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Una sola película, Spiderman 3 ha recaudado en nuestro país tanto como las dieciséis películas españolas más taquilleras en lo que va de año Cine español Arqueología submarina Los investigadores del Museo Nacional de Arqueología Marítima hallan en aguas de la bahía de Cartagena los restos de un pecio romano del siglo I a. de C. Jamie Bell 67 El protagonista de Billy Elliot cumple 21 años y lo celebra protagonizando, junto a Sophia Myles, una película de alto contenido erótico, Hallam Foe -Me han hecho la pregunta muchas veces, pero más con la formula: ¿No se arrepiente de aquello, señor Firth? y lo cierto es que no, no me arrepiento, al contrario. Sería un hipócrita si renegara de un papel que me ha dado tantas cosas. McDarcy es un nombre que me abrió todas las puertas posibles y llevaré ese papel siempre en el corazón. Sólo puedo estarle agradecido. Lo que sí puedo decirle es que cuando dejé el set de Bridget Jones no tenía ni idea del impacto que aquello iba a tener en mi carrera, y que sólo me di cuenta de ello la primera vez que di un paseo después del estreno de la película. Aquello me encantó (sonríe) ha supuesto en su carrera el personaje de McDarcy en Bridget Jones La última legión EE. UU. Gran Bretaña 2007 110 minutos Género- -Aventuras Director- -Doug Lefler Actores- -Colin Firth, Aishwarya Rai, Ben Kingsley Romanos de clase C JOSÉ MANUEL CUÉLLAR Hay asuntos que deberían ser tabúes. Por ejemplo, que salga Gladiator y de pronto se nos venga encima una legión, nunca mejor dicho, de romanos, o similares, desenvainando la espada, y cuanto más tarde peor: Gladiator Troya El Rey Arturo El Reino de los Cielos y, ahora, La última legión que, visto lo visto, esperemos que sea la última. Medio decente visualmente, la cinta tiene problemas en casi todas sus aspectos y líneas, empezando por el casting, pasando por su planteamiento y acabando por los diálogos. En lo primero, se puede pensar en muchos soldados o duros guerreros, pero el último que a uno le vendría a la mente sería Colin Firth, ya saben uno de los novios de Bridget Jones, soso hasta decir basta y con un rostro de palo permanente, de continuo lloroso en plan hoy me ha dejado mi mujer para irse con mi hermano y mañana también, y pasado. Es decir, un victimista en potencia con una cara de aburrido que te adormece la película y la vida en sí. No se lo cree nadie. O podemos seguir con la chica Rai (para abreviar) que sí, que es una preciosidad pero a la que el director se le olvidó decir que no puede pasearse por la pantalla cruzando piernas al andar como si estuviese en una pasarela de Milán, mucho menos siendo una letal guerrera como se le supone. Pero con ser todo esto malo, lo peor es la falta de grandeza de la película, que tiene todos los ribetes de serie B y a veces (la relación de amor entre los dos protagonistas y algunas escenas deleznables más) de serie C. Muchos de los diálogos son penosos y sólo determinados lances de acción y exteriores bien hallados levantan mínimamente la película que, de verdad, apenas alcanza el rango de cine palomitero. En estos casos, uno siempre intenta apoyarse en ilustres como Kingsley, pero hay veces que ni siquiera los gigantes pueden andar en el barro. -Debutó usted en televisión en 1984, de eso hace ya 23 años. ¿Cómo ve su carrera ahora, desde la perspectiva que le da la experiencia? ¿No le gustaría encabezar más repartos, en lugar de ser el eterno secundario? -Supongo que, como todos los actores, hay películas que ahora no haría y otras que repetiría sin dudarlo. Pero siempre digo lo mismo: mido 1,87, tengo una cara que sirve casi para cualquier cosa y esa versatilidad, si quiere llamarla así, ha sido siempre el faro de mi carrera, lo que me ha permitido hacer todo tipo de papeles... Desde luego, no me quejo. -Primero deberíamos discutir qué significa eso de encabezar un reparto No voy a citar ningún nombre, pero hay muchos actores que lideran películas que se ven clavados una y otra vez en el mismo papel, en las mismas líneas. Yo me siento muy cómodo en los márgenes, en los límites, y creo que hay mucha más diversión en esos rostros que giran alrededor del líder de la trama y que el propio espectador los percibe con mucha más intensidad. Siempre he pensado que prefiero divertirme con esos pequeños papeles que muchas veces no son tan pequeños, que te permiten exprimir los minutos que apareces en escena, y no con aquellos que te obligan a repetir monólogos que acaban siendo repetitivos. -Me han dicho que se ha traído usted un chef hasta aquí... Colin Firth encarna a Aurelius, el militar encargado de proteger al emperador romano con su legión -Le han informado bien, mi mujer es italiana y para ellos el asunto de la pasta al dente es algo muy serio... No sé si me entiende.