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30 INTERNACIONAL LUNES 20 s 8 s 2007 ABC Hay que parar a Irán: con bombas, el mundo va a ser ingobernable Simon Peres s Presidente de Israel El jefe del Estado de Israel declara a ABC que los europeos que siempre han disfrutado de paz no entenderán nunca que la nación judía no haga la paz; pero la paz no es una cosa unilateral, sino de dos sentencia POR LAURA L. CARO CORRESPONSAL JERUSALÉN. Simón Peres (Polonia, 1923) irradia la confianza y la serenidad de un hombre que ha visto cómo a lo largo de 60 años de trayectoria política parte de su visión de Israel, por la que sus críticos le tacharon de soñador fantasioso, ha ido haciéndose realidad. El líder laborista y estadista hebreo más respetado en el mundo, el último representante de la generación que fundó Israel en 1948, quizás el testigo y actor vivo más excepcional de la historia de su país huye, sin embargo, de hacer alarde de su colección de memorias y medallas, y a sus 84 años cumplidos recientemente, habla de un nuevo tiempo de relación con los palestinos para avanzar hacia la paz, de corregir la división internacional que tanto refuerza a Irán, del peligro del pesimismo. En una expresión de su vocación por trabajar el presente para imaginar el futuro. Ya lo dice su biógrafo oficial: La verdad sobre Simon Peres es simple: no puede parar, es incapaz de tomar un respiro, vive en perpetuo movimiento Dos veces primer ministro, tres titular de Asuntos Exteriores, Premio Nobel, utópico, sobrio, controvertido a veces, el pasado junio ganó en el Parlamento las primeras elecciones de su carrera para convertirse en el noveno presidente del Estado de Israel. Peres recibe a ABC en su despacho de Beit Hanassi, donde no faltan las fotos con su maestro, Ben Gurión, ni las de todos sus predecesores, incluido el más inmediato, Moshe Katsav, que empañó la institución con la vergüenza de sus escándalos sexuales. El nuevo presidente ha llegado para devolver la honra a la Jefatura del Estado y decidido a que de su mandato de siete años quede, al fin, mucho más que su imagen colgada como un suadir a Ahmadineyad para que congele su programa nuclear? ¿Y cuál es el plan de Israel, ahora que los palestinos están divididos en dos? ¿Va a ser el presidente Mahmud Abbás interlocutor suficiente para madurar una solución? -Un Estado palestino sin Gaza es imposible, pero nosotros no somos match makers ni damos certificados de divorcio, no es nuestro trabajo. No nos vamos a meter en esto, nosotros no podemos unir a los palestinos, la decisión está en manos de ellos. Igual que no intervenimos en otros asuntos del mundo árabe, no es nuestra tarea unirles, que el mundo árabe decida. Nosotros negociamos con el presidente Abbás, que es un dirigente muy serio que quiere la paz y que tiene un apoyo del 60 por ciento de los votos y representa a los palestinos, digan lo que digan. -Hamás no quiere la paz, no quieren hablar con nosotros, sino seguir combatiendo. Sacamos al Ejército y a los colonos de Gaza y no entiendo por qué siguen disparando. Si dejan de luchar, nosotros dejaremos de tirar tiros como hemos hecho otras veces, pero no... ellos no paran, y los que están pagando el precio son quienes están dentro de la franja. No entiendo cuál es su meta, qué quieren: hablan de la destrucción de Israel, después de la de Estados Unidos, de todo Occidente, de eliminar todo el mundo moderno, de matar a todos. Eso no es un plan serio... -Presidente, asegura usted que de nuevo hay vientos de paz en la región, que vivimos un tiempo de oportunidad. ¿Hay una paz posible con los palestinos sin Hamás y sin Gaza? símbolo en la misma pared. TERRORISMO Si Hamás deja de luchar, nosotros dejaremos de tirar tiros como hemos hecho otras veces GUERRA DE IRAK Después de Hitler y Stalin, Sadam fue la persona más cruel sobre la faz de la tierra. Y protestaron en contra de Bush porque se enfrentó a él. Si hubieran protestado contra Sadam, no hubiera habido que intervenir JUDÍOS Y PALESTINOS -Los iraníes... Ahmadineyad adora el terror y la bomba más que a Alá, y su deseo de destruir Israel es para él más importante que los intereses de su pueblo. Sí, es muy peligroso, y su fuerza se la da la división internacional, que debe modificarse para convertirse en un frente unido ante el que Irán tendrá que cambiar. Ya ha ocurrido en cuatro ocasiones, la unión del mundo consiguió evitar el desarrollo nuclear con medidas políticas o económicas en Ucrania, en Libia, después en