Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
76 40 VISIONES MIÉRCOLES 22- -8- -2007 ABC BELLEZA A CONTRAPLANO CHIPS DE VERANO José Manuel Nieves EL SUR TAMBIÉN EXISTE, A MEDIAS Caso: El Sur Acusado: Víctor Erice. Cómplices: Omero Antonutti, Rafaela Aparicio, Icíar Bollaín, Sonsoles Aranguren, Lola Cardona. España, 1983. Puestos a sacar las cosas de quicio, no es normal que una niña de primera comunión camine sola, de noche, para sorprender al padre entrando en el cine a ver la película (inventada) Flor en la sombra Más adelante se cita La sombra de una duda de Hitchcock, pero lo que es una auténtica sombra y el motivo de este artículo es que, en realidad, el Sur no llega a aparecer en pantalla. Se habla todo el tiempo de él, es citado como un lugar mítico, pero llegado el momento de cruzar Despeñaperros, según el plan previsto a mitad de película, Elías Querejeta, el padre de todos los productores, decidió (con buen ojo) que había material para colgar la palabra fin. Aunque no lo demostrara, yo estaba muy nerviosa. Por fin iba a conocer el Sur dice la protagonista en la frase que cierra de forma abrupta la cinta. Méndez Leite explica parcialmente el conflicto en su documental El productor En cualquier caso, tanto en El espíritu de la colmena como en El Sur Erice supo atrapar de un modo indefinible los sentimientos más hondos, envueltos con la luz única de su mirada, que parece incompatible con el cine industrial moderno. Víctor Erice no necesitaría productores, sino mecenas. Tal es la acusación y, al mismo tiempo, el mayor elogio. la imprenta, adaptados a la era digital, se comieron ayer el título y causaron la repetición del anterior. El correspondiente a Fahrenheit 451 era Los hombres libro, quemados Y tanto. El escote perfecto Teresa de la Cierva Marta Barroso No hay nada más sexy que un buen escote. Al menos eso es lo que nos confesaba ayer nuestro amigo Nico. Nos lo dejó más que claro. El ya sabe por qué. Y como él, son muchos los hombres que consideran esta zona del cuerpo femenino como una de las más atractivas. Una faena, desde luego, porque a medida que se cumplen años mantenerlo como es debido no es tarea fácil. Para ayudarnos, Natura Bissé presenta Tensolift Neck Cream, micro- lifting tensor de cuello y escote (125 un tratamiento basado en una innovadora fórmula que ejerce un lifting interno regenerador y tensor, con efecto de relleno. Además de tensar y reafirmar la piel del cuello, escote y senos, reduce las arrugas y aporta definición al contorno del óvalo. Algo que también les gustaría tener a muchos hombres. Óvalo, claro. Que no papada. Que también el paso de tiempo hace mella en ellos. Y ya que hablamos de su papada, un consejo. Si quiere reducirla y su mujer utiliza algún producto anticelulítico aplíquéselo en esta zona de su cuerpo. Verá que pronto los resultados se hacen visibles. Y si no, cómpreselo usted mismo. ¿Uno muy bueno? El último de Sisley: Celluli- Pro (120 un tratamiento adelgazante que combate la celulitis y remodela la silueta. Incluso la suya. Federico Marín Bellón Todo vale en la guerra, el amor... y para tener una conexión WiFi Mi vecino me la quiso jugar con el WiFi. Se pensaba que no me iba a dar cuenta, el muy iluso, pero no sólo he detectado su intrusión en mi línea, sino que se la he devuelto con creces. Vaya que sí. No es que me lleve mal con mi vecino. La relación es educada y cordial, como Dios manda. Pero de noche, frente al PC, las personas cambian mucho. Todo empezó con una serie de cortes en el ADSL de casa. Y claro, en esos casos, uno se agarra a lo que sea con tal de tener su dosis diaria de internet. Como todo el mundo (o casi) tiene ya una clave, mi vecino se bajó un reventador de contraseñas (que los hay, y muy buenos) y me eligió a mí como víctima. Me di cuenta al minuto, porque tengo un programita que me avisa de esas cosas... Le eché varias veces, cambié la clave, pero nada, insistía. Así que decidí hacerle una OPA informática hostil Me colé de rondón en su router desactivé todas sus claves y tomé el control. Configuré su conexión para que sólo accedieran los ordenadores expresamente autorizados Y sólo autoricé uno, el mío. Ahora él no puede navegar con su propio router y no creo que se dé cuenta de la maniobra... Esto fue ayer. Espero que lea esto y baje a negociar... V íctor Erice pasa por ser uno de nuestros cineastas más geniales y, digámoslo sin tapujos, lentos. Viene a estrenar un largometraje por década, aunque parece que ha empezado a dosificarse, sobre todo tras su frustrada adaptación de El embrujo de Shangai Después de tres años enfrascado en la novela de Juan Marsé, una disputa con el productor Andrés Vicente Gómez acabó con Fernando Trueba como director de una función que sólo podía resultar magistral o fallida. Salió cruz. Según Erice, el mayor desacuerdo estaba motivado por la duración, que él pretendía llevar a las tres horas (después de acceder a cortar 40 minutos en la décima versión del guión) para reflejar el paso del tiempo Valga este somero repaso histórico para arrojar luz, aunque sea retroactiva, sobre lo que ocurrió con esa maravillosa película que es El Sur adaptación de un relato de Adelaida García Morales fotografiado con primor por José Luis Alcaine. La película no sólo demuestra que la bicicleta es el animal (de compañía) más cinematográfico que existe, sino que incluye una de las grandes elipsis de la historia, aunque superada, al menos en años, por el lanzamiento del hueso de 2001, una odisea del espa- Omero Antonutti y Sonsoles Aranguren, aún lejos de la meta Querejeta cerró el grifo antes de llegar al Sur, con la película inacabada cio Sonsoles Aranguren sale a pasear en el ecológico vehículo y regresa mucho después, convertida en Icíar Bollaín. Pero quizá la escena más prodigiosa sea la cita en el Gran Hotel, donde el protagonista comparte mantel y confidencias con su hija al compás del pasodoble En el mundo La chica ya conoce algunos secretos de su padre, médico y zahorí- -Erice desaprobaría la explicación del término, si alguien la necesita- como su enigmática relación con una actriz. Fede errores Los duendes de