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Cuando se cumplen treinta años de la desaparición del más locuaz de los hermanos Marx, internet ofrece mil y un posibilidades para recordarlo Treinta años sin Groucho Javier Reverte nos regala otro capítulo de Grandes Rutas trasladándonos esta vez a las riberas, pueblos y cascadas del indomable río Congo Travesía por el salvaje Congo Muchas picas en Hollywood Elena Anaya, Paz Vega, Leonor Watling o Penélope Cruz son algunas de las mujeres que han llevado el talento español hasta la meca del cine: Hollywood 79 pio Adriá lo utilizan. FOTOS ABC El caviar albino estuvo reservado en el pasado a la familia real persa. Hoy, su precio es prohibitivo El lujo está en la despensa: Els Casals Alejada de los falsos signos de la modernidad de los que el gourmet avezado empieza a estar un poco cansado, surge una cocina simple y radical, prolongación del paisaje que la rodea, que no entiende de modas, pero sí de compromisos. El restaurante Els Casals, escondido en la Cataluña de las masías y los campos de labor, es ese paraíso que se sueña cuando la boca se hace agua y se evocan los sabores de la nostalgia. El lugar donde los tomates saben a tomate- -porque no pasan por la cámara, van directamente de la mata al plato- las pulardas se crían con paciencia y la carta sigue con rigor y honestidad el ritmo de las estaciones. Oriol Rovira, el cocinero payés- -y su familia- ha reinventado una forma de cocinar y de comer que muchos daban por perdida. Su mayor mérito utilizar exclusivamente los productos de su granja (hortalizas, cerdos, pulardas, huevos) y los de su entorno (setas y trufas) a los que aplica elaboraciones sencillas y cociones perfectas. ¿Puede ser alta cocina un caldo de gallina con juliana de trufas de verano y verduras? ¿Y una tostada de sobrasada con miel en su panal? ¿Y una ensalada de tomacons diminutos con sardinas y leche de almendras tiernas? Sencillez convertida en capricho gastronómico. viaja, el gourmet visita todos los mercados y tiendas de alimentación, guiado siempre por su instinto y seguro de que encontrará algo nuevo, único y esencial. Hacer la compra se convierte en una gymkhana por la ciudad e incluso por la red, ahora que todo está en internet. En Barcelona es asiduo de La boquería. En San Sebastian lo conocen las caseras de La brecha y San Martín. En Madrid visita puntualmente Poncelet, Raza Nostra, Bomec el paladar del té, Gold Gourmet y Viena la Creme. En París la lista se alarga, pero el supermercado de Galerías Lafayette, la panadería de Lionel Poilâne o las tiendas de alimentación de la Place de la Madelene son visitas obligadas. En Milán, Peck. En Turín, Eataly. En Roma, Roscioni. En Berlín, KaDeWe. En Nueva York, Dean and Deluca y Zabars son sus favoritos. En Londres le gusta el Chelsea Farmers Market pero se le puede encontrar en cualquier mercado del mundo, por pequeño que sea. 8- La lista de la compra. Cuando dibles: Jamonísmo (Barcelona) para probar la tostada de pan de payés con tocino de ibérico fundido y caviar. Y Jaylu (Sevilla) donde el corte del jamón se convierte en filigrana: lonchas, tacos y una juliana finísima que es la perdición. rardo (Asturias) Guiso de alcachofas con calamares en Sacha (Madrid) Un espeto de sardinas y un Gosset milessimé del 96 al borde del mar... 5- Varios platos para recordar: La lista, como la de los grandes éxitos musicales va cambiando según pasa el año. El gourmet la atesora en la memoria y piensa en ella cuando quiere disfrutar. Cierra los ojos y se relame ¡hummm! pularda rellena de trufa negra en Can Jubany (Barcelona) Escarcha de trébol en Noma (Copenhague) Guiso de rabo de cerdo en El bohío (Toledo) Babá con jugo de ternera y tuétano en Cracco (Milán) Arroz con acelgas en Arrop (Valencia) Trufa mantequilla avellana cacao en Espai Sucre (Barcelona) Bogavante en aceite de oliva en la Terraza del Casino (Madrid) Ostra con destilado de tierra en Celler de Can Roca (Gerona) El puchero de mi madre en Calima (Málaga) Los tomates de azúcar en Pandelujo (Madrid) El caviar a la parrilla en Etxebarri (Guipúzcoa) El hígado del salmonete en Casa Ge- coa) Martín Berasategui (Guipúzcoa) Mugaritz (Guipúzcoa) Los huevos recién puestos: Tierra (Toledo) El Arco (Villavieja de Lozoya, Madrid) Els Casals (Barcelona) Las gambas rojas de Denia o dátiles de mar hervidos levemente en agua de mar: El Poblet (Denia) Ca Sento (Valencia) Askua (Valencia) El cardo rojo: Rodero (Navarra) El aceite de oliva virgen extra: los toscanos o cualquiera de los Aceites de Pago españoles (Dauro, Abae de Quiles, Marqués de Griñon, Marqués de Valdueza o La Boella) Hacienda Iber o Castillo de Canena. Un café natural bien mezclado: Sans Sans (Barcelona) y Mahogani (Gerona) La mantequilla fresca: Echiré (Francia) Cadí (España) Sardinas de añada y otras conservas de pescado: Ramón Peña (Pontevedra) La barbateña (Cádiz) El té más fragante: Marige Frerés, La maison du China, Tealosophy. El panetto- 6- El sabor de: los guisantes lágrima hervidos: Arzak (Guipúz- El gourmet no sólo tiene sus preferencias entre los vinos, también elige el agua mineral, porque no todas saben igual ne: Totel (Elda, Alicante) Pome Sucre (Gijón, Asturias) Macaron: Ladureé (París) y Pierre Herme (París) 7- Algunas frivolidades. El gourmet no se podrá resistir a probar el Kopi Luwak, el café más caro del mundo (1.000 euros kg. que se obtiene de los granos de café que excreta la civeta musang, un pequeño animal que vive en las plantaciones de café de Indonesia y Java. El paso por el intestino del animal los suaviza dando lugar a un café de delicado sabor y aroma. Ni el aceite de argan, que se elabora en Marruecos con los frutos del argan, un arbusto de la región de Essaouira. Pequeñas frutillas que guardan en su interior una almendra de la que se extrae el aceite, una grasa fina y elegante con sabor a pan tostado y frutos secos que se paga a más de 100 euros el litro. Chefs franceses y el pro- 9- Un dilema: Vino o agua mineral. El gourmet no sólo tiene sus preferencias entre los vinos, también elige el agua mineral, porque después de catarlas, no todas saben igual. Entre sus favoritas la Fidji, la Voss, la Lauquen de Patagonia, extremadamente pura, o la Cabreiroá. Con los vinos la cosa se pone difícil. Los champanes (Krug, Salon, Cristal de Roederer, Dom Perignon) no fallan. Y lo que tiene claro es que los catorce grados de los vinos que están de moda se le hacen cuesta arriba. Prefiere la elegancia a la potencia. Quiere sentir armonía y sedosidad en la boca, que una copa le pida otra copa. Le pueden los Borgoñas, los Barolos, los Friuli, los Brunellos... Hacer patria se le hace cada vez más difícil. 10- Un sueño: el croissant. Otro de tantos sabores perdidos que el gourmet busca con ahínco. Sus capas crujientes, el aroma a mantequilla, la suavidad en la boca... Algo aparentemente sencillo que resulta inalcanzable. ¡Qué difícil es desayunar con un buen croissant cada día! Si tuviera que elegir, el gourmet dudaría entre los de la pastelería Escribá (Barcelona) Pierre Herme (París) y Lenôtre (París)