Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
28 ECONOMÍA www. abc. es economia JUEVES 16- -8- -2007 ABC Los poseedores de hipotecas, primeros en pagar la crisis tras subir el Euribor al 4,60 Los créditos que se revisen teniendo en cuenta el índice de agosto subirán casi un punto, si se mantiene la evolución actual de esta referencia M. PORTILLA MADRID. Malos tiempos para los tenedores de hipotecas, que van a ser los primeros damnificados por la crisis financiera surgida a causa de los créditos inmobiliarios subprime (de alto riesgo) en Estados Unidos. La falta de liquidez que se ha producido en el mercado interbancario, al que acuden las entidades a prestarse el dinero entre ellas, ha hecho que el Euribor se haya disparado en la última semana. El Euribor es el tipo al que se prestan los bancos el dinero, y la media mensual de este indicador es utilizada como referencia para efectuar la revisión de las hipotecas. Así, el Euribor cerró el pasado mes de julio a un tipo medio del 4,564 y en sólo quince días se ha situado en una media del 4.60 después de que el pasado martes llegara hasta el 4,647 y ayer bajara ligeramente al 4,632 Sólo cabe esperar que las fortísimas inyecciones de liquidez que están realizando los bancos centrales- -más de 300.000 millones de euros- -alivien la presión existente y reactiven el mercado interbancario para que el Euribor, al menos, frene su escalada actual. Si bien hay que recordar que lo que suele subir en tres días casi siempre tarda tres meses en bajar. febrero pasado los tipos de interés estaban al 4,09 Y para los préstamos con revisiones mensuales, el aumento se situaría en 3 euros al mes o en 36 euros al año. Ante este panorama financiero, todas las miradas están puestas en la forma en que reaccionarán en septiembre próximo tanto el Banco Central Europeo (BCE) como la Reserva Federal estadounidense (Fed) en relación con sus respectivas revisiones oficiales de los tipos de interés al que se presta el dinero. La Fed, a priori, lo tiene más sencillo, puesto que parece que hay unanimidad, prácticamente de todo el mundo financiero, de que lo más lógico es que baje los tipos de interés desde el 5,25 hasta el 5 como mínimo. Según un informe estratégico de Goldman Sachs, el 85 de los analistas cree que la Reserva Federal tomará esa decisión a la baja. Sin embargo, este banco de inversión no cree que los tipos de interés vayan a bajar ni en Estados Unidos ni en Europa, sino que, en todo caso, se EVOLUCIÓN DEL EURIBOR (1) En porcentaje 4,6 4,60 4,565 4,505 4,373 4,253 4,4 4,2 4,106 4,094 4,064 3,921 3,799 3,864 4,0 3,8 3,715 3,615 3,539 3,401 3,6 3,4 Bajar los tipos 3,2 ABC J J 2006 A S O N D E F 2007 M A M J J A (1) Datos en media mensual excepto el correspondiente a agosto, que es quincenal van a mantener. Más incertidumbre hay en torno a la decisión que tomará el Banco Central Europeo. Hasta el momento en que estalló la crisis financiera, las perspectivas eran muy claras respecto a que el BCE subiría los tipos del 4 al 4,25 en septiembre, e incluso cabía la posibilidad de que hu- biera otro incremento, antes de que terminara este año, hasta el 4,50 La subida de septiembre la anticipaba de forma velada el Banco Central Europeo en su boletín mensual de agosto, que hizo público tan sólo unas horas antes de que estallara la crisis hipotecaria estadouniden- se. En ese análisis mensual, se repetía la expresión fuerte vigilancia sobre los precios, frase que ha sido repetida por el presidente de este organismo, Jean- Claude Trichet, al menos en media docena de ocasiones anteriormente cada vez que iba a hacer una revisión al alza del precio oficial del dinero. Incrementos mensuales Si agosto terminara con el Euribor en el 4,60 los créditos hipotecarios referenciados a este mes que se revisan anualmente verían aumentada su cuota mensual en una media de 74 euros- -según informa Invertia- y teniendo en cuenta que en agosto del año 2006 este indicador estaba en el 3,72 Este cálculo se ha realizado para una hipoteca media de 150.000 euros y con una amortización a quince años. En el caso de que la revisión del crédito hipotecario fuera semestral, el incremento mensual sería de 43 euros, pues en Fernando Fernández LOS INVERSORES PUEDEN DIMITIR os mercados siguen su ajuste nervioso hacia un escenario de liquidez contenida y financiación más cara. Un ajuste que los bancos centrales no podrán evitar por mucho que se empeñen en suavizarlo inyectando liquidez diariamen- L te. Su actuación está suscitando dudas crecientes, pues bien está que se utilicen mecanismos extraordinarios para evitar la debacle, pero no está tan claro que sea función de la autoridad monetaria evitar que las instituciones financieras más agresivas y los inversores más irresponsables sufran pérdidas considerables. En algún momento hay que dejar actuar al principio schumpeteriano del poder creador del mercado mediante su acción destructiva. La economía de mercado necesita credibilidad y sentido de la igualdad de oportunidades. Si continúa la intervención monetaria, se extenderá peligrosamente la idea de que hay instituciones demasiado impor- tantes para dejarlas caer, y eso no sólo atenta contra la justicia sino que será ineficaz. Porque si al final alguien nos saca siempre las castañas del fuego se genera riesgo moral, es decir el incentivo a ser irresponsable. Y porque genera incertidumbre y paraliza la actuación de los agentes a la espera morbosa de conocer la próxima entidad con problemas. La crisis de estos días es como un shock del petróleo. En este caso, un shock de primas de riesgo que obliga a cambiar los precios de los activos financieros reconociendo que habíamos infravalorado el riesgo de liquidez y crédito y que habíamos sobrestimado la capacidad de diluir el riesgo mediante su despiece y empaquetamiento sucesivo. Errores que nos han llevado a desconocer la magnitud real del problema, algo así como lo que le ha pasado al presidente de gobierno con su política territorial; que le ha estallado en los servicios públicos mientras él quería hablar de cociudadanía. Los inversores podemos hacer como la ministra de Fomento, escudarnos en el jefe para aguantar el chaparrón y esperar a que escampe, es decir seguir confiando en Trichet y su capacidad para calmar el mercado, o presentar la dimisión. Dimitir significa reconocer el error, recomponer nuestra cartera de activos, salvar lo que podamos y prepararnos para el nuevo escenario.