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78 CIENCIAyFUTURO MARTES 21 s 8 s 2007 ABC Un test identifica a los trasplantados que no necesitan inmunosupresores Determinada expresión genética permite vivir con un órgano ajeno sin medicación N. R. C. MADRID. Médicos del Hospital infantil Lucile Packard y de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, han desarrollado un test que cambiará la vida de algunas personas trasplantadas. La prueba identifica con un análisis de sangre a los pacientes que no necesitan tomar fármacos inmunosupresores para evitar el rechazo de un órgano que es ajeno a su cuerpo. El test permite seleccionar a las personas con un determinado perfil genético que les permite vivir sin esa medicación o con menos cantidad. Los detalles de esta investigación, en la que han colaborado centros de Estados Unidos, Canadá y Francia, se publican hoy en la edición digital de Proceedings Los fármacos inmunosupresores engañan al sistema inmune para que el organismo acepte el nuevo órgano. Sin ellos, la gran mayoría de las personas trasplantadas no podría vivir. Pero tienen un precio. Quien los toma se expone a tener más complicaciones cardiovasculares, mayor riesgo de cáncer y de cualquier otra enfermedad. El organismo se debe enfrentar a virus y bacterias sin apenas defensas. Los científicos utilizaron microarray, una tecnología que les permite comparar los comportamientos de expresión genética de 16 voluntarios sanos con personas que vivían con un trasplante de riñón. En este segundo grupo había: 22 pacientes con tratamiento antirechazo y cuyo trasplante funcionaba bien; 36 con medicación y problemas de rechazo y 17 enfermos que habían alcanzado una tolerancia natural sin medicación. Tolerancia natural El precio de la medicación Minnie Sarwal, nefróloga del Hospital Packard, y sus colaboradores encontraron que la expresión de sólo 33 genes en sangre periférica permitía seleccionar a los pacientes que podían vivir sin medicación, de forma espontánea. Sin embargo, advierte: Esta tolerancia natural puede no durar toda la vida; cambios inmunológicos como una infección severa pueden causar el rechazo de un órgano años después de que la medicación se haya eliminado. Varios proyectos europeos y americanos trabajan en análisis que permitan identificar a los pacientes con esa tolerancia natural. También se investiga cómo inducir esa inmunotolerancia con tratamientos específicos para los pacientes menos afortunados. Se trataría de reeducar al sistema inmune para que admita nuevos tejidos como si fueran propios. La predilección femenina por el rosa no es de origen cultural, sino biológico ABC Por qué prefieren el rosa Un equipo de investigadores británicos comprueba científicamente que es cierto que las mujeres prefieran el color rosa y los hombres el azul s En ambos casos, la predilección por uno u otro color no tiene un origen cultural, sino biológico J. M. NIEVES MADRID. El tópico ha resultado ser cierto. A la hora de elegir color, ellas, las mujeres, prefieren el rosa, mientras que los hombres se decantan por el azul. Aunque todos lo sabíamos por experiencia propia, un equipo de investigadores británicos de la Universidad de Newcastle ha dado ahora a esta preferencia un irrefutable carácter científico. La larga historia de los estudios sobre la predilección por determinados colores- -escribe en Current biology la directora de la investigación, Anya Hurlbert- -describe el problema como enrevesado, confuso y contradictorio Y a pesar de que trabajos recientes se muestran de acuerdo sobre la preferencia universal por el azul, la variedad y el escaso control sobre los métodos de medición hace que sea difícil extraer conclusiones sistemáticas Además, prosigue la investigadora, no había evidencias concluyentes sobre una diferencia por sexos en cuanto a las preferencias del color Una de las conclusiones de Anya Hurlbert y su equipo es que la predilección de las mujeres por el color rosa podría ser biológica y no cultural, y proceder de la época remota en que los humanos eran cazadores y las mujeres, las principales recolectoras, necesitaban una especialización visual que les permitiera identificar los frutos más rojos maduros. En una sencilla prueba, los investigadores pidieron a 171 hombres y mujeres jóvenes que seleccionaran lo más rápidamente posible su color preferido entre una serie de rectángulos coloreados que se les presentaban por parejas. El resultado fue que el color favorito universal, para todos, parecía ser el azul. Pero con una especial preferencia, por parte de las mujeres, por el eje rojo- verde, lo que cambiaba su preferencia de colores ligeramente del azul al rojo, dejando como preferidos los rosas y violetas. Tan claras resultaron las diferencias entre hombres y mujeres que los investigadores fueron capaces de predecir el sexo de algunos participantes en base a su perfil de preferencias cromáticas. Quedaba aún abierta la cuestión de averiguar si estas diferencias por sexo eran culturales o, por el contrario, tenían un origen biológico. Para averiguarlo, evaluaron a un pequeño grupo de personas de nacionalidad china y compararon los resultados con los de los demás participantes, británicos caucasianos. Los resultados fueron idénticos. La evolución podría haber llevado a las mujeres a preferir los colores rojizos, como las frutas rojas o las caras rosadas y saludables explica Anya Hurlbert. Sobre la preferencia universal por el azul, Hurlbert señala que sólo se pueden realizar especulaciones. Y que nuestros ancestros, en las vastas sabanas de África, habrían tenido una preferencia natural por los cielos azules, signo de buen tiempo, o por el azul claro que acompaña casi siempre a una fuente de agua. El color preferido Más información sobre el estudio: www. lpch. org La preferencia de las mujeres por el color rosa procede de la época de cazadores recolectores Los investigadores realizaron las mismas pruebas con europeos y asiáticos, obteniendo idénticos resultados Cirujanos realizan un trasplante en Lyon (Francia) ABC Más información: http: www. current- biology. com