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ABC LUNES 20- -8- -2007 El Triángulo de Coral, la Amazonia del mar, al borde del colapso 77 El Endeavour adelanta su regreso por el huracán Dean La NASA dice que sería irresponsable quedarse un día más s El transbordador tiene previsto aterrizar mañana ABC WASHINGTON. La NASA no se la juega y prefiere apostar sobre seguro. Ante la amenaza del huracán Dean la agencia espacial ha ordenado la vuelta a casa del transbordador Endeavour un día antes de lo previsto para no poner en peligro la misión. La nave emprendió ayer el regreso tras desacoplarse de la Estación Espacial Internacional. Los responsables de la NASA decidieron adelantar la vuelta de la nave ante el temor de que la gran tormenta obligue a evacuar las oficinas de la agencia en Houston (Texas) donde está situado el control de la misión. De ser así, las operaciones de control deberían de realizarse desde las oficinas de la agencia espacial en Cabo Cañaveral, en Florida, menos preparadas para ese cometido. El transbordador tiene previsto aterrizar mañana. El Endeavour ha partido señaló el comandante de la estación espacial Fyodor Yurchikhin tras hacer sonar unas campanillas para marcar el inicio del viaje de vuelta. Gracias por todo, Scott y tripulación del Endeavour señaló el residente de la estación Clay Anderson al comandante del transbordador, Scott Kelly. ¡Qué Dios os acompañe! añadió. No podríamos haber conseguido todo lo que conseguimos sin vosotros respondió Kelly, quien dijo que espera volver a ver a sus compañeros de la estación en la Tierra. La tripulación del Endeavour incluye a la profesora- astronauta Barbara Morgan, una maestra de 55 años que lleva en el espacio desde el 10 de agosto. Desde entonces, los astronautas han instalado una nueva viga en la estructura principal de la Estación Espacial Internacional, han entregado suministros a dicha base y reparado un giroscopio que tenía problemas y que controla la orientación de la estación. Los astronautas Dave Williams y Clay Anderson completaron ayer la cuarta y última actividad extravehicular que fue una hora más corta de lo planeado, al haberse adelantado el regreso a la Tierra. Williams y Clay pudieron ver el gigantesco ojo del huracán Dean cuando la estación espacial, situada a unos 350 kilómetros de distancia, se situó en órbita sobre el Caribe. Los astronautas abordaron sólo las tareas más importantes previstas durante la expedición del sábado, como la instalación de una antena y un soporte para el sistema de sensores de la grúa del transbordador. A eso se sumó la recogida de dos experimentos científicos instalados en el exterior de la estación y que traerán de vuelta consigo a la Tierra. Aunque todavía no está claro si Dean un huracán de categoría 4 que se mueve en dirección al Golfo de México, batirá sobre las costas de Texas, la NASA consideró irresponsable no adelantar la misión, sobre todo teniendo en cuenta que se han completado la mayoría de las tareas. La agencia está lista para trasladar a un grupo de controladores de vuelo a Cabo Cañaveral, pero sólo si el transbordador no pudiera aterrizar el martes. La loseta térmica dañada no entraña ningún riesgo durante la entrada a la atmósfera, aseguran en la NASA. Ilustración de la misión europea Fotón M 3 ABC La ESA usará un meteorito artificial para saber si la vida llegó del espacio La roca, procedente del fondo de un lago, viajará al espacio el 14 de septiembre J. M. NIEVES MADRID. Dentro de pocas semanas, la Agencia Espacial Europea intentará arrojar algo más de luz sobre la vieja cuestión de si la vida surgió en la Tierra o si, por el contrario, llegó hasta nuestro mundo a bordo de un cometa o un asteroide. Para averiguarlo, una roca de un kg. de peso será lanzada al espacio y después sometida a la dura prueba de una reentrada atmosférica, como si de un pequeño meteorito se tratara. Así será uno de los 35 experimentos científicos que realizará la misión europea Fotón M 3, cuyo lanzamiento está previsto para el próximo 14 de septiembre desde la base rusa de Baikonur. John Parnell, investigador de la universidad inglesa de Aberdeen, ha elegido para la prueba una roca sedimentaria formada hace 400 millones de años en el fondo de un antiguo lago escocés. Del tamaño de un puño, la roca estará protegida en el interior de la nave durante el lanzamiento, pero quedará expuesta durante la reentrada, que se producirá a una velocidad de ocho kilómetros por segundo. Los investigadores quieren averiguar en qué forma la reentrada afectará a determinadas moléculas orgánicas que impregnan la piedra. La parte exterior se fundirá o, posiblemente, se desintegrará- -afirma Parnell- -pero la parte interior quedará preservada Las moléculas elegidas, derivadas de paredes celulares, son especialmente prometedoras como posibles indicadores de antiguas formas de vida en meteoritos. A pesar de que el ADN se descompone rápidamente- -afirma Parnell- -estas moléculas pueden durar millones, incluso miles de millones de años Este experimento- -continúa- -está diseñado para buscar marcadores fósiles más que organismos vivientes El motivo de esta elección está claro. Los resultados ayudarán a saber si se puede albergar alguna esperanza de encontrar signos de vida pasada en algún meteorito. Si se consigue, el paso siguiente podría ser el de dar respuesta a una de las mayores preguntas de la Humanidad. Tareas completadas La fuerte tormenta amenaza las oficinas de la NASA que controlan la misión espacial, situadas en Houston A 8 kilómetros por segundo El Endeavour finaliza su misión un día antes para evitar riesgos NASA