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80 40 VISIONES VIERNES 24- -8- -2007 ABC BELLEZA A CONTRAPLANO CHIPS DE VERANO José Manuel Nieves EL TIMO DE LA ESTAMPITA Caso: Nueve reinas Acusado: Fabián Bielinsky. Cómplices: Ricardo Darín, Gastón Pauls, Leticia Brédice, Óscar Núñez, Ignasi Abadal. Argentina, 2000. Vayamos al grano Teresa de la Cierva Marta Barroso Lo más directamente posible. Porque el acné es un mal que preocupa (y desespera, deprime... a miles de adolescentes y a otros tantos, no tan adolescentes, que sufren el denominado acné maduro Y es que, a partir de los 40, además de padecer la aparición de las arrugas, la flacidez, las manchas, etcétera, resulta que puede volver lo único malo (físicamente hablando, se entiende) que teníamos a los 18 años: los granos. Que si en los brazos, que si en el escote, que si en la espalda... No contentos con hacer esta reaparición inesperada (e indeseada) lo hacen a lo grande (nada de un granito aislado) Menos mal que Garnier ha pensado en nosotras (y en vosotros, que de ésta tampoco os libráis) y ha lanzado Pure Discos Purificantes (6,60 euros) Son unas toallitas redondas de tela impregnadas de una concentración máxima de ácido salicílico (conocido por su acción antibacteriana y exfoliante) eucalipto (purificante) y zinc (regula la producción de sebo) Actúan tan rápidamente que en 5 horas, la piel revela ya los primeros signos de mejora. ¿El modo de empleo? Darse un masaje por toda la zona afectada con un disco, deshacerse del mismo, y con él, de todas las imperfecciones. Directos al grano. Federico Marín Bellón Digan lo que digan de él, algo se esconde detrás del iPhone... Seguimos a vueltas con el iPhone, el objeto del deseo de este año. Mientras en EE. UU. ya lo llevan en el bolsillo (cuántos exactamente es objeto de controversia) Europa se prepara para lo que, a todas luces, será un lanzamiento de impacto. Y me explico. No importa cuántas críticas reciba el telefonito de Apple. Ni que digan que se ha vendido menos de lo que se esperaba; ni que está abocado al fracaso porque no tiene teclado, ni WiFi, ni tampoco 3 G, la tercera generación móvil tan de moda en nuestro viejo pero telefónicamente avanzado continente. Un solo dato debería bastar para darse cuenta de que algo está a punto de ocurrir. Y es que las tres operadoras con las que Apple ha llegado ya a acuerdos en Europa (la alemana TMobile, la francesa Orange y la inglesa O2) han cedido a la compañía de la manzana ni más ni menos que el 10 por ciento de los ingresos que obtengan por el uso del dispositivo, tanto en concepto de llamadas de voz como por las diversas funciones de mensajería e internet. ¿Se dan cuenta? Ni siquiera Nokia, que es el primer fabricante mundial de móviles, tiene tratos parecidos. Algo tendrá el dichoso cacharrito cuando las operadoras ceden sin pestañear semejante tajada. ¿No? R icardo Darín ya había descollado en El faro del Sur y El mismo amor, la misma lluvia pero fue en Nueve reinas donde saboreó el regusto del reconocimiento unánime, antes del bombazo de El hijo de la novia A cambio ha tenido la mala suerte (sepan que el dato es de mal gusto) de que se le mueran los directores de dos en dos, como el propio Bielinsky y el también porteño Eduardo Mignogna, que nos abandonaron el año pasado antes de poner todos los huevos que llevaban dentro. No sorprende que el actor se halla visto obligado a debutar como realizador. El guión de Nueve reinas es deslumbrante, pero en cuanto la vista se acostumbra a su fulgor, pude apreciarse algún desajuste. Una vez más, para detallar los pequeños fallos en los que incurrió el debutante Bielinsky es preciso desguazar el argumento. Veamos: en la primera escena, Ricardo Darín- -un timador experimentado, como sabremos- -rescata al vuelo a Gastón Pauls, que casi destroza el saco de la avaricia con el truco del cambio patentado en Luna de papel De paso, el maestro convence al aprendiz para que compartan sudor y lágrimas por un día. Tras una sucesión de peque- Ricardo Darín y Gastón Pauls, como en los Sanfermines; no se sabe bien quién persigue a quién candidatos alardean de listos, debería olerse las axilas. Lo mejor es que, en este punto, dos motoristas roban los sellos y a nuestros chicos, en efecto, sólo se les ocurre ¡vender los originales, que tenían a su alcance desde el principio! En un doble giro final, Darín y Pauls son pagados con un cheque que se quedará en papel mojado y, en lugar de poner punto final, como Alfonsín, nos regalan la sorprendente e innecesaria revelación de que el cazador ha sido cazado. La frase de Darín Entre nosotros los delincuentes las cosas funcionan así, de confianza merecía ser castigada, pero el desenlace obliga a replantear toda la escena inicial en la gasolinera (por no hablar de los motoristas) que en el mejor de los casos queda en manos del azar. Al espectador se le atragantan de golpe las trampas de Bielinsky. Fabián, argentino, tu película se ve del tirón, pero ni la mano de dios era tan larga. Bielinsky hace trampas y saca a relucir la mano de dios y la del azar ños engaños, ambos acaban enredados en una gran estafa relacionada con unos sellos conocidos como las nueve reinas. Es ahí donde hasta el último mohicano sospecha que Curro Jiménez le dará un navajazo al estudiante. La duda es dónde. No cuadra, sin embargo, que el comprador de los sellos (aunque sea gallego contrate a un perito para comprobar su autenticidad y, en lugar de comprarlos sobre la marcha, posponga la transacción y deje que los embaucadores se lleven las estampitas unas horas, para que tengan tiempo de dar el cambiazo (como en efecto harán, pero a la inversa) Cualquiera que sea la víctima de esta evidente estafa, y los tres