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ABC VIERNES 17- -8- -2007 Este año se superarán por primera vez los cien mil abortos practicados en España 11 Chivite niega la crisis del PSN y se atribuye la idea de un grupo propio de UPN A. L. PAMPLONA. Ni la dimisión del candidato presidencial, Fernando Puras, ni la de cuatro secretarios de área de su ejecutiva son suficientes para que el secretario general del Partido Socialista de Navarra (PSN) Carlos Chivite, reconozca la crisis de su partido. Lo más que reconoce son divergencias y problemas derivados de una decisión no compartida -el veto al pacto con NaBai- aunque asegura también que estos contratiempos ya están superados. No voy a negar que existen problemas derivados de una decisión no compartida, pero hay en este partido mucho espíritu de trabajo y mucha historia detrás como para que esto derive en una crisis interna sostuvo el máximo dirigente de los socialistas navarros. Chivite, que asistió a la toma de posesión de Miguel Sanz, se declaró satisfecho por que el líder de UPN haya planteado al presidente del PP, Mariano Rajoy, la reivindicación de que los regionalistas navarros tengan voz propia en el Congreso de los Diputados. Recoge una sugerencia que le hice en agosto de hace dos años, pero no sólo eso, sino también otra que le hice hace escasamente diez días reveló. Destacó también que las dificultades entre Unión del Pueblo Navarro y PSN venían más de la mano de la estrategia del PP respecto a Navarra que por un desencuentro en el ámbito institucional de esta comunidad Ratones en el Congreso El acuerdo de PP- UPN nació en 1990 para zanjar en Navarra el problema de la atomización del centro derecha y ha ganado todas las elecciones desde entonces s Sólo con la trampa del préstamo de diputados pueden aspirar los foralistas a grupo propio cluso con la escisión de Cruz Alli. UPN, con CDN, superaron el 45 por ciento de los votos en mayo pasado frente al 23 por ciento de NB y el escuálido 22 por ciento del PSOE con el que Puras quería ser presidente. Entre el pacto de 1990 y las últimas declaraciones de Sanz sobre la posibilidad de tener grupo parlamentario propio han pasado 17 años de entendimiento que han dado al PP dos diputados fijos y a UPN el título de ser la única opción de centro derecha en Navarra, lo que le aseguró el poder en las instituciones forales. El reglamento del Congreso exige para formar grupo parlamentario 15 diputados, o un mínimo cinco en el caso de que el partido o coalición que aspire a ello tenga el quince por ciento de los votos correspondientes a las circunscripciones en que hayan presentado candidatura. El texto no puede ser más claro. Navarra elige cinco diputados y UPN no puede aspirar a obtener más de tres. Otra cosa es que se haya institucionalizado la trampa en la cada legislatura del préstamo de diputados. UPN sólo puede reclamar sitio en el Grupo Mixto y no es lo mismo tener un portavoz adjunto en el principal grupo de la oposición para interpelaciones y preguntas como ahora, que compartir tiempos y tribuna con un conglomerado de superminoritarios variados. Con el león, o con los ratones. El Grupo Popular ha dado la batalla por Navarra en esta legislatura con sus 146 diputados y con un portavoz de UPN, Jaime Ignacio del Burgo. Otra cosa es que la dirección le dedicara al 11- M. Esa labor parlamentaria de defensa de la Comunidad foral ante las conversaciones del Gobierno con ETA sobre fórmulas para la anexión al País Vasco ha sido fundamental para que Sanz sea de nuevo presidente, al menos hasta que a Zapatero le interese volver sobre Navarra. Y para entonces a Sanz le interesara más el apoyo un grupo mayoritario, con capacidad de bloqueo, que un dúo mixto Salvo que tome el camino de 1987. Ángel Collado MADRID. El acuerdo de coalición que el PP mantiene con Unión del Pueblo Navarro se suscribió en 1990, nada más llegar Aznar a la presidencia del PP, para zanjar el problema de la atomización del centro derecha en la Comunidad Foral. En las elecciones autonómicas de 1987 se había rizado el rizo. Los foralistas no pasaron del 24 por ciento de los votos. El CDS llegó al 7,5 por ciento. Alianza Popular y sus partidos aliados democristianos y liberales (PDP y PL) cada uno por su lado, obtuvieron el 4,2 y el 6,3 de los votos. Eran cuatro opciones distintas para un mismo electorado, sumaban el 42 por ciento del electorado y perdieron. En una circunscripción de corte electoral conservador el PSOE ganaba simplemente porque el adversario se presentaba listo para la derrota por pura fragmentación. Liquidado el problema, después de converger todo el que quiso en UPN, los foralistas han ganado todos los comicios en Navarra- -y van 18 años- -a los socialistas y a los nacionalistas vascos. In- La ministra Elena Salgado conversó ayer con Patxi Zabaleta y Txentxo Jiménez, de Nafarroa Bai EFE