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ABC SÁBADO 25- -8- -2007 Cien días en el Elíseo INTERNACIONAL 31 Juan Pedro Quiñonero SOLIDARIDAD NACIONAL icolás Sarkozy ha hecho coincidir los primeros cien días de su mandato presidencial con su primera visita al País Vasco con varios objetivos políticos de fondo: defender la visión francesa del puesto de las regiones y comunidades en Europa, insistir en la dimensión europea de la solidaridad nacional y recordar la prioridad de la solidaridad inmediata con las víctimas de todos los conflictos. El encuentro de Sarkozy con la Policía de Bayona estaba previsto mucho antes del atentado etarra de Durango. La primera frase del primer discurso del presidente francés en su primera visita al País Vasco expresa una cuestión de principios éticos dirigiéndose a la Policía que también combate contra la banda terrorista: Os pido que recordéis que las víctimas son prioritarias Antiguo ministro del Interior, Sarkozy conoce particularmente bien todas las dimensiones del cáncer terrorista y ha insistido en numerosas ocasiones en su solidaridad sin falla con España. Dirigiéndose a los policías que a diario trabajan contra el terrorismo en territorio francés, Sarkozy subraya lo esencial: la solidaridad con las víctimas es el prin- N cipio cardinal de la solidaridad nacional. El segundo pilar de la solidaridad nacional es la solidaridad con quienes más lo necesitan económicamente. En el País Vasco- francés, la solidaridad nacional pasa por la ayuda a los pescadores menos favorecidos. En ese terreno tan sensible, Sarkozy insiste en la triple relación nacional (entre franceses) bilateral (entre franceses y españoles) y europea (entre miembros de la UE) Sarkozy se dice dispuesto a defender los intereses de los pescadores vasco- franceses pero recuerda que la visión francesa debe tener en cuenta que hay otros puntos de vista (españoles y europeos) y la confesión de que no está completamente seguro de conseguir sus objetivos. De manera más diáfana: hay distintos intereses y puntos de vista, quizá antagónicos. La solidaridad moral (con las víctimas) y la solidaridad económica (con las víctimas de sectores en crisis económica) se inscribe pues en un doble frente nacional y europeo. De ahí que Sarkozy sea igualmente sensible a las tensiones locales, regionales, nacionales, comunitaristas o étnicas. Desde la óptica francesa los enfrentamientos políticos de fondo en el País Vasco, Cataluña o Bélgica se inscriben en un marco que Le Monde describe como egoísmos regionalistas los de las regiones ricas con aspiraciones secesionistas que se consideran explotadas por el Estado. Desde esa perspectiva, Sarkozy y Ségolène Royal coinciden en lo esencial: la solidaridad moral, social y nacional pasan por un Estado sólido e influyente en Europa. Yasmina Reza, durante la presentación de su última novela en Barcelona en mayo de 2006 ABC El presidente ya tiene quien le escriba Una escritora elegante sigue durante un año a un cocodrilo político: ¿quién seduce a quién? Nicolás Sarkozy ha seducido a Yasmina Reza, compañera sentimental de un influyente socialista, cuyo libro sobre el presidente lo cuenta todo, salvo lo esencial J. P. QUIÑONERO PARÍS. L Aube, le soir ou la nuit (El alba, atardecer o noche) es un relato literario de Yasmina Reza, escrito sobre la marcha durante los doce meses de su seguimiento personal de la campaña electoral de Nicolás Sarkozy. Ni un libro ni retrato político, ni periodístico, ni testimonial. Nada de eso. Un retrato personal. Ni siquiera íntimo. Pero salpicado de matices, frases textuales, citas, que no descubren nada desconocido, pero aportan mucho material para un futuro retrato psicológico del personaje humano Sarkozy, que aceptó la propuesta de la escritora sin vacilar y no deseó conocer el contenido del libro. Cuando todavía era ministro de Interior, la novelista y dramaturga, francesa acomodada de padre ruso y madre húngara Yasmina Reza escucha a Sarkozy hablar bien de José Luis Rodríguez Zapatero y Alfredo Pérez Rubalcaba. Es curioso cómo tratas como amigos a gente de izquierda le dice la escritora. Y Sarkozy le responde, en referencia al jefe del Gobierno español y a su ministro de Interior: ¡Pero si no son de izquierda! ¡Sólo en Francia hay gente que se cree de izquierda! Sobre su antigua rival, Sarkozy habla poco, pero es implacable y contradictorio: Tiene agallas. Una señora Y más adelante: ¿Me ayuda la señora Royal? No lo tengo claro. No está claro que ser totalmente nulo sea un handicap en Francia Jacques Chirac, en su despedida de Francia ante las cámaras de televisión, tampoco sale bien parado: Anticuado y sin altura Sobre las relaciones de Sarkozy con la cultura y la vida social, los chismes pueden caer en el lenguaje escatológico. Un consejero personal, antiguo biógrafo de François Mitterrand, le sugiere una visita a un museo en Madrid y recibe esta respuesta: De chorradas, vale Periodismo y periodistas salen francamente malparados, caídos por los suelos de la falta de aprecio mutuo. A Charles Jaigu, de Le Figaro y Philippe Ridet, de Le Monde que cubrían su campaña electoral, Sarkozy les lanza a gritos: ¡Soy una fuente inagotable para vuestros artículos de mierda! Sibilina, la escritora comenta un detalle de ciertos comportamientos periodísticos: Le pregunté a un periodista que siguió a Sarkozy durante la campaña por qué sus artículos decían lo contrario de lo que él mismo me comentaba. Y me respondió: Porque la dirección del diario no quiere esa verdad y los lectores menos Debilidad por las mujeres Católico y partidario de la promoción de todas las religiones del Estado F. de A. MADRID. En la Francia de inicios del tercer milenio, el lugar que ocupa la religión es central ha escrito Nicolás Sarkozy en un libro- manifiesto para su campaña de asalto a la Presidencia, que en cierto modo esboza una reinterpretación de las relaciones del viejo Estado napoleónico con las confesiones religiosas. Católico de formación y de convicciones- aunque no muy practicante admite en su libro- -el presidente de la nueva derecha se compromete a cambiar la inveterada desconfianza laicista hacia el fenómeno religioso, convencido de que éste aporta esperanza y es un instrumento esencial para ir a la raíz de los problemas de violencia y desarraigo en las grandes urbes. Como ministro de Interior y Culto, Nicolás Sarkozy trabajó para buscar un solo interlocutor entre los cinco millones de musulmanes franceses, con notable éxito. Como católico, su carta tras la reciente muerte del cardenal de París, Jean. -Marie Lustiger, el cardenal judío sorprendió por lo inédito en un inquilino del Elíseo. El nuevo marco de las relaciones entre el Estado francés y las confesiones mayoritarias practicadas en Francia está llamado a ser uno de los ejes de la reforma de la V República. Zapatero y Rubalcaba no son de izquierda, sólo en Francia hay gente que se cree de izquierda Escritora de cierto renombre de novelas y obras de teatro, Yasmina Reza sólo deseaba escribir un libro literario, una suerte de diario íntimo Y terminó dejándose seducir por un personaje del que cuenta defectos veniales: Una vulgaridad desarmante un comportamiento de niño siempre insatisfecho gustos de nuevo rico por fumar puros y comprarse ropa de marca Con una debilidad cierta por las mujeres. Al final de un concierto, Sarkozy le confiesa a la escritora que debe contener los impulsos íntimos de su cuerpo... Cecilia Sarkozy está siempre ausente del libro. Y su esposo puede ser más sensible a la publicidad de un reloj de lujo que a un artículo de fondo sobre la diplomacia iraní. Y algunas convicciones de fondo. Yasmira insiste: Su objetivo prioritario era hundir a la extrema derecha del Frente Nacional... En ese combate, nadie ha sido tan enérgico, combativo y obstinado como él