Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES 17 s 8 s 2007 DEPORTES 85 MOTOCICLISMO Lorenzo ya ha probado la Yamaha de la próxima temporada ABC BRNO. Queda todo por decidir aún en esta temporada de motociclismo y el Gran Premio de la República Checa que se disputa el domingo en el circuito de Brno puede despejar algunas incógnitas. Sin embargo, los pilotos saben sacar tiempo para pensar en la próxima campaña, como es el caso de Jorge Lorenzo, campeón mundial y líder de la clasificación de 250 c. c. quien reconoció ayer que la semana pasada probó por primera vez la Yamaha, la que será su nueva moto la próxima temporada. Lorenzo, esta campaña corriendo con Aprilia, hizo público el dato pero no quiso desvelar ningún detalle de la prueba. Sólo explicó que en Yamaha le brindaron la oportunidad de subirse por primera vez a la moto y que la aprovechó. La próxima temporada será compañero de Valentino Rossi, pero no se conoce la estructura completa del equipo. Otro que también ha pensado más en el futuro que en el presente es el italiano Loris Capirossi (Ducati) que ayer reconocía su fichaje por Suzuki. Después de haber estado cinco años en Ducati es el momento de buscar nuevos retos dijo el piloto italiano nada más llegar a Brno. Ha firmado por una temporada con posibilidad de otra más. Capirossi formará equipo en 2008 con el estadounidense John Hopkins y aseguró que se había decantado por esta opción para disponer de una moto oficial, pues en Ducati sólo le garantizaban una tercera máquina en la escudería del madrileño Luis D Antin. La noticia en Brno estará en la reaparición del lesionado Toni Elías, quien ha intensificado a marchas forzadas su recuperación de su rotura de tibia para poder estar en este Gran Premio encima de su Honda. Él mismo ha reconocido que no va a estar al cien por ciento. Espectacular duelo el que se presume en MotoGP entre el australiano Stoner (Ducati) y el italiano Rossi (Yamaha) en su lucha por el título. En 250 c. c. no le vale otra cosa que el triunfo a Jorge Lorenzo para volver a ser campeón del mundo y en 125 c. c. se mantiene el duelo entre el húngaro Talmacsi y el español Faubel, a quienes sólo les separan dos puntos en la clasificación. Mary Pierce EPA Budhia Singh AFP Gisela Pulido ABC Ricky Rubio EFE Un negocio desde la infancia Algunos padres, como los del corredor Budhia Singh, explotan las capacidades de sus hijos para hacer dinero. Otros, como los de la campeona de kitesurf Gisela Pulido, cambian su vida para que los niños puedan desarrollar sus condiciones prodigiosas POR E. LANCHO MADRID. En 2004, tres de cada cuatro niños españoles menores de 12 años querían ser deportistas de elite. El atractivo de la televisión, el machaque mediático con ciertas estrellas, las modas... eso sin olvidar la presión paterna en algunos (o en bastantes) casos, de progenitores que ven la posibilidad de solucionar su vida gracias a los ingresos que generen sus hijos. Si llegan a algo. Que el dinero mueve montañas es algo más que evidente. El último caso es el del niño prodigio indio Budhia Singh, de 6 años de edad, que tras correr 65 kilómetros de un tirón se convirtió en un fenómeno aclamado por multitudes en su país. Y, sobre todo, cambió la chabola por una cómoda vida de éxito y dinero. Pero un enfrentamiento entre sus progenitores por el reparto de las ganancias del chavalín ha destapado las sospechas de que no era sólo afición lo que movía al pequeño, sino las palizas que le daba su padre adoptivo y entrenador para que corriese. Generalizar es absurdo e injusto, pero habría que analizar cuánto tiene, o no, de explotación infantil el hecho, por ejemplo, de que el padre de Tiger Woods le llevase de plató en plató de TV cuando tenía dos años para demostrar sus habilidades. Tiger apareció en televisión por vez primera en 1978. Un año antes, su padre, ex combatiente de Vietnam, comenzó a enseñarle a jugar al golf. A los cinco, el nombre del niño prodigio ya figuraba en la prestigiosa publicación Golf Digest Hoy, Woods es uno de los deportistas con más ingresos del mundo. Cuajó. do escándalos como los de Capriati, que se independizó de sus padres con 16 años y cayó en