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ABC SÁBADO 25 s 8 s 2007 ESPAÑA 27 RELIGIÓN Evangélicos y católicos diseñan un código de conducta ecuménico JESÚS BASTANTE TOULOUSE (FRANCIA) Que todos sean uno, para que el mundo crea La máxima de San Pablo, tantas veces utilizada por los adalides del diálogo ecuménico e interreligioso, parece avanzar en el caso de una hipotética vuelta a la unidad entre las distintas confesiones cristianas, que en nuestro país colaboran de muy distintas formas. En esta ocasión, y sin caer en agrias polémicas acerca de la primacía de una u otra confesión, la Santa Sede- -a través del Pontificio Consejo para el Diálogo Ecuménico- -y el Consejo Mundial de las Iglesias se han puesto manos a la obra con el objetivo de elaborar, con vistas a 2010, un código de conducta ecuménico que, entre otras cosas, impida el proselitismo religioso entre católicos, evangélicos y pentecostales. Los primeros pasos para esta hoja de ruta ecuménica se dieron en mayo de 2006, en una reunión en la que altos dirigentes católicos y protestantes defendieron la libertad de religión como un derecho no negociable y advirtieron de la necesidad de superar la obsesión por convertir a los demás Ahora, y en el marco de un encuentro celebrado en la localidad francesa de Toulouse, el debate se ha centrado en el testimonio cristiano en un mundo interreligioso El paso siguiente en este proyecto, emprendido conjuntamente por el Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso y el programa del CMI sobre diálogo interreligioso, será la celebración en 2008 de una reunión en la que se redactará el código de conducta. La madre Teresa, en el mes de abril de 1995 en Calcuta ABC La madre Teresa vivió una crisis espiritual durante cincuenta años Un libro sobre las confesiones de la religiosa se publicará en septiembre S. E. MADRID. La madre Teresa de Calcuta pasó la mayor parte de sus últimos cincuenta años de vida en medio de una profunda crisis espiritual que le llevó a dudar de la existencia de Dios. Esta es una de las revelaciones más destacables del libro Mother Teresa: Come be my light Madre Teresa: Ven y sé mi luz que se publicará en septiembre (editorial Double) gracias al esfuerzo del sacerdote Brian Kolodiejchuk, miembro de las Misioneras de la Caridad, la orden a la que pertenecía la madre Teresa. El documento se basa en la correspondencia que la monja mantuvo con sus confesores y superiores durante 66 años, según ha publicado el último número de la revista Time En el libro se recogen extractos de esas misivas. El silencio y el vacío son tan grandes que miro pero no veo, escucho pero no oigo, la lengua se mueve (durante la oración) pero no habla dijo en una carta dirigida a su entonces asesor espiritual, el reverendo Michael van der Peet, en 1980. Esas palabras llegaban, según Time tres meses después de otras bien diferentes: las que pronunció durante la ceremonia de recogida de entrega del premio Nobel de la Paz, que le fue concedido en 1979. El 11 de diciembre de ese año, en una ceremonia en Oslo, la misionera afirmó que Cristo está en nuestros corazones, en los pobres a los que encontramos, en la sonrisa que ofrecemos y en la que recibimos Pero ese Cristo tan cercano estaba lejos de ella, según relata el libro que promete abrir un debate sobre Inés Gonxha Bojaxhiu (1910- 1997) la monja albanesa cuya dedicación a los pobres de Calcuta la convirtió en símbolo de la caridad y fue beatificada por el Papa Juan Pablo II en 2003. La ausencia de Dios en la vida de la madre Teresa parece haber comenzado casi en el mismo momento en que empezó su labor ayudando a los desheredados de Calcuta en 1948 y, con la excepción de un breve periodo de cinco semanas en 1959, ese vacío estuvo siempre presente. LA MISIÓN Jesús Higueras ENAMORADO DE JESUCRISTO entro de pocos días recibiremos en España el libro que Benedicto XVI publica sobre Jesús. No lo hace tanto como Papa, puesto que esto supondría Magisterio Pontificio, sino que quiere entregar el fruto del trabajo de toda una vida que ha buscado a Jesús desde D la fe, la razón, el estudio y sobre todo desde el amor, de tal modo que supone el testimonio de un creyente que enamorado de Cristo ha tenido una experiencia con Él y quiere compartirla. De todos es conocida la altura intelectual que el Papa ha logrado alcanzar a lo largo de su vida, puesto que quiso dedicar su vida al estudio de la fe, desde la razón más limpia y más honesta. Con ello, Benedicto XVI cumple la vocación y la ilusión de todo sacerdote, y es que el mundo conozca la belleza de Jesús, que el mundo no pierda la capacidad de asombro que Jesús sigue provocando en el corazón de cada ser humano, si nos acercamos a Él con humildad, sin condicionamientos ni prejuicios. Estoy conven- cido que esta obra del Papa no va a decepcionar a nadie, tal vez a alguno la lectura le resulte al principio un poco árida, pero sin duda ninguna tiene una fuerza interior que nace del corazón de un creyente apasionado por la persona y el mensaje de Jesús de Nazaret. Después de dos mil años, Jesucristo sigue siendo un personaje profundamente atractivo y frente a tantas obras literarias o cinematográficas que siguen apareciendo cargadas de prejuicios y mentiras, es un motivo de alegría y esperanza para todos los cristianos que una voz autorizada pueda transmitir con verdad y humildad el saber que, después de dos milenios, la Iglesia y sus hijos han recogido sobre la figura del Salvador.