street. La Bolsa neoyorquina cerró la semana con un fuerte alza tras conocerse los buenos datos hechos públicos ayer por el Departamento de Comercio sobre la venta de viviendas nuevas y los pedidos sobre bienes duraderos. Al cierre, el Dow Jones subió un 1,08 hasta los 13.378,87 puntos. En dos jornadas el Ibex se desligó de esta reacción final y concluyó en perdidas cuando el resto de mercados europeos volvían a las ganancias al rebufo del Dow Jones neoyorquino, lo que no ha sido obstáculo para que el cómputo semanal haya sido positivo. Otra característica muy acusada de la actuación de los mercados de valores a lo largo de esta semana ha sido la falta de volumen, que en el caso del Ibex ha colocado a esta última semana en la lista de las sesiones con menos volumen de negocio del año. Con estos condicionantes, la mayor parte de los mercados europeos ha vivido de las rentas obtenidas con el avance obtenido en la sesión del miércoles, la mejor de la semana, y el mínimo repunte de ayer. Los analistas estiman que aunque los ánimos están algo más tranquilizados en los mercados de valores, pero indican que la calma es tan sólo aparente, ya que cualquier nueva noticia puede provocar una nueva reacción en cadena, por lo que los inversores han extremado las cautelas. La mayor parte de los expertos subrayan que incluso si la situación de los mercados se normaliza a corto plazo, las Bolsas tardarán varias semanas más en volver a una dinámica normal por la gran desconfianza que se ha generado.