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Tempranillo, cariñena, monastrell o garnacha. Desde Gerona hasta Almería, sin olvidar Murcia o Valencia, un recorrido por los mejores viñedos del este de España Turismo enológico El joven bailarín Ángel Martínez ha sido fichado por Frédéric Flamand, y la escritora Vanessa Monfort ha asistido en Londres a un taller, con Harold Pinter, en el Royal Court Theatre Exportando talentos El cineasta Julio Medem acaba de presentar Caótica Ana protagonizada por la cantante Bebe y la joven Manuela Vellés, que se estrena en el mundo del cine La nueva chica Medem 63 Unos operarios preparan un enorme cartel para presentar una producción de Bollywood, la meca del cine indio pueblan la Ciudad del Cine de Bombay, donde los actores pasean por impresionantes parajes naturales a pocos metros de la valla que separa este complejo de las chabolas que abundan por toda la ciudad. Mientras en un pequeño bosque se graba un vídeo musical en el que la chica corre entre los árboles al tiempo que el chico, visiblemente afectado por su pérdida, canta por su amor en play back en un templo hinduista cercano- -el mismo que aparece en todas las películas de Bollywood- -se ruedan las escenas de una famosa serie de televisión. Son claros signos de que los nuevos tiempos también han llegado a la meca del cine indio, como prueban las multisalas que están proliferando por todo el país, y que estos días proyectan los últimos éxitos de la temporada, como Chak- de con el ídolo nacional Shahrukh Khan y su fuerte contenido patriótico. Frente a este cine comercial para las grandes masas, han surgido otros autores con una marcada conciencia social como Mira Nair, directora de Salaam Bombay (1988) La boda del monzón (2001) y, más recientemente, The name- sake (2006) Por su parte, la controvertida directora Deepa Mehta, que emigró a Canadá en 1973, también ha conseguido sacudir los cimientos de la tradicionalmente conservadora sociedad india con su película Agua (2005) puesto que las dos obras anteriores de su trilogía de los elementos como Fuego (1996) y Tierra (1998) aún no han sido estrenadas en el país. De igual modo, Bollywood ha escrutado en traumáticos acontecimientos de la más reciente historia india, como los REUTERS Dutt, villano en la pantalla y en la vida La realidad supera a veces a la ficción. Así lo demuestra el caso de Sanjay Dutt, un popular actor de Bollywood que acabó creyéndose el papel de gángster que le hiciera famoso entre el público indio. Condenado a seis años de cárcel por posesión ilícita de armas y por estar en contacto con los responsables de los atentados de 1993 en los trenes de Bombay, que causaron 257 muertos, Sanjay Dutt está protagonizando en la vida real un culebrón judicial que tiene en vilo a todo el país. Aunque el juez encargado del caso ha asumido que el célebre actor compró a los terroristas una pistola de nueve milímetros y un rifle AK- 56 para su propia defensa, y ha descartado que fuera cómplice de esta trama criminal, su implicación demuestra las oscuras relaciones entre las mafias de Bombay y las estrellas de Bollywood. En este sentido, las fuentes de financiación de numerosas producciones son todavía un misterio, a lo que se une la desordenada vida de los astros del celuloide indio y sus frecuentes problemas con las drogas, el alcohol y el juego. Un lado sórdido de la fama del que no se libró Sanjay Dutt, a quien el juez ha impuesto una fianza que le permitirá salir de la cárcel para volver a interpretar su mejor papel: el de gángster. atentados de 1993 en los trenes de Bombay que centran la trama de Black Friday (2004) o los enfrentamientos que tuvieron lugar entre hindúes y musulmanes en el estado de Gujarat en 2002, que se cobraron unas 2.000 vidas y aparecen reflejados en Parzania (2005) Y, sin renunciar a sus señas de identidad más características, la superproducción Lagaan: Érase una vez en la India (2001) logró ser nominada al Oscar y alcanzó gran reconocimiento internacional conciliando una bellísima factura técnica y un interesante argumento anticolonial de ácido trasfondo social con los típicos bailes y números musicales al más puro estilo Bollywood Una prueba más de que el arte no está reñido con las etiquetas, sobre todo cuando brilla lo más importante: el talento y la imaginación.