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ABC VIERNES 24 s 8 s 2007 OPINIÓN 5 UNA RAYA EN EL AGUA CASTRACIÓN O PERPETUA UNQUE algún pelota le retoque los michelines con el photoshop, Sarkozy no necesita de mayores arreglos para mantener enhiesto su perfil de reformista vigoroso, con reflejos para reaccionar de inmediato ante los desafíos sociales que hacen cosquillas en la médula de la opinión pública. Su propuesta de castración o cadena perpetua para los pederastas y violadores reincidentes ha desatado una ruidosa polémica que ha cogido a contrapelo a la izquierda, atrapada en la contradicción entre el aplauso visceral de los colectivos feministas y la repulsa dogmática de los eviIGNACIO dentes perfiles represivos CAMACHO que contiene la idea, nada novedosa por otro lado en algunos Estados occidentales que ya la tienen incorporada en su ordenamiento jurídico. La castración, aunque sea química- -sólo algunos regímenes islámicos mantienen las amputaciones físicas, sin grave escándalo entre los apologetas del multiculturalismo- levanta en la sociedad abierta una polvareda moral derivada del carácter irreversible de la medida, pero la verdadera dimensión de la proposición de Sarko reside en la segunda premisa, que es la reclusión vitalicia de los sujetos incapaces de modificar una conducta de altísima peligrosidad social. Ayuda al presidente francés la conmoción colectiva por la arrogancia repugnante del recalcitrante pedófilo que ha dado pie a la controversia, así como el hecho de que la prisión perpetua para delitos muy graves figura con plena normalidad en la legislación gala. Más allá de eso, sin embargo, lo esencial del debate es que resucita una cuestión primordial de la función social de la pena; el castigo del criminal no es sólo una oportunidad simultánea para la reinserción, ni una reparación para las víctimas, ni una factura punitiva con la que restablecer un cierto equilibrio ante el desorden cometido, ni siquiera un factor disuasorio para el potencial delincuente, sino una forma tajante y categórica de separar de la sociedad al individuo que la amenaza con su comportamiento agresivo. El punto más conflictivo de la discusión se deriva de la falta de unanimidad científica sobre el carácter incorregible, o incurable, de la inclinación pedófila o violadora; si está o no inserta en la propia naturaleza de la psique del sujeto. Pero Sarkozy no es un científico, ni un moralista, sino un político preocupado por ofrecer respuestas frente a la parálisis que a menudo atenaza a una comunidad tan sacudida por las dudas éticas como amenazada por la impunidad criminal. Un activista que al menos tiene el valor de no resignarse, aunque sea por mera conciencia de que en la política moderna las sociedades requieren de sus liderazgos la capacidad de proponer recetas sobre sus problemas inmediatos. En esta ocasión, la abominable condición del crimen le otorga ventaja ante el buenismo de una izquierda que no puede obviar la necesidad de reaccionar; el resto es cuestión de un olfato que el poder, lejos de amortiguar, parece estimularle. Claro que Francia, con su amplia tradición de desacomplejado debate democrático, es otro ámbito; más vale no pensar qué habría ocurrido si esta propuesta la llega a formular en España ese Aznar al que el pequeño Napoleón se parece tanto. A EL RECUADRO RUBALCABA, DE PERLITA DE HUELVA UÉDENSE con esta copla: Por favor, conduzcan con prudencia, cumplan las normas, hagan caso de las directrices y, por favor, no corran porque la velocidad está siempre presente en los accidentes ¿Se han quedado, no? Pues ahora, quédense con esta otra: Precaución, amigo conductor, la senda es peligrosa, y te espera tu madre o esposa para darte su abrazo de amor. Precaución, amigo conductor, tu enemigo es la velocidad, acuérdate de tus niños que te dicen con cariño: No corras mucho papá Y ahora, una vez que se han quedado con las coplas como otros se quedan con el manso, venga ese pasatiempo de verano, a modo de sudoku con letras en vez de números... ¿Me permite usted un inciso? -Venia concedida. -Pues que ahora que ha dicho usted lo del sudoku, ¿no le parece que es un pasatiempo con nombre etarra? ¿No le suena lo del sudoku a zutabe, a zulo y a kale borroka? O a nombre de pistolero detenido. Detenido en FranANTONIO cia, naturalmente, porque aquí a los BURGOS pistoleros etarras ni se les pone una mala cara. Lo de sudoku suena a uno que trincan los franceses por la parte de San Juan de Luz: Joseba García Zumarragoitiechea, alias Sudoku Y tras el inciso sobre fonología y fonética de los asesinos, retorno el pasatiempo veraniego de las coplas. De las dos coplas transcritas al comienzo, una es de Perlita de Huelva y otra de otro pedazo de artista que se llama Alfredo Pérez, pero que en el mundo de dar el cante es conocido como Rubalcaba. ¿Cuál es la de Perlita de Huelva y cuál la de Rubalcaba? -Perlita es la que canta eso de que la velocidad está siempre presente en los accidentes de tráfico ¿Seguro? -Segurísimo. Perlita es la que canta eso, la que remata con eso otro tan famoso de por favor, no co- Q rran Pues anda que no le ha dado dinero en derechos de autor esta canción al músico gaditano Felipe Campuzano... ¡Con las dos manos! Porque yo no sólo sé que Perlita se llama Antonia Hernández Peralta, y que nació en Huelva en 1939, y que grabó esta canción con el guitarrista Vicente Fernández El Granaíno sino que fue el pianista Felipe Campuzano el que se la compuso, como Alejandro Cintas le hizo una Misa Flamenca preciosa que también tiene en disco. -Y entonces Rubalcaba, ¿qué es lo que ha entonado para dar el cante de que el carné por puntos no aminora los muertos en carretera? -Pues está clarísimo. La de Rubalcaba es la otra copla. La que empieza diciendo: A todos los conductores mi voz sirva de compaña al ritmo de los motores por vuestras rutas de España Pero esa parte es la menos conocida, ésa es la que repite eso de Gobierno de España que ahora dicen tanto para que nos olvidemos del desgobierno que se traen. La copla de Rubalcaba es más conocida en esa parte que dice: Tu enemigo es la velocidad, acuérdate de tus niños que te dicen con cariño: No corras mucho papá ¿Y quién le ha escrito a Rubalcaba esa copla? ¿Campuzano también? -No, él solo. Rubalcaba es el letrista de ZP, el que le escribe las canciones, pero ahora ha ido de cantautor. Decían que era un tío listísimo, inteligentísimo, pero debe de andar atontolinado con la calor, porque de otra forma no me explico que un hombre tan serio, a esta altura del verano, haya roto en Perlita de Huelva. Porque son agnósticos que, si no, éste era capaz de cantar la Misa Flamenca... -O de meter a compás la Educación para la Ciudadanía con letra y música del Achilipú por no salir de las obras completas de Felipe Campuzano. -Pues yo de momento me conformo con que no declaren obligatorio que en el salpicadero de los coches haya que llevar un portarretratos con una foto de Rubalcaba y otra de ZP, y debajo un letrero que ponga: No corras, ciudadano. Gobierno de España