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16 ESPAÑA MIÉRCOLES 22 s 8 s 2007 ABC Interior coloca a un marino civil al mando del buque estrella para frenar los cayucos Alegan falta de habilitación de la Guardia Civil s Malestar y críticas a una misión de maquillaje CRUZ MORCILLO ERENA CALVO MADRID LAS PALMAS. El buque oceánico Río Miño un viejo palangrero reconvertido en patrullero, exhibe ya en los Astilleros del grupo Armón de Burela (Lugo) las letras de molde de la Guardia Civil y la bandera de España. Ha empezado las pruebas de navegación y a finales de este mes, según fuentes de Interior, estará listo para convertirse en la estrella de la flotilla que lucha contra la inmigración irregular. Es es el más grande (51 metros de eslora) y lo han rehabilitado y lustrado, tal y como anunció el Gobierno en el mes de mayo coincidiendo con el inicio de la temporada de pateras y cayucos, al menos la cara exterior. El viejo motor se ha conservado. Su misión, 20 días de navegación al mes en aguas internacionales, empezará rodeada de polémica. Pese a que su flamante casco lleve grabado el nombre de la Guardia Civil y el antiguo pesquero pertenezca a Interior, al mando tendrá a un marino mercante contratado para la ocasión por la empresa adjudicataria y el 75 por ciento de su tripulación- -entre 15 y 17 marinos- -también será civil. Un teniente del Servicio Marítimo del Instituto Armado y otros cuatro agentes completarán una más que abultada dotación, según las fuentes consultadas. Las funciones propias del Cuerpo se encomiendan a civiles, nuestro mando será un mando light La decisión ha causado un profundo malestar en sectores de la Guardia Civil. La Jefatura del Servicio Marítimo del Cuerpo y la Dirección General Éste es el barco que va a empezar a patrullar para luchar contra las mafias de inmigración ilegal en los próximos días ABC Algo más rápido que el cayuco, a toda máquina Tripulación sobredimensionada, presupuesto faraónico que nadie acaba de deslindar, compra y contratación por vía de urgencia. El malestar creado en la Guardia Civil con el patrullero Río Miño tiene raíces pero además, argumentan las fuentes consultadas por ABC, no está muy clara su utilidad y funcionalidad En las primeras pruebas el viejo pesquero no superó los once nudos de velocidad. A toda máquina llega a los doce, pero difícilmente- es casi imposible -puede mantenerlos. Un cayuco cargado de inmigrantes suele navegar a una velocidad de entre ocho y nueve nudos mientras que las patrulleras de altura de la Guardia Civil- -como las de Senegal y Mauritania- -alcanzan los 30 nudos. Un barco con funciones policiales o en una misión de carácter policial como es ésta no puede bajar de los 20 nudos, es una temeridad y no es operativo explican las mismas fuentes. Ahora el trabajo escasea para las patrulleras, pero el año pasado, por ejemplo, cuando las barcazas salían por decenas de las costas africanas hubo días en que la tripulación de la Guardia Civil interceptó más de un cayuco en la misma jornada. El reluciente Río Miño lo tendrá más difícil.