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82 CIENCIAyFUTURO SÁBADO 18 s 8 s 2007 ABC Los sonidos generados en las profundidades del Sol se pueden oír en la Tierra ABC MADRID. Científicos de la misión Ulysses, en la que las agencias espaciales norteamericana y europea (NASA y ESA) colaboran para estudiar el Sol, han comprobado que los sonidos generados en las profundidades de nuestra estrella sacuden y hacen vibrar la Tierra por simpatía. Y han determinado que tanto el campo magnético como la atmósfera terrestres toman parte en ese coro cósmico Los investigadores, además, han conseguido detectar esos sonidos procedentes del corazón solar, inaudibles para el ser humano, en sismógrafos y cables submarinos. David Thomson y Louis Lanzerotti, miembros del equipo del experimento Hiscale a bordo de la sonda Ulysses, junto con otros colegas, explican que diferentes sonidos, generados de forma predecible por la presión y las ondas de gravedad en el Sol, son capaces de alcanzar nuestro planeta y han presentado evidencias que demuestran que en la Tierra se producen movimientos concretos como respuesta a sonidos rítmicos marcados desde las profundidades del Sol. El transbordador espacial Endeavour, atracado al laboratorio Destiny de la Estación Espacial Internacional FOTO: NASA La NASA decide no reparar en órbita el escudo térmico del Endeavour Tras una semana de estudios, la agencia espacial de EE. UU. considera que la grieta detectada en una de las losetas térmicas de la nave no representa un riesgo grave PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. Houston no tiene un problema. Después de invertir una semana en toda clase de estudios y experimentos, los ingenieros de la NASA han llegado finalmente a la conclusión de que la grieta observada en una loseta térmica del transbordador espacial Endeavour no necesita ser reparada antes de su retorno a Tierra. Descartando un paseo espacial para un arriesgado trabajo de parcheo sobre la fisura de 8,75 centímetros de largo por 5 centímetros de ancho producida por el contumaz problema del material aislante del tanque externo de los trasbordadores, que tiende a desprender durante la violenta maniobra de lanzamiento. John Shannon, responsable de esta misión del Endeavour dedicada a terminar la Estación Espacial Internacional, ha recalcado que este desperfecto no constituye un riesgo para la tripulación y no se espera que cause ningún daño a la estructura de la nave Y argumenta que es mejor no asumir riesgos adicionales con un intento de reparación con bastante probabilidad de crear más problemas que soluciones. De hecho, la tarea de parcheo supondría suspender a un astronauta del brazo robotizado del transbordador y operar en la zona más sensible del escudo térmico que protege a la estructura metálica de la nave del infierno de fricción obligatorio para volver a casa. Desde la tragedia del Columbia en 2003, la NASA ha instituido un riguroso protocolo para detectar y calibrar daños en el escudo térmico de sus transbordadores. Los lanzamientos son grabados por una multitud de cámaras y, una vez en órbita, la tripulación realiza inspecciones adicionales. Procedimientos completados con imágenes de alta resolución tomadas desde la Estación Espacial durante una maniobra giratoria del shuttle Precisamente gracias a esa rotación fiscalizadora, se ha podido descubrir el comentado desperfecto a un metro de la compuerta del tren de aterrizaje correspondiente al ala derecha del Endeavour Fisura atribuida al impacto de material aislante, y posiblemente hielo, desprendido durante el lanzamiento del veterano trasbordador el pasado 8 de agosto. Con todo, la decisión de no realizar reparaciones en órbita habría sido adoptada con algunas dudas entre la plantilla de técnicos de la NASA. Para justificar su decisión, los responsables del Endeavour han recordado que durante la re- entrada en la atmósfera terrestre, a veinte veces la velocidad del sonido, partes del escudo térmico de la nave se enfrenta a temperaturas que llegan hasta los 1.500 grados Celsius. Las simulaciones realizadas por la NASA han llegado a la conclusión de que como mucho, la loseta dañada soportará temperaturas de hasta 171 grados Celsius, bastante por debajo de los límites de seguridad aceptables. El Endeavour tiene previsto abandonar la Estación Espacial Internacional el próximo lunes y retornar el miércoles a Cabo Cañaveral. Su misión de construcción ha servido también para saldar la asignatura pendiente de enviar un maestro al espacio. Proyecto que debería haberse hecho realidad con la profesora Chista McAuliffe, una de las integrante del siniestrado trasbordador Challenger en 1986. Esta semana, la maestra- astronauta Barbara Morgan ha podido impartir varias clases en órbita. Con su mentalidad pedagógica, la profesora ha insistido en que pese a las tragedias del Challenger y el Columbia este programa espacial tripulado de Estados Unidos se merece un sobresaliente. La NASA tiene previstas una docena de misiones adicionales para terminar la Estación Espacial Internacional antes de jubilar en 2010 su flota de transbordadores, envejecida y reducida a tres naves. En cables submarinos Utilizando sofisticadas tecnologías estadísticas, Thomson y sus colegas han descubierto esos tonos en datos sísmicos y los han hallado también en el campo magnético terrestre y en la atmósfera, e incluso en voltajes inducidos en cables submarinos, asi como en una amplia variedad de sistemas terrestres. De acuerdo con Thomson, los datos enviados desde el espacio por la sonda Ulysses y cotejados en la Tierra proporcionan una importante evidencia sobre la forma en que esos sonidos generados dentro del Sol alcanzan nuestro planeta. Algunas de las así llamadas oscilaciones solares han sido observadas de forma óptica por instrumentos como la sonda SOHO, y por telescopios terrestres. Están causadas por ondas de presión en el Sol, y son conocidas como p- modes Los sonidos más profundos asociados con las ondas de gravedad del Sol, llamados gmodes resultan más complicados de detectar, porque no han sido comprobados de forma óptica. Ahora, el equipo de Thomson ha conseguido la primera evidencia de los mismos, examinando en la Tierra un amplio rango de fenómenos Pese a la reticencia de algunos técnicos, se descarta la opción de un arriesgado parcheo sobre la marcha Se cree que la loseta dañada soportará temperaturas bastante por debajo de los umbrales de seguridad Más información: http: spaceflight. nasa. gov