una espiral alcoholismo de la que logró salir varios años después. En el caso de Mary Pierce, su padre llegaba a insultar a sus rivales en pleno partido y siempre hubo sospechas de malos tratos sobre la cría, que con el tiempo la francesa terminó reconociendo, cuando su carrera ya estaba en declive. Por supuesto, no todos los padres caen en la irresponsabilidad de satisfacer su ambición a costa del retoño prodigio. En España, sin ir más lejos, la última irrupción es la de Gisela Pulido. Con apenas trece años, esta niña barcelonesa es triple campeona mundial de Kitesurf. Un deporte minoritario, pero profesionalizado. Sin embargo, la evolución de Gisela la ha marcado su propio talento. No se ha visto obligada por sus padres, aficionados a esta disciplina, sino que tuvo que convencerlos con triunfos para trasladar su residencia a Tarifa y poder compaginar la ajetreada vida profesional con la rutina escolar propia de su edad. El fútbol, por su innegable capacidad de seducción para el aficionado y los ingentes beneficios que genera, es el deporte en el que se desea ver triunfar a un hijo. A veces, a toda costa y usando todos los medios disponibles. Ese es el caso del último fichaje del Manchester United, un crío australiano de nueve años que responde al nombre de Rhain Davis y que dio a conocer su habilidad con el balón a los ojeadores del club a través de un vídeo casero, que luego fue colgado en Internet. El tenis ha estado plagado de carreras planificadas al milímetro, con interrupciones dramáticas incluidas en plena adolescencia, especialmente en el circuito femenino. Baste recordar a Jenniffer Capriati- -debutó en la WTA a los 13 años- Mary Pierce (14) Martina Hingis (14) las hermanas Williams (14 y 15) o, más recientemente, María Sharapova (14) Todas ellas debutaron en el circuito profesional siendo niñas, pero espoleadas por unas familias que codiciaban la fama y el triunfo. De ahí han sali- Problemas en tenis femenino Corredores de 6 años en India, ciclistas de 7 en China y maratonianos de 5 en EE. UU. El deporte infantil como vía para salir de la misera es el último método que se está imponiendo en países como India o China. Al comentado caso del niño maratón Budhia Singh se unió pocos meses después el de otro chaval indio, Mrityunjai Mandal, de 8 años, que casi muere de agotamiento tras correr 75 de los 100 kilómetros que pretendía hacer por la paz En China las que más están dando el paso son, curiosamente, las niñas, con dos ejemplos destacados en los últimos tiempos. Uno, el caso de Jiang Huan, una cría de 9 años que recorrió 3.000 km en bicicleta, en 49 días, entre Shanghai y Lhasa (en el Tíbet) Otro, otra maratoniana, Zhang Huimin, de 7 años, que el pasado enero hizo una marca de 3: 28.45 en la distancia, mejor que el récord nacional de una veintena de países. Pero estos casos de precocidad extrema no son exclusivos de países pobres. Los dos maratonianos más jóvenes de la historia, Bucky Cox y Jennifer Amyx, son de EE. UU. y ambos corrieron su primer maratón con cinco años. La de fichar niños procedentes de todas las partes del mundo es una práctica en auge entre los clubes de fútbol. Barata y rentable a largo plazo. Y cada vez más jóvenes. De seis a 10 años. Que se lo pregunten al Barcelona. El argentino Leo Messi llegó a la Masía procedente de Rosario con sólo trece años y hoy es una figura consagrada. En España, la nómina de deportistas que debutaron como profesionales siendo poco más que niños es muy amplia. En motociclismo, Pol Espargaró, campeón de España de 125 y el español más joven en puntuar en el Mundial, con 15 años. En baloncesto sobresale la figura de Ricky Rubio, debutante en la ACB con 14 primaveras. Lejos de nuestro país, destacan tres jovencísimos ajedrecistas: el noruego Magnus Carlsen, el ucraniano Sergey Karjakin y el indio Parimarjan Negi; los tres llegaron a Gran Maestro con menos de 14. Fútbol, tenis, ajedrez, baloncesto, gimnasia, golf, motociclismo... en todos los deportes se saltan las categorías, cada vez más a menudo, para llegar cuanto antes al profesionalismo. A veces por talento. Otras, por pura ambición paterna. Fichar niños por el mundo Vuelve Toni Elías