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6 OPINIÓN DOMINGO 19 s 8 s 2007 ABC AD LIBITUM HISTRIÓN espués de haber reconocido, cuasi unánimemente, que Magdalena Álvarez- -tan altanera, tan flamencona- -es la histrionisa mayor del Reino parece urgente, para no incumplir la doctrina paritaria sin la que José Luis Rodríguez Zapatero quedaría en poco menos de nada, la designación de su equivalente masculino. Parece que a Josep Lluis Carod Rovira- -tan falaz, tan desahogado- -no le faltan méritos para poder presumir de máximo histrión de España, que no es cosa de circunscribirle al territorio en el que trata de disimular su pequeñez. Le ha dicho Carod a TV 3 que en Cataluña comienza a detectarM. MARTÍN se una cierta fatiga de EsFERRAND paña. Todo aquello que no acaba de funcionar es aquello que depende de Madrid: Renfe, AENA, Red Eléctrica Española, AVE... La genialidad histriónica reside en la capacidad del actor para no implicarse en su propio espectáculo, en trasladar sus emociones a los espectadores sin disminuirse o agigantarse con los dolores o los gozos del mensaje que encarna y proyecta. En eso Carod es un maestro. Como buen separatista, le llama Madrid a un concepto que no es geográfico y que quiere dar a entender algo más coyuntural y transitorio: el Gobierno de la Nación. Madrid es tan inocente frente a las calamidades que afectan a Cataluña como culpable el Gobierno de Zapatero. Lo chusco viene porque ese Gobierno, al que llama Madrid se sostiene con apuntalamientos a los que su partido, y el Gobierno tripartito instalado en la Generalitat, no son ajenos. En Cataluña, tras Josep Tarradellas, los Gobiernos que se han sucedido han antepuesto el marco a la pintura. Mucha doctrina nacionalista y poca chicha en el guiso cotidiano que demandan los ciudadanos, independientemente de su vocación centrífuga o centrípeta con respecto al Estado. El caciquismo es así y necesita un enemigo exterior para justificar sus miserias y, aunque este no sea el caso, magnificar sus grandezas. Los trenes, los aviones o los kilowatios entienden poco de catalanidad. Eso no puede disculpar la responsabilidad de Fomento o de cualquier otro Ministerio de Madrid en el mal funcionamiento de las cosas; pero, en razón de nuestro ordenamiento- -el que mantiene la existencia de tipos como Carod- la responsabilidad habrá que repartirla proporcionalmente al volumen de las competencias transferidas desde el centro a la periferia. Más cierto podría ser que actitudes tan recalcitrantes como la del no suficientemente ponderado histrión independentista estén germinando una cierta fatiga de Cataluña y, de paso y por parecidas razones, de tantas cuantas Autonomías- -no sólo las históricas- -tratan de anteponer sus juegos de poder a los intereses generales de la Nación y de todos sus ciudadanos. Carod Rovira se expresa como los monologuistas de la televisión, pero reitera tanto sus gags que sólo consigue aburrir a las ovejas. Catalanas, manchegas o extremeñas. EL GRAN ISLAS PROVERBIOS MORALES D isla maravillosa, con gastos pagados. Si el réprobo esAS islas se hicieron para el verano, como las siecribe, aguantará lo que le echen, pero no podrá velar el rras para la primavera, y los caminos para el aburrimiento, que rezumará por todos los endecasílafresco otoño. En verano, uno busca aislarse, y bos y lo dejará ante sus partidarios como un pelma de eso resulta difícil en los caminos densos donde te quila peor especie, la quejumbrosa. A Garcilaso lo castigó tan puntos y en las sierras gregarias, pero ya ni siquieCarlos I, por andar apañando a sus imperiales espalra quedan islas inaccesibles: todas están en la red. No das bodas de alto copete, a vegetar en un islote del Daexisten robinsones en la era de Internet. Ni islas denubio, donde el toledano perpetró sus Églogas. Jovellasiertas. Sobre las islas desiertas compuso un libro delinos lo pasó algo mejor en su destierro balear, cioso Walter de la Mare, que las adoraba: un bajo Carlos IV tejiendo y destejiendo las memo, commonplace book, género muy abundante en rias del castillo de Bellver, pero Unamuno estalengua inglesa, pero poco o nada practicado en ba ya frito cuando terminó su décimo soneto la nuestra (miento: Borges y Bioy Casares esen Fuerteventura, de donde planeó sacarlo cribieron alguno al alimón, pero, como todo el clandestinamente una poetisa argentina y gormundo sabe, se trataba de dos escritores britáda, que sentía por el vasco una pasión tan alonicos de expresión porteña) cada como la de su paisana Victoria Ocampo Del libro de De la Mare, que hizo publicar en por Pierre Drieu La Rochelle. Hay una foto de su editorial T. S. Eliot, se saca la conclusión de JON don Miguel y la dama junto a un camello majoque la insularidad está reñida con la democraJUARISTI rero, tomada unas horas después de que Unacia. No hay islas normales y burguesas. Una ismuno enviara un telegrama anónimo a Primo de Rivela puede ser paraíso o infierno, sin término medio. Inra, denunciando la intentona. cluso se da el caso frecuente de que islas paradisíacas Las dulces islas dálmatas que me acogen tienen un se transformen en versiones más o menos estupendas historial aún más siniestro. Goli Otok fue el gulag pardel infierno cuando se cercioran de que el náufrago o ticular de Tito, que exterminó allí a miles de católicos, el turista accidental no tiene escapatoria. Un mito liberales... y estalinistas (lean A ciegas, la última y demuy difundido sobre estas metamorfosis es el de la falmoledora novela de Claudio Magris) Pero ya Ante Pasa isla que se revela como tortuga gigante o leviatán a velic, el nazi croata, había confinado en ellas a un núlos aterrados marineros que han desembarcado en mero indeterminado de judíos. Una treintena posa en ella para procurarse agua y solaz. Está en los viajes de una apacible fotografía que no se muestra en el Museo Simbad, de Las 1001 noches (así lo escribía Borges) y histórico de Korcula. Visten trajes deportivos, blanen un poema de Tolkien que invoca una fuente griega, cos, de temporada estival, como en una secuencia de Fastitocalión. El jardín de los Finzi- Contini. Algunos tienen innegaEn realidad, el infierno somos nosotros, que decía bles apellidos sefardíes (Albahari, Alcalai, Altaras) Sartre. Las islas se convierten en infierno porque no La mayoría de ellos moriría en el campo de Jasenovac aguantamos las vacaciones, porque nos asalta le cao en los lager de Polonia, y no queda ni rastro de su nos agobia el tedio, nos mina la depresión, nos sencia aquí, salvo un breve artículo de dos de los sobregana la náusea y acabamos renegando del pedrusco rovivientes, Majer y Eli Altarac, en un libro olvidado. A deado de agua por todas las partes, que no tiene la culquién le importan ya estas historias de fantasmas. Es pa. Eso le pasó hasta a Tiberio en Capri. Los autócraverano, y el viejo Simbad que llevamos dentro vuelve a tas siempre lo han visto claro: para hacer la puñeta al las ínsulas extrañas. disidente, nada como mandarlo una temporada a una L -Hubo un tiempo en que negociábamos el final de ETA; hoy nos conformamos con la desaparición de la kale borroka