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70 40 VISIONES LUNES 20- -8- -2007 ABC BELLEZA A CONTRAPLANO CHIPS DE VERANO José Manuel Nieves LA LEYENDA Y LOS HECHOS Caso: El hombre que mató a Liberty Valance Acusado: John Ford. Cómplices: James Stewart, John Wayne, Vera Miles, Lee Marvin, Edmond O Brien. EE. UU. 1962. Brillar por su ausencia Teresa de la Cierva Marta Barroso Tranquilos. A pesar del título, no vamos a sacar a relucir esos regalos de aniversario que nunca llegan, ni esa escapada romántica que se pospone cada año... ¡Ni siquiera los días que vosotros- -sí, los hombres- -os habéis llevado a los niños a la playa para que vuestra pareja descansara! No somos (tan) rencorosas. Los que brillarán por su ausencia son los odiados (y odiosos) brillos que aparecen en la cara en los momentos más inoportunos: ese que asoma en la parte superior del labio justo cuando se acerca a hablarte el (o la) cañón de la playa; ese otro que cubre la frente cuando vas a pedir un aumento; o aquellos que impiden mantener el maquillaje en su sitio. La transpiración se controla con los papelitos secantes Blotting Papers de Bobbi Brown que absorben el sudor (25 La grasa, con Matt Touch de Yves Saint Laurent (29 Mister Mat de Givenchy (25 o Base Magic de Biotherm (22 Son geles que forman una película totalmente invisible sobre la piel, matificándola. Se usan solos o antes del maquillaje (o mezclado con el mismo) y su textura es tan fundente que el fond de teint se desliza por la piel, sin colarse en las arrugas ni por los poros abiertos. Casi magia. Federico Marín Bellón Si quiere cambiar a pantalla plana, tiene usted un problema Entre todas las dudas tecnológicas que abruman hoy a los consumidores del mundo (Mac o PC, sobremesa o portátil, Wii, XBox o PS 3... hay una que las empequeñece a todas. Y es la que se plantea a la hora de comprar un nuevo televisor. ¿Plasma o LHD? Esa es la primera cuestión. Como en cualquier contienda que se precie, ambos sistemas tienen sus defensores acérrimos y sus enemigos declarados. Pero la cosa se complica aún más si le añadimos al cóctel eso de la alta definición. Porque no es lo mismo, ojo, un aparato HD ready que otro Full HD Y por si fuera poco, también hay que decidir si se opta por la tecnología Blu- ray o por la HD- DVD Ahí es nada. Así que, antes de comprar, cualquier persona normal tiene poco menos que hacer un máster en audiovisuales. Y aún así no las tendría todas consigo. Por si sirve de algo, yo opté por una pantalla LHD. Porque pesa menos, se calienta menos y dura más que una de plasma, a pesar de que los tonos negros se empasten. Y en cuanto a lo otro, confieso que mi televisor es HD Ready Vamos, que ni carne, ni pescado. La ventaja es que, así, me da igual si ganan unos u otros. Un simple adaptador, y a funcionar. n un alarde de generosidad (y de honradez) daremos por buena la traducción del título de esta fantástica película, que también podría llamarse El hombre que disparó a Liberty Valance lo que conduciría a equívocos aún mayores, pero más sutiles, dado el desarrollo de la trama. A partir de un largo salto en el tiempo, que los muy viajados llaman flashback, James Stewart nos cuenta quién era Tom Doniphon (John Wayne) a quien robó la gloria de matar al villano del título (Lee Marvin) y a la chica guapa que siempre crecía entre los paletos de todo western que se precie. La carátula del DVD destripa sin rigor el final: Uno conseguirá a la chica y el otro al pistolero dice la desvergonzada sinopsis. La película es una delicia, que alterna duelos legendarios con diálogos tan enternecedores y propios de John Ford como el siguiente: Los cactus están en flor Es la época Merece otro comentario el retrato del periodista, borrachín y cobarde, pero defensor de la libertad de prensa aunque le vaya la vida en ello. En una situación de evidente peligro, Edmond O Brien comprueba que ha apurado la botella y dice preocupado: No me queda valor Otro E Lee Marvin (Liberty Valance) y el verdadero hombre que lo mató ABC La traducción no altera el mensaje último, pero es un desastre momento prodigioso es la lección magistral que imparte Stewart a los ciudadanos que quieren aprender a leer, en la que desliza de matute apuntes sobre los derechos civiles y la Constitución americana que apenas han perdido vigencia. En fin, es difícil y enojoso buscarle tres pies a este gato tan bello, pero intentaremos colocarle un respetuoso cascabel. El protagonista en la tumba John Wayne, tiene el personaje más complejo. Es el héroe que salva la vida al hombre que le está robando a su chica delante de sus narices. Dolorido por su propia integridad, se emborracha, quema el nido de amor que estaba construyendo y sólo cuando es salvado por su fiel ayudante (fabuloso Woody Strode) se acuerda de pedirle que libere a los caballos, algo que podía haber pensado antes de su torpe intento de suicidio. En el otro lado, parece mentira lo panoli que puede llegar a ser James Stewart, no sólo cuando se juega la vida poco menos que a la ruleta rusa, sino cuando se entera el último de que su amigo periodista lo está presentando como candidato al Congreso. El peor error de todos es, de nuevo, un problema del señor traductor: Cuando la leyenda se convierte en hecho, imprime la leyenda dice el responsable del diario local a modo de lección periodística. En la versión doblada escuchamos casi lo contrario: Cuando los hechos se convierten en leyenda, no es bueno imprimirlos El orden de los factores no altera en exceso el mensaje final de esta prodigiosa película, pero tiene narices lo adulteradas que nos llegan a veces las obras maestras.