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74 TOROS www. abc. es toros LUNES 20- -8- -2007 ABC Fernando Cruz se vacía en la tarde de su vida; Victorino y Bolívar remontan SAN SEBASTIÁN Plaza de toros de Illumbe. Domingo, 19 de agosto de 2007. Última corrida. Menos de tres cuartos de entrada. Toros de Victorino Martín, desiguales dentro de la seriedad; mansos y durísimos los tres primeros; destacaron el estupendo 5 y el 6 por el derecho; el 4 se dejó. Domingo López Chaves, de rosa y oro. Pinchazo, media atravesada y dos descabellos (algunos pitos) En el cuarto, pinchazo, estocada baja y descabello. Aviso (silencio) Fernando Cruz, de barquillo y oro. Media estocada (vuelta al ruedo) En el quinto, tres pinchazos, estocada defectuosa en dos tiempos y media (gran ovación con saludos en los medios) Luis Bolívar, de crema y oro. Pinchazo, media atravesada y descabello (silencio) En el sexto, estocada y descabello (oreja) ZABALA DE LA SERNA SAN SEBASTIÁN. Fue puro desgarro Fernando Cruz. Hombría con un victorino infernal; torería sentida con un quinto que no podrá olvidar. Cruz se vació por completo en las dos faenas, se rompió, se entregó hasta donde el alma duele. Gesto y expresión de auténtica verdad, del toreo bien concebido y mejor parido desde que a la verónica abrió el compás y el capote con soberana belleza. Las dobladas poderosas y mandonas con la muleta cargaron el ambiente de oles. Colocado cabalmente, el medio pecho ofrecido, encajó los riñones y se explayó en redondo. Pero la cumbre estalló al natural, a cámara lenta, con la embestida cosida en los vuelos de la muleta, pletórico el cuerpo que acompañaba, quebrada la cintura, todo el viaje completo hasta el final, donde dolía verlo torear. Un pisotón desarmó la mano derecha cuando la arrastraba por debajo del hocico. Siguió Fernando Cruz crecido, porque sabía que estaba cuajando la faena de su vida y una de las más importantes de la Semana Grande, si no la más. Y otra vez templó la zurda. Andaba como desmadejado el torero de Chamberí a por la espada, fundido, sin fuerza. Pinchó con el corazón en un grito desesperado, hasta que a la última entró medio estoque. Cruz se dobló sobre sí mismo, besó al toro, agarró un puñado de arena y lloró, exhausto, rendido, vacío. Fernando Cruz cuajó una inmensa faena a un gran victorino, pero no remató con la espada Lo ovacionaron atronadoramente hasta los medios; antes también a Musiquero Victorino Martín volvía a ver la luz en plaza de categoría. Victorino remontaba una tarde que camino llevaba del matadero, con tres primeros toros malos, durísimos, mansos. Y la verdad es que fue una alegría contemplar a Musiquero embestir en el son, con la bravura JOSÉ USOZ y el temple característicos de la casa. Porque si uno piensa en el juego del primer toro de Fernando Cruz, que se ganó una vuelta al ruedo a sangre y fuego ¡no le pidieron ni la ore- ja, con lo difícil que era robarle buenos pases a semejante prenda! se pueden tener pesadillas. Que se lo pregunten al banderillero Miguel Ángel García, que voló de pitón a pitón con la taleguilla en mil jirones. La negra, basta y mansa mole de 615 kilos con la que apechó López Chaves fue aún peor. Aprendía en cada segundo, se metía por debajo de capotes, gazapeaba y no pasaba en la muleta, cortaba por derecho. Qué injusta estuvo la gente de nuevo. El serio cuarto, sin ser la maravilla de las maravillas, se dejó sin celo por el pitón izquierdo, y Chaves le encontró el punto en el unipase, que cuando lo ligaba, el toro se revolvía veloz en el tercero. Fue una especie de entente cordial sin mayores ambiciones por ninguna de las partes. Luis Bolívar se sumó a la remontada de Victorino (como ganadero y apoderado) con el sexto, de buen pitón derecho y enorme fijeza. Bolívar estuvo asentado y toreó muy largo en abundantes series de derechazos, de seis y siete. Y se tiró a matar o morir. El volteretón fue seco. Pero aseguró el éxito: una oreja de peso que sirve para espolear y reverdecer ilusiones, que se habían agriado con la violencia morucha del que estrenó su lote. Hermoso dicta otra lección en un día accidentado para María Sara en Málaga JAVIER LÓPEZ HERNANZ MÁLAGA. Pablo Hermoso de Mendoza volvió a dictar otra lección magistral en los tres astados que tuvo que matar por percance de María Sara, que fue arrollada al echar pie a tierra y sufrió un traumatismo cranoencefálico que le impidió continuar. Antes se vio desbordada por un astado de Fidel San Román, colaborador como todo el encierro, y dio la vuelta. Hermoso desorejó al segundo gracias a su templanza; en el cuarto falló con el rejón de muerte y perdió los trofeos, al igual que con el sexto. Diego Ventura consiguió una oreja de cada toro en dos labores entregadas. Se colgó el no hay billetes TELEPRESS Padilla corta dos orejas en Bilbao Juan José Padilla cortó dos orejas en la segunda de las Corridas Generales de Bilbao. Con más de media entrada, se lidiaron toros de La Quinta, bien presentados; destacaron 1 y 4 dentro de un conjunto descastado y noble, según mundotoro. Padilla (en la imagen) oreja y oreja con petición. Antonio Barrera, ovación tras aviso y vuelta al ruedo. Salvador Cortés, pitos y silencio.