Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 18- -8- -2007 Rusia reanuda los vuelos de sus bombarderos estratégicos de largo alcance Vladímir Putin 25 gistrado más de trescientas réplicas del seísmo. Yo no vuelvo. He vuelto a nacer y no me quiero morir. El hombre que piensa esto en voz alta estaba en el centro de Pisco cuando la ciudad empezó a desaparecer. Seguí en mi mototaxi y no me cayó una piedra. Creo que fue un milagro. Frente a mí, una pared le rompió la cabeza a una señora Hay que evitar las epidemias despejar las vías interrumpidas y pronto podremos recuperar la energía eléctrica. El presidente Alan García, que celebra desde el sábado los Consejos de ministros en Pisco, lo dijo aquí porque es la zona más afectada García desmenuza los esfuerzos del Gobierno y de la comunidad internacional para convencer a la gente que está furiosa y hambrienta de que están haciendo lo imposible por ellos. Cuenta que han aterrizado en San Andrés, una localidad vecina a Pisco, cincuenta y cinco aviones cargados con ochenta toneladas de víveres, pero aún no se han podido repartir. Mientras escribimos llega un nuevo superviviente en camilla. Le sacaron entre las piedras con vida. Respira sin dificultad. Intenta moverse, pero una mujer bombero se lo impide. Le han colocado un collarín en el cuello. Media hora más tarde llega otro, estaba en las carpas de salud Aquí detrás, en la Plaza de Armas, han levantado un hospital de campaña donde seleccionan a los heridos que viajarán a Lima y a los que todavía pueden esperar. García hizo balance de la situación. Dijo que anoche (por la noche del jueves) se recibieron trescientos ataúdes, que hay más de 17.000 personas en albergues; estiman que la cifra de personas afectadas por la tragedia ronda las 800.000. El presidente resumió la destrucción: Todo Pisco, la mitad de Chincha y un tercio de Ica También dijo: Se hará un mapa de la tragedia A medio metro de donde estamos, Protección Civil arroja mapas de la ciudad por el suelo, que señalan el itinerario de rescate. A nuestro lado se amontonan los cuerpos heridos. Todo es polvo. No hay energía. No hay vida. Por primera vez comienzan a repartir botellas de agua. Por la tarde llegarán latas de atún y frutos secos. Me voy a morir sola Manuela Gil Gordillo es la única española que puede contar que estaba en Pisco cuando la tierra se estremeció. Como el resto de los damnificados lleva desde el miércoles con el estómago vacío POR C. DE CARLOS PISCO. Manuela trabajaba en Barcelona, en la Generalitat, en el departamento de Economía. Como el resto de los damnificados, lleva desde el miércoles con el estómago vacío: Una bolsa de Doritos y unos helados que sacó la Policía del Hotel Savoy Tiene treinta y dos años, dejó el trabajo y decidió, hace tres meses, venirse a Suramérica para pensar qué hacer con su vida. Visitó, por este orden, Uruguay, Argentina, Chile y Bolivia. El 30 de julio llegó a Arequipa, otra ciudad de terremotos, y de ahí se vino a Pisco, donde nunca imaginó que le fuera a pasar lo que le pasó. El miércoles por la tarde vine de casualidad, porque estaba hospedada en Paracas, localidad cercana. Di una vuelta por la Plaza de Armas y cuando empezó a oscurecer pensé: Voy a entrar a la iglesia de San Clemente a echarle un vistazo por dentro De repente hizo frío y decidí salir. Quizá esa decisión fue la que le salvó la vida, porque de esa iglesia apenas queda en pie parte de la fachada principal. Me fui a comer una hamburguesa y un batido de plátano en la zona del Bulevar, en la zona colonial. Entré en el bar La Casona del que ya no queda rastro, y cuando estaba dando un sorbo al batido, un temblor sacudió todo. De inmediato se fue la luz. La gente salió despavorida, pero comenzaron a caer vigas, paredes y piedras que nos bloqueaban la salida. Mi miedo era: Me voy a morir sola y nadie va a reclamar mi cadáver. Convencida de que no lo podría contar, oí voces de chicos que decían: Tranquila, mi amor, ya va a pasar Estaba a oscuras, pero me agarré a ellos y me dije: Por lo menos no me muero sola Nos íbamos dando ánimos. Gracias, Dios mío, ya pasa, ya pasa decíamos. Con un intervalo de cinco segundos se produjo otro temblor. Duró lo mismo que el anterior que, la verdad, no sé cuánto fue, pero para mí no terminaba nunca. Después conseguimos salir a la calle... Lo peor fue ver a los pobres de los puestos de la calle. Algunos tenían el cuerpo atravesado por postes. El primero que vi lo tenía incrustado por la espalda y le salía por el pecho. Esos murieron ipso facto. Unos a otros se protegían. Me decían: No mires, no mires La gente pedía ayuda y no podíamos hacer nada. Huimos a San Clemente después de caminar dos horas y media. Ningún coche paraba. Los vimos allí tendidos en el suelo. Luego hubo más temblores pero no nos pasó nada En ese momento se da cuenta de que tiene una herida que le cubre el omóplato entero, cubierta por una pequeña costra de sangre, aunque no es grave. De los nervios, ni me enteré observa antes de continuar su relato. A las cinco de la mañana regresamos a Pisco para intentar ayudar. Era un caos. La plaza era un cementerio. Ahora hay ataúdes, pero ayer estaban sólo los cuerpos. La gente se llevaba a sus muertos en mantas... Cuando se produjo el primer terremoto había empezado a leer La plaza de los sueños no recuerdo ni su autor. Estaba en la segunda página; me quedé ahí Cuando escuchó el acento español en plena Plaza de Armas de Pisco casi se le saltan las lágrimas: Estoy sola. Nadie sabe que estoy en Pisco. Me quiero ir a Lima. Ni siquiera en la Embajada tenían conocimiento de su presencia. No he podido ponerme en contacto con ellos explica preocupada. Durante la mañana de ayer la compañía telefónica habilitó un par de cabinas que han sobrevivido al terremoto para que la totalidad de las llamadas locales sean gratis. Manuela, con un puñado de monedas en el bolsillo, logró llamar a sus padres en Tossa de Mar (Gerona) donde nació. Al menos saben que estoy viva y que estoy bien Horas después, Manuela, en un avión de la Fuerza Aérea Peruana, volaba a Lima. Herida en la espalda Nuevo superviviente La gente salió despavorida, comenzaron a caer vigas y piedras que nos bloqueaban la salida ABC. es Vídeos del terremoto y galería de imágenes en abc. es internacioal Residentes y miembros del equipo de salvamento aprovechan para llamar en una de las pocas cabinas que seguían en pie REUTERS