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42 MADRID El Madrid olvidado MIÉRCOLES 15 s 8 s 2007 ABC El misterio de la calle de la Cabeza Dicen que, tarde o temprano, todo asesino termina pagando su crimen. ¿Justicia divina o justicia terrenal? Saquen sus conclusiones leyendo esta historia que, según crónicas antiguas, ocurrió en tiempos de Felipe III... POR MABEL AMADO ILUSTRACIÓN: CG. SIMÓN MADRID. Todavía hoy su desarrollo urbano acoge en pie alguna corrala del siglo XVII, pero su denominación como calle de la Cabeza data de cien años antes. En esta ocasión, sin embargo, el paso del tiempo no ha logrado cambiar su placa del callejero ni borrar un despiadado crimen que pervive junto a la memoria. Remontémonos a los primeros años del siglo XVII, con la Corte de nuevo establecida en Madrid tras su corto paso por Valladolid. Cerca de la plaza de Cascorro, el primitivo Rastro madrileño ya bullía de animación y trasiego, sobre todo de reses camino del matadero y de las tenerías cercanas donde se preparaban las pieles antes de curtir. Por este lugar, cercano a la Ribera de Curtidores, paseaba un día un aparente caballero. Al pasar ante un puesto de despojos, se le antojó una cabeza de carnero para cenar, vianda muy arraigada en el pueblo llano pero poco indicada para quien se hacía pasar por hombre de linaje. La vendedora envolvió el artículo y el comprador, muy ufano, siguió su camino con la cabeza de animal bajo su capa. Cuando apenas había caminado unos metros, una pareja de corchetes -agentes de la ley en aquella época- -le dio el alto. Conminado por la autoridad y asustado, miró a su alrededor y observó el reