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10 ESPAÑA www. abc. es LUNES 20- -8- -2007 ABC Los catalanistas del PSC marcan distancias con el PSOE y piden Grupo en el Congreso El debate interno se agita después de que los socialistas catalanes hayan tenido que apoyar a la ministra de Fomento IVA ANGUERA DE SOJO BARCELONA. Huérfanos tras la airada salida de Pasqual Maragall de la Generalitat y de la presidencia del PSC, y desorientados ante el poder acumulado por los capitanes que prácticamente copan todo el estado mayor el ala catalanista del partido se ha pasado el último año buscando su lugar en la organización que, hasta hace apenas unos años, señoreaban absolutamente. Este grupo, más sociológico que ideológico, que lidera el consejero de Economía, Antoni Castells, empieza a resituarse en el socialismo posmaragalliano a través de la Convención por el futuro un foro de debate cuyos seguidores han reiterado recientemente la necesidad de que el PSC tenga grupo parlamentario propio en el Congreso. Esta demanda se ha acentuado después de que los diputados del PSC tuvieran que secundar a los del PSOE para salvar a la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, de la censura parlamentaria de toda la oposición. El mencionado foro debe convertirse en plataforma de su propuesta para el XII Congreso del PSC, a celebrar en el verano de 2008. Un cónclave en el que los socialistas catalanes deberán escoger nueva ejecutiva, ratificar a José Montilla como primer secretario y decidir si se mantiene el tándem presidente- primer secretario, ideada para el liderazgo compartido de Montilla y Maragall, o se deja definitivamente vacante la figura del presidente poniendo fin a la bicefalia. Más allá del poder orgánico, el próximo congreso del PSC deberá intentar por enésima vez una reformulación de su ideario que frene la sangría de votos constante que el partido viene sufriendo desde las elecciones generales de 2004 y que amenaza seriamente las aspiraciones de José Luis Rodríguez Zapatero ante las próximas legislativas. En esta coyuntura, la Convención por el futuro ideada por el sector catalanista del PSC se dibuja de momento como una plataforma que otorga protagonismo a Castells, el único dirigente del PSC que puede aspirar a encabezar una candidatura a la Generalitat en lugar de Montilla, dado que el otro aspirante tradicional, Joaquim Nadal, parece haber renunciado ya a ir más allá de ser un peso pesado en el Gobierno catalán. De hecho, cuando tomó posesión el segundo tripartito, Montilla anunció la creación de un sanedrín para evitar descoordinación dentro del gobierno o entre el gobierno y los partidos que lo integran, del que debían formar parte Castells- -junto a Montilla, por el PSC- Josep Lluís Carod- Rovira, Joan Puigcercós (ERC) y Joan Saura (ICV) Saura montó entonces en cólera porque estaba en inferioridad numérica respecto a los otros dos partidos, y su reacción fue aprovechada por Montilla y Carod para deshacerse de sus respectivos rivales internos, Castells y Puigcercós, con no poco desagrado de ambos consejeros. La anécdota da idea del papel que juega Castells en el PSC, aunque no tiene el peso ni el poder interno de Puigcercós en Esquerra. Además de Castells, quien de momento parece dispuesto a impulsar el proyecto no es otro que el ex primer secretario del PSC y actual eurodiputado Raimon Obiols. También hombres de la órbita de Maragall, como el ex consejero Ferran Mascarell, descabalgado del gobierno por los pactos con ERC cuando enderezaba la consejería de Cultura. El senador Isidre Molas y la eurodiputada María Badiase también se han sumado. Sin embargo, ninguno de estos dirigentes puede encabezar una renovación del socialismo catalán que, si llega, provendrá probablemente de nuevos rostros captados a través de Ciutadans pel Canvi (CpC) cuyo representante más destacado en la plataforma es Antoni Comín. Para desmentir, incluso frenar desde dentro, la tesis de la maniobra catalanista en el grupo fundador también se encuentra el viceprimer secretario y portavoz del PSC, Miquel Iceta. De hecho, la dirección del partido ha sido la primera en dar apoyo- -cuanto más público mejor- -a la iniciativa para desmentir disensiones internas y reafirmar la pluralidad de la formación. Por eso la presencia de un sector catalanista- -siempre dentro de cauces previsibles- -cuenta con el beneplácito de la dirección. El propio Montilla parece dispuesto a mimar a este sector, a través, en su caso, de la Castells y Obiols a la cabeza Iceta controla desde dentro Mirando al congreso de 2008 Zapatero y Montilla, durante un mitin en Tarragona, en 2006 Fundación Nou Cicle vehículo de expresión del obiolismo El día 23 participará en su tradicional reunión estival, en Vilopriu (Gerona) Será el fin oficial a las vacaciones. La denominada ala catalanista del PSC está liderada por el consejero de Economía, Antoni Castells ABC. es Más información sobre el verano caótico en Barcelona y sus consecuencias políticas, en www. abc. es nacional Afrontar la desafección y desconfianza ciudadana El texto fundacional de la Convención por el futuro expresa la voluntad de celebrar durante un año y medio un debate con el objetivo de reunir a ciudadanos activos para hablar, discutir e imaginar el mejor futuro para Cataluña de acuerdo con unos valores y objetivos compartidos El texto denuncia que la reducción de la política a sus aspectos profesionales genera desafección y desconfianza y advierte de que no es sólo el problema de la abstención electoral En opinión de sus impulsores, el problema afecta a la vitalidad de nuestros sistemas democráticos y la propia cohesión de nuestras sociedades, con el riesgo de una deriva hacia la disgregación social y de una evolución negativa hacia el debilitamiento de la política democrática, los repliegues insolidarios y corporativistas, y las exasperaciones y manipulaciones identitarias Una política debilitada y aislada en las instituciones, corporativista y sin ideas, tendería a acentuar los problemas, a generar una crisis general de confianza concluyen sus autores.