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18 ESPAÑA JUEVES 16 s 8 s 2007 ABC El arzobispo quiere dejar sin bodas ni entierros a los vecinos en huelga de hambre S. E. GRANADA. El Arzobispado de Granada comunicó ayer a los vecinos del municipio granadino de Albuñol que la decisión de trasladar al joven párroco de la localidad, Gabriel Castillo, es irrevocable Además, les advirtió mediante un comunicado que de seguir sus protestas, no enviará a ningún sacerdote a celebrar la eucaristía y los sacramentos, incluidas bodas y entierros informa Efe. El aviso del arzobispo, Francisco Javier Martínez, y del Consejo Episcopal de la Archidiócesis, firmantes del documento, acabó con la huelga de hambre que siete vecinos mantenían desde el pasado sábado en la iglesia del pueblo. En dicho escrito se apunta que de continuar los procedimientos de presión también prohibirían expresamente al párroco Castillo el ejercicio de todo acto del ministerio sacerdotal Asimismo, el arzobispo reprendió a los protagonistas de la huelga de hambre, ya que, a su juicio, no han mostrado precisamente amor a la vida cristiana y han actuado con notoria falta de respeto al templo como lugar sagrado Martínez asegura que las quejas de los albuñolenses no se corresponden con los procedimientos y modos propios del cristiano y sostiene que el traslado se produce de acuerdo con la disciplina de la Iglesia Tras recibir la nota del Arzobispado, en la que confirmaba su postura, los siete feligreses en huelga de hambre decidieron suspenderla con objeto de tomar fuerzas para continuar las protestas declaró a Efe una parroquiana. Una mujer consuela a la madre de la pequeña A. H. A. durante el funeral GABRIEL VILLAMIL La autopsia del bebé que perdió la vida en Burgos revela que murió a golpes La cuidadora insiste en que la niña falleció atragantada y que los traumatismos responden al zarandeo para tratar de reanimarla S. E. VALLADOLID. La autopsia practicada a la niña de seis meses A. H. A, fallecida el sábado en el Hospital General Yagüe de Burgos, tras ser derivada allí desde un centro sanitario de Valladolid, donde ingresó con distintos hematomas, revela que la menor no murió por atragantamiento, contrariamente a lo sostenido por la cuidadora, sino como consecuencia de un traumatismo craneoencefálico, tal y como desveló la madre, que anunció su propósito de personarse como acusación particular contra la empleada. La familia de la menor, según informaciones publicadas ayer por distintos medios impresos de Valladolid y recogidas por Ep, mantiene que el informe forense confirma que la pequeña murió por un traumatismo craneoencefálico, lo que le lleva a dirigir sus sospechas sobre la mujer que estaba a cargo de su cuidado, una vecina de Laguna de Duero de 38 años, a la que no sólo responsabiliza de los golpes que presentaba sino también de no haberla socorrido cuando entró en crisis. De hecho, la madre del bebé, Rosario A. V una madre solte, ra que tuvo a la niña por inseminación artificial, declaró el lunes en la Comisaría de la Policía Nacional de Delicias y ya entonces, tras tener conocimiento de un informe preliminar sobre las causas del óbito, inculpó directamente a la niñera, algo que luego hizo también una vecina que se personó el día de los hechos en el domicilio familiar para prestar auxilio a la víctima. Sin embargo, la trabajadora, quien tan sólo llevaba un mes en la vivienda y que llegó recomendada por unos amigos de la progenitora, después de que no consiguiera encontrar una plaza en una guardería, declaró también en comisaría, aunque en calidad de sospechosa y asistida por un abogado, y reiteró que la niña falleció al atragantarse mientras le daba una papilla y que los traumatismos responden al zarandeo para reanimarla. El Juzgado de Instrucción número 1 de Valladolid analizará las declaraciones de los testigos, el informe forense y los partes de lesiones presentados por los centros sanitarios de Valladolid y de Burgos. A la espera de la decisión del titular del mencionado Juzgado, la confusión sobrevuela el caso, ya que los declaraciones han variado sustancialmente pues en un principio los testimonios recogidos coincidían en descartar los maltratos como causa de la muerte de la niña, para horas después, sin que siquiera el juez del caso tuviera oficialmente el informe del forense, asegurarse lo contrario. No encontró guardería La familia de los secuestrados en Venezuela pide un trato humano S. E. MADRID. Lisbey Barreto y Felipe Arenas, la madre y el padrastro de los dos niños portugueses que residen en Valencia y que fueron secuestrados el pasado domingo en la frontera de Venezuela con Colombia, están destrozados según unas declaraciones que realizó ayer el hermano de Arenas, José Luis, y fueron recogidas por Efe. Están hechos polvo y estoy dejando que descansen antes de volver a hablar con ellos señaló. Por ahora, José Luis afirmó que aún no se conocen novedades ni detalles de la investigación que está llevando a cabo la Policía venezolana para esclarecer el secuestro de los menores, que desaparecieron junto a su tío y un primo. Tanto Lisbey Barreto como el padre biológico de los niños, Luis Parra, se encuentran en la localidad venezolana de San Cristóbal, desde donde mantienen contacto permanente con las autoridades policiales. La familia hizo ayer un llamamiento a los secuestradores pidiendo que den un trato humano a los cuatro desaparecidos y que se pongan en contacto con ellos. El caso ha despertado una gran preocupación en la sociedad venezolana, hasta el punto que el ministro del Interior de aquel país, Pedro Carreño, realizó ayer unas declaraciones y aseguró que se cree que los cuatro están en manos de la delincuencia común y no de grupos irregulares Por su parte, el comandante de la Guardia Nacional, el general Jaime Escalante, estimó que las víctimas y los secuestradores se encuentran en territorio venezolano aunque al igual que Carreño tampoco explicó en qué basaba su afirmación. Los niños, Alberto Luis y José David Parra Barreto, de 12 y 10 años respectivamente, cursan estudios en el colegio Julio Verne de la localidad valenciana de Torrente, donde viven desde hace siete años. La familia de la madre de los pequeños, con un elevado poder adquisitivo, tiene numerosos negocios relacionados con la construcción en Venezuela.