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46 MADRID MIÉRCOLES 22 s 8 s 2007 ABC Antonio Márquez vuelve al Teatro Albéniz con sus tres últimos montajes M. D. MADRID. Antonio Márquez y su compañía vuelven esta noche al Teatro Albéniz de Madrid, tras una ausencia en este escenario de casi once años. La directora de este auditorio, Cristina Santolaria, y el propio coreógrafo, presentaron ayer el espectáculo con el que la compañía actuará durante 11 días: Fiesta flamenca La vida breve y Bolero los tres últimos montajes de la compañía. En Fiesta flamenca coreografiada por Matilde Coral, Antonio Márquez y Currillo, la compañía representa el regreso del protagonista de la pieza, interpretado por el propio Márquez, a sus orígenes, el reencuentro con la tierra, con su gente y su enamoramiento, dando lugar a una serie de bailes flamencos encadenados. En segundo lugar, en La vida breve con música de Manuel de Falla, se narrará una dramática historia de amor entre una joven y bella gitana y un ingrato señorito. Para esta última pieza, Antonio Márquez creo una coreografía especial para la representación que realizó con su compañía en el Teatro Real, en julio de 2001. Por último Bolero con música de Ravel y coreografía de Márquez y Currillo, ofrecerá al espectador diversos cuadros de danza en los que se establece un diálogo plástico entre el personaje principal que interpreta el bailarín, solitario personaje que surge en el escenario en medio de una nebulosa espectral, y los diversos grupos de bailarines. El coreógrafo adelantó algunos de sus proyectos, entre los que se encuentra un nuevo trabajo que rendirá homenaje al mítico Antonio El bailarín diez años después de su muerte, y que, aunque aún no tiene un título definitivo, estará listo a final de año. La muestra de las fotos premiadas por World Press Photo 07 visita el aeropuerto de Barajas EPA De Barajas al mundo en fotos Precarios psiquiátricos de Sierra Leona, el invierno parisino de las personas sin hogar o rincones de Japón en los que trabajadores calman su estrés con alcohol. Las instantáneas premiadas por World Press Photo 07 muestran, desde el aeropuerto, otros mundos MARÍA PÉREZ MADRID. En una de sus manos cabe el horror. La conmoción del humo y los escombros están escritos entre sus dedos negros y grandes, sobre la frente oculta. Se leen en su cuerpo, casi volátil, atrapado tras la explosión. A través de una foto, una sola mano puede mostrar la vida de un país entero. Estos días, el mundo puede verse desde el aeropuerto de Barajas sin coger un avión. En el vestíbulo, antes de facturar el equipaje, las 30.000 personas que cada día pasan por el aeropuerto pueden asomarse a la realidad de otros lugares a través de 177 fotos. Son las instantáneas que ganaron los premios otorgados por World Press Photo en 2007, una muestra que ha vuelto a Madrid tras cinco años de ausencia. Cada imagen que se muestra allí es la imagen La que cuenta la historia. La mano del nigeriano que cubre su rostro habla de la explosión de un oleoducto en aquel país del corazón africano. A las tuberías acudían los desheredados a por un poco de petróleo que vender. El oleoducto explotó, y Akintunde Akinleye estaba allí para tomar la foto Me gusta la calidad de las fotos, la vida. Se ve en ellas lo que no se ve normalmente afirma un pasajero que, tras facturar su equipaje, dio la vuelta para visitar la exposición. Lo que no se ve normalmente son las tiendas de campaña que brotaron en las calles de París cuando una organización humanitaria las repartió a personas sin hogar durante el invierno de 2005 para darles un refugio frente al frío y para llamar la atención sobre ellos. O la de un soldado estadounidense con la cara arrasada por un atentado en Irak en el día de su boda junto a su novia, quien, durante un año, vivió en el hospital, esperando a que las heridas de su prometido cicatrizaran mientras borraban el rostro del soldado. Me impresiona este tipo de fotos afirma Carlos, un recién aterrizado de vacaciones. Las más crudas son las que más marcan a los pasajeros. Y éstas no faltan. Como la que enseña la soledad de una joven asesinada, tendida en el asfalto sobre un charco de sangre, en las calles que matan mujeres de Oaxaca. O la de los jóvenes libaneses que, en un descapotable de lujo, con gafas de sol de marca y móviles de última generación, contemplan un barrio de Beirut que misiles israelíes dejaron en ruinas. O la de un japonés borracho que busca en el alcohol el sentido de una vida sacrificada al trabajo. Karoshi cuenta el pie de foto, es la palabra que nombra la muerte por agotamiento. Las imágenes son elegidas por un jurado internacional de 13 miembros, de entre las enviadas por agencias, periódicos y fotógrafos de todo el mundo. Este año, la selección se hizo entre más de 78.000 trabajos de 4.460 fotógrafos. Entre las instantáneas ganadoras, algunas tienen apellidos españoles. Arturo Rodríguez firma la imagen de un día de playa en que el mar arrojó a las costas tinerfeñas la patera de un grupo de inmigrantes subsaharianos. La instantánea plasma cómo los turistas rompieron su ocio para atender a los inmigrantes al borde de la extenuación. Pep Bonet estaba en un pueblo de Sierra Leona cuando un grupo de jóvenes con piernas mutiladas por la guerra jugaban al fútbol con muletas de palos. José Cendón descendió a los infiernos de los psiquiátricos de Ruanda. Entre los fotógrafos premiados, otros dos españoles: Daniel Beltrá, Moises Saman. Kim Yong Ho, un viajero de Korea, se quedó prendado de la muestra. Dice que las fotos de guerra son impresionantes pero a él, la que le ha atrapado es una instantánea en la que un jugador de béisbol no llega, por un segundo, a la base. Cuenta algo, lo que pasa en esa situación asegura Kim. A Carlos Villarro también le gustan las historias. Sensibilizan, aunque se nos olvidará en media hora, pero al menos ahora las vemos No todas las imágenes denuncian; algunas, sencillamente, muestran pequeñas maravillas. Como las de pingüinos y focas marinas ingrávidos o las de bailarines de break dance de las calles de París, a quienes las imágenes muestran volando en un desafío a la gravedad. Próximos proyectos Cuándo, cuánto y dónde Dónde: Teatro Albéniz (Paz, 11) Fecha: 22 de Agosto de 2007 hasta 2 de Septiembre de 2007 Horario: De lunes a sábado a las 20.30 horas. Los domingos a las 19 horas. Precio: De 12 a 25 euros. Venta Anticipada: taquilla de 11.30 a 13.00 horas y de 17.30 a 21.00 horas. Me gusta la calidad de las fotos, la vida. Se ve en ellas lo que no se ve normalmente afirma un visitante