Sudáfrica y Corea del Norte. No se puede permitir el programa nuclear iraní, hay que detenerlo, porque si el terror adquiere bombas nucleares, el mundo va a ser ingobernable. Aceptamos la idea de un Estado palestino. La colonización correspondía a otro tiempo; ya devolvimos los territorios a los egipcios y a los jordanos -Israel ha aceptado estar en la cumbre que Estados Unidos prepara para otoño, y las conversaciones entre el primer ministro Ehud Olmert y Abbás han comenzado de inmediato. ¿Significa que hay decisión de negociar sin demora un acuerdo final? -El presidente Olmert y el presidente Abbás han empezado a trabajar en una declaración de principios, que es lo correcto, y en la cumbre de otoño puede que también se negocie sobre el marco definitivo de una solución. Pero no se puede hacer de golpe, ni tratar de poner antes el final que el principio: los palestinos han reconocido que no están seguros ni de poder controlar por sí mismos la situación en las ciudades, y primero -Señor Peres, ¿contempla Irán como un peligro real, cree que las sanciones económicas van a di- -A mi juicio, creo que aquí abusamos del uso de la diplomacia y de la estrategia y hemos relegado la importancia de la economía. Y hay que empezar a organizar ese ángulo: mientras que la diplomacia habla sobre límites y fronteras, la economía habla de relaciones, y es muy difícil superar fronteras si las relaciones son agrias. Por eso, con los palestinos habrá dos vías: una de mejora de las relaciones económicas, junto con Jordania, y otra vía paralela y complementaria de negociación política entre los palestinos e Israel. Ése es mi punto de vista. Aceptamos la idea de un Estado palestino. La colonización correspondía a otro tiempo; ya devolvimos los territorios a los egipcios y a los jordanos. ¿Cuáles van a ser las líneas? ¿Se plantea una vuelta a Oslo? tienen que lograr eso, y tener un Ejército bajo su mando. -El debate en Israel sobre la posibilidad de una nueva guerra con Libia o Siria es frenético. ¿Hay temores fundados? -Los pesimistas son más peligrosos que los optimistas, difunden rumores, aunque yo no veo a nadie interesado en una guerra. -Nosotros no dirigimos el mundo. Éste es un problema mundial, global, es cuestión de un verdadero diálogo entre Estados Unidos, Rusia y la Unión Europea, que en estos momentos es más importante que su diálogo con Irán. Todos los líderes entienden el peligro, nadie debe permitirlo. El boicot de los bancos está empezando a manifestarse sobre la economía de Irán, pobre, sin instituciones capaces de manejar la situación, con un alto grado de desempleo y de insatisfacción. Y contra este país no se necesita más vapor en la presión, sino más acuerdo en cómo hacerlo. -En su nuevo papel como presidente, ¿contempla impulsar alguna iniciativa para promover ese frente unido internacional contra Irán? -El presidente de Siria, Bashar al Assad, debería hacer lo que hizo el Rey de Jordania: levantarse y decir: estamos dispuestos a negociar, estamos dispuestos a venir a Jerusalén o invitar al señor Olmert a Damasco y negociar. Pero Assad no está haciendo ni lo más mínimo, y se trata de tener conversaciones directas entre nosotros, cara a cara. Particularmente, él quiere que Estados Unidos ¿Ve a Israel negociando con Siria? Hace días trascendió que el ministro de Asuntos Exteriores español ha pedido reunirse con Olmert para trasladar un mensaje positivo de Bashar al Assad dirigido a reanudar conversaciones. ¿Le preocupa el acercamiento diplomático de Washington a Damasco, o gestos como la supuesta intención de Rusia de establecer una base militar en Siria? sea su intermediario y Estados Unidos se pregunta por qué tendría que hacerlo, si ellos respaldan firmemente al Gobierno libanés de Fouad Siniora y Siria intenta dividirlo apoyando a Hizbolá con el fin de entregar el Líbano a Irán. Siria debe aclarar a qué mundo pertenece; su presidente debe entender que no puede ir por dos caminos contradictorios, proclamando que quiere la paz a la vez que arma a Hizbolá. ¿Y por qué iba a preocuparme? Si Siria cambia de política, me alegrará. En cuanto a la segunda cuestión, antes que nada, hay que comprobar esa información. No creo que estemos ante una reedición de la guerra fría. Eso fue otra historia, se trata de una etapa en la que la URSS desperdició miles de millones de dólares, mandó miles de armas a Oriente Próximo en vano porque no consiguió que en esta región se abrazara el comunismo. Putin no quiere hoy participar en el con-