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98 CIENCIAyFUTURO DOMINGO 19 s 8 s 2007 ABC La industria del automóvil, obligada a indemnizar a asmáticos ABC MADRID. Primero fueron los fumadores contra las tabacaleras, después los obesos contra las empresas de cómida rápida y ahora la batalla de los enfermos se traslada al mundo del motor. Varias compañías automovilísticas japonesas se verán obligadas a indemnizar a medio millar de ciudadanos de Tokio afectados por la contaminación, según informó ayer el diario francés Le Monde. Toyota, Nissan, Nissan Diesel, Hino, Mitsubishi, Mazda e Isuzu se han comprometido a abonar 1.200 millones de yenes (7,4 millones de euros) a 520 ciudadanos de la capital nipona, que les habían llevado a los tribunales por considerarse víctimas de su contaminación. Además, estas sociedades deberán destinar el equivalente a 20 millones de euros para un programa de ayuda médica a asmáticos. Antes de que la justicia nipona se pronunciase al respecto, las compañías han preferido llegar a un acuerdo e indemnizar a los demandantes. Todo comenzó en 1996, cuando 99 ciudadanos de Tokio interpusieron un pleito contra el gobierno japonés, el ayuntamiento de la ciudad, la empresa de autobuses Metropolitan Expressway Public Corporation y las citadas compañías automovilísticas. Los demandantes sufrían problemas respiratorios y se consideraban víctimas de la polución provocada por los vehículos diesel, considerados más contaminantes que los de gasolina. En 2002, el Tribunal regional de Tokio condenó y a la compañía de autobuses y exoneró a las empresas automovilísticas de toda responsabilidad. Un horror que se repite California 1992: Son asesinados un profesor y tres alumnos en un colegio de sencundaria. Arkansas 1998: Dos niños de 11 y 13 años matan a otros cuatro compañeros y a una profesora. Denver 1999: Dos alumnos acribillan a un profesor y a doce compañeros en el Instituto Columbine. Minnesota 2005: Un alumno acaba con la vida de seis compañeros y una profesora en Red Lake. Universidad de Virginia 2007: Un estudiante acaba con 32 compañeros y hiere a otros 29. Cho Seung- hui, el enajenado estudiante que provocó la masacre de la Universidad de Virginia Tech NBC Todos son varones sin habilidades sociales que se recluyen en su soledad y odian a los que les han rechazado Chicos que matan a golpe de timidez cínica El análisis de los últimos tiroteos en las escuelas de EE. UU. sugiere que los autores sufren un trastorno extremo de timidez N. RAMÍREZ DE CASTRO MADRID. ¿Qué se cruza en la mente de un chaval normal para que un buen día desenfunde una pistola y se líe a tiros en su colegio? La desafortunada presencia de armas en la vida americana quizá bastaría para explicar las tragedias escolares, como denunció Michael Moore en su película Bowling for Columbine Pero un grupo de psicólogos de Indiana ha buscado en el interior de la mente de los homicidas para explicar el porqué de ese horror. La clave- -dicen- -está en la timidez, en un complejo trastorno emocional que estos psicólogos han denominado timidez cínica Las conclusiones de sus trabajos se presentaron ayer en el congreso anual de la Asociación Americana de Psicología. Los expertos del Instituto de Investigación de la Timidez analizaron los sucesos con armas de fuego que se produjeron en los centros de enseñanza estadounidenses durante la última década, entre 1995 y 2004. El análisis, incluye la tragedia del Instituto Columbine que se saldó con la muerte de un profesor y doce alumnos a manos de dos estudiantes. El análisis deja fuera uno de los tiroteos más sangrientos y recientes, el de la Universidad de Virginia Tech, en el que perdieron la vida 32 estudiantes. Aunque el retrato psicológico del autor de la matanza de Virginia compartiría rasgos con los autores de otros tiroteos. Los psicólogos de Indiana estaban convencidos de que la facilidad pasmosa para adquirir armas de fuego y la repentina ofuscación de la mente humana no eran ingredientes suficientes para justificar tantas muertes inútiles. Dicen que a ese peligroso cocktail debe añadirse un trastorno de timidez extrema. O timidez cínica como prefieren llamarla Bernardo Carducci y Kristin Terry Nethery, autores de la investigación. Las características que definen la timidez cínica son la carencia de empatía, baja tolerancia a la frustración, arranques de ira, rechazo social y malas relaciones familiares. Los autores de siete de los tiroteos mortales de la última década, todos varones, encajan perfectamente con esa descripción. Ellos desean sentirse socialmente involucrados con otras personas, pero carecen de habilidades sociales, por lo que son rechazados por sus compañeros. Para no tener que sufrir con el rechazo de sus compañeros evitan cada vez más los contactos sociales y se encierran cada vez más en sí mismos, como una reacción de autodefensa. El rechazo repetido a lo largo del tiempo intensifica los sentimientos de dolor que acaban por transformarse en violencia explicó Carducci. El culto hacia uno mismo Encerrados en su caparazón se entregan al culto de su personalidad. Se recluyen en su soledad y comienzan a odiar a las personas que les han rechazado. Desde el odio se distancian con facilidad del dolor de los demás y pueden desquitarse con violencia señaló. Desentrañar las causas de este derroche de ira y violencia no es sólo un ejercicio intelectual. Los psicólogos del Instituto de Investigación de la Timidez confían en que nos permita estar alerta para prevenir futuros actos violentos en las escuelas. Padres y profesionales de salud mental deben aprender a identificar este comportamiento. La mayoría de los jóvenes con problemas graves de timidez no experimentan esta hostilidad, pero los que parecen aislados y furiosos necesitan ayuda. Debemos proporcionarles herramientas para que aprendan a relacionarse Uno de los momentos más delicados es la transición de la escuela a los estudios superiores. Más información sobre la investigación: www. apa. org Soledad y envejecimiento, un cocktail tóxico para el cuerpo El aislamiento social y la soledad no es sólo un riesgo para los tímidos enfermizos que acaban por convertirse en asesinos. Vivir solos, aislados del resto del mundo también puede ser una amenaza para nuestro organismo. Psicólogos de la Universidad de Chicago han demostrado que el aislamiento social causa un deterioro físico que acelera los problemas del envejecimiento. Además estos expertos aseguran que los efectos de la soledad se acumulan a lo largo de la vida, casi como los daños del sol en la piel. Soledad y envejecimiento se convierten en una peligrosa combinación. Los psicólogos Louis Hawkley y John Caioppo tomaron muestras de orina de personas que vivían solos y de otros voluntarios. Comprobaron que los solitarios tenían más epinefrina, una hormona que se libera para que nuestro organismo esté alerta ante situaciones de estrés, aunque durante el estudio todos contaron el mismo tipo de preocupaciones. La cuestión es que las personas solitarias tienen menos capacidad para asimilar esos avatares. aseguran. En la investigación también afloraron más problemas de sueño.