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24 INTERNACIONAL www. abc. es internacional VIERNES 24- -8- -2007 ABC Bush abre el debate emocional sobre la guerra de Irak y recupera terreno en EE. UU. El nuevo énfasis en el patriotismo no logra convencer a los adversarios del conflicto pero debilita sus posiciones ANNA GRAU SERVICIO ESPECIAL NUEVA YORK. El discurso de George W. Bush ante los veteranos de guerra, en el que comparaba Irak con Vietnam, no ha gustado a todo el mundo en Estados Unidos. Al día siguiente no se hablaba de otra cosa y el país hervía de críticas a su presidente. Tanto más fuertes cuanto más evidente era que el presidente había tocado un nervio profundo de la nación. Los comentaristas de las principales cadenas de radio y televisión, así como los primeras espadas de los periódicos, se hicieron eco ayer del discurso, la mayoría escandalizados. Sobre Bush llovieron reproches de reinventar la Historia para ocultar la ratonera en que se ha metido en Irak, en palabras del senador Ted Kennedy. Otro senador demócrata, John Kerry, que además es veterano condecorado y su fallido oponente presidencial, le acusó de ignorante irresponsable y le recordó que él personalmente se escaqueó de llevar uniforme. ¿Qué sugiere, que 58.000 muertos americanos en Vietnam no fueron suficientes? se preguntaba en la CNN Paul Begala, un antiguo asesor de Bill Clinton. Pero ninguna de estas críticas podía negar el tremendo impacto del discurso presidencial. No menos de cuatrocientas cadenas locales de televisión, además de las nacionales, recogieron su analogía entre Irak y Vietnam. Si Bush se proponía recuperar el control del debate sobre la guerra, lo había conseguido y, como subrayaba el editorial del Washington Times lo había logrado en un momento clave: cuando la situación militar en Irak parece estabilizada, a menos de un mes de la presentación en el Congreso del informe Patraeus, y con la oposición demócrata confusa y dividida. Hay continuidad generacional e incluso personal entre quienes lideraron las protestas contra la guerra de Vietnam y los que demandan salir de Irak. La gran diferencia es que en la época de Vietnam eran jóvenes y hippies, y ahora visten ropa de marca y hasta Eran jóvenes y hippies Un sargento norteamericano observa a una familia iraquí durante una patrulla en la localidad de Mukeisha ner estómago para que los enemigos de la democracia entiendan que tarde o temprano serán barridos de la faz de la tierra? La ventaja de este enfoque, en términos políticos, es que aleja el fantasma del derrotismo, también de las filas republicanas. Queda claro que el presidente quiere ganar- -no sólo no perder- -el debate sobre la guerra que antes de un mes se suscitará en el Congreso, ante el informe del general Patraeus. Algunas informaciones sugerían ayer que Patraeus puede abogar por permanecer diez años en Irak. También es indudable que, con un discurso así, el presidente estadonunidense no va a ganarse ni un solo adepto entre las filas demócratas. Pero poco le importa. O poco confía en que la oposición entusiasme a la nación recordándole cada AFP Informe crítico de la CIA y la Inteligencia militar sobre el Gobierno de Maliki Un documento de la CIA y de los servicios de inteligencia militares, filtrado ayer a la prensa, pone negro sobre blanco las dudas de la Casa Blanca sobre el primer ministro iraquí, Nuri al- Maliki, poco después de que George Bush primero le cuestionara en público y luego le reiterara su apoyo. The New York Times y The Washington Post eran de los pocos medios que ayer intentaban mantener la cabeza fría ante el discurso presidencial a los veteranos, y priorizar las informaciones sobre la pérdida de fe en Maliki. Si el primer ministro no puede pacificar Irak, porque nadie le perdona que lo gobierne con apoyo estadounidense, ¿qué viabilidad tienen los objetivos democratizadores de la campaña iraquí? Esa sería la respuesta fría al órdago emotivo de Bush. Diez años día que está perdiendo una guerra. Hillary Clinton es quizás la que peor lo pasa con el tema de Irak: el votante de izquierdas no le perdona su apoyo inicial a la guerra, pero el más de centro tampoco le admitiría jugar la carta de la irresponsabilidad incendiaria. Poco más suelto se encuentra el candidato demócrata a la Presidencia Barack Obama quien, consciente de la magnitud de los pasos en falso con esta cuestión, se reserva su mejor baza, que es comprometerse poco. La voz del resto de los candidatos se pierde en un magma de indecisión. Con lo cual no queda muy clara dónde está la alternativa. compiten por la Presidencia de Estados Unidos. Con su discurso, George W. Bush lleva el debate a un punto mucho más emotivo: ¿se está contra la guerra por idealismo o por egoísmo, por indiferencia ante el sufrimiento de miles de millones de inocentes ¿Qué es más digno del noble corazón americano, salir corriendo cuando hay problemas o te- ABC. es Recorrido por los principales bodegones de la exposición del Prado en abc. es cultura