Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MIÉRCOLES 22- -8- -2007 40 Por Rosa Belmonte VERANO Y HUMO Laura Campmany 65 FACTOR 34 ISABEL PANTOJA CAMINA ENTRE CÁMARAS Y RÍE La cantante, tras pedir el correspondiente permiso, abandonó España rumbo a Caracas, donde el día 24 inicia su gira americana. Jennifer Aniston asegura que tras su divorcio se sintió como Bridget Jones ue gran maquinaria. Llego a la T 4 y al bajarme del taxi me encuentro un montón de cámaras y reporteros. Por mucha ilusión que me haga, no me da tiempo a decir lo de Fotos no Otro taxi que aparca después del mío es el que lleva a la codiciada presa. Es ella, es ella dicen los que esperan. ¿Quién? Pues la persona más famosa de España, Isabel Pantoja. Maribel, también es Maribel, para que usted escoja, como canta en su pasodoble. Porque como Liza Minnelli Say Liza Pantoja tiene una canción con su nombre. En fin, que me doy de bruces con todo un avistamiento. Pegada a la ventanilla, gafas oscuras, pelo recogido, escurrida en el asiento, mira el cuadro que le espera y sacude la cabeza en una mueca de desaprobación. Yo creo que es por mantener la función fática del lenguaje o algo así, porque, nena, supongo que a estas alturas (o bajuras) no puede ser que no te esperes el comité de bienvenida. Pero si tienes satélites espías con patas en todas tus casas que saben cuándo sales y hasta qué compras en el supermercado. La batería de cámaras se aposta frente al taxi. Evidentemente, la gente que entra con sus maletas a la terminal se queda parada con los ojos fijos en el coche del que parece que se fuera a bajar la Pantera Rosa o una estrellona semejante. Hala, todos a mirar farfulla malhumorada una de las fotógrafas. Pues no, si te parece, con el numerazo que estáis montando... Los únicos que traspasan la puerta son unos veinte japoneses que se habían bajado de un microbús. La cantante sale de la mano de su enorme hermano Agustín (los miembros masculinos de la familia Pantoja tienden a expandirse; va a haber que estudiarlo) y se encamina al interior rodeada por el enjambre. Los japoneses miran pasmados y preguntándose qué clase de estrella será esa. ¿Qué te parece Tamara, Isabel? le pregunta uno (un periodista, no un japonés) También le nombran las fotos de la ficha policial. Y ella, ni dientes (eran otros tiempos) Como si de un paseíllo previamente ensayado se tratara, camina sin parar y pasa por los mostradores de business Hoy salimos en el Tomate ROMANCE DEL PROCESO Pero, bueno, señor Soria, tampoco hay que exagerar. Ya sé que es de bien nacidos alabar a quien nos da, y si es todo un ministerio- -aunque sea el de Sanidad- -lo que a usted le han regalado, entonces, razón de más. Que se muestre usted contento me parece hasta normal, y que elogie a su mecenas hasta se puede explicar, pero de ahí a promoverle Nobel a la honestidad hay lo mismo que separa el sueño y la realidad. El muchacho, en todo caso, se merece el de la paz. Pues habremos de admitir que en los tres años que van desde que manda en España, o al menos finge mandar, no en otra cosa ha centrado su labor presidencial (al margen de otros delirios de muy escasa entidad) el ZP en que de pronto se convirtió Sosoman Si algo quiere Zapatero en su mandato lograr es que la ETA abandone su costumbre de matar y se entere de que estamos dispuestos a negociar cualquier aspecto del trato que le parezca esencial: qué sé yo, cierto respeto a escala internacional, la autodeterminación, la territorialidad, la libertad de sus presos y alguna chorrada más. A cambio, él sólo pedía un poco de caridad: pase la kale borroka, los chantajes, bien están, pero, hombre, lo de las bombas se tenía que acabar. Y como la de Barajas fue más bien accidental, la pasaremos por alto y pelillos a la mar. Todo estaba preparado para la traca final, pero es que de alguna gente ya no te puedes fiar. Por un lado, los peperos, que luz verde no le dan, y por otro, los etarras, que cada vez piden más. Así es que no hay quien gobierne ni quien consiga la paz. En verdad que es una pena- -cuánto lo siento, Bernat- -que con tanta gente ingrata y tan poca seriedad, el Nobel que le augurabas vaya a tener que esperar. Q Isabel Pantoja, durante una de sus recientes actuaciones suelta un empleado de Iberia) Agustín, sin detenerse, alarga la mano y alguien del séquito (que ya ha facturado los baúles de Pantomar rumbo a Caracas) le da los dos pasaportes con las tarjetas de embarque. Es como una de esas escenas de películas de ladrones de guante blanco donde todos los movimientos están más que previstos. Siguen caminando hacia el control de la Guardia Civil pero se equivocan y se meten por otro sitio ¿cómo es posible si, fuera del puente aéreo, no hay más que un camino- tapón para todos? Al tener que desandar lo andado erróneamente, Pantoja ríe. Como Garbo. Alabado sea Dios. Espero que algún día, además de reír, hable. Como la floja de Jennifer Aniston, que en una entrevista exclusiva para la revista Look Jen breaks her ABC HAIKUS POR SMS El verano es la casa de las apariencias. Agonía de los reflejos. Alfonso Armada silence se lee en la portada) ha confesado que cuando se separó de Brad Pitt se convirtió en una Bridget Jones. Anda, Pantoja seguramente también se sentiría Bridget Jones (cuando a Bridget Jones la enchironan en Tailandia por pardilla, sólo que Pantoja, que sepamos, no enseñó a otras detenidas a cantar Like a virgin El bridgetjonesamiento de la Aniston se produjo porque pasaba los días lamentándose, tirada en el suelo y comiendo litros de helado. Lo que no dice es si acabó engordando y teniendo que llevar las bragazas de Jones que tanto gustan a Daniel Cleaver (Hugh Grant en las pelis) Algún día Isabel Pantoja también romperá su silencio. Y con suerte romperá algo más. Una nariz o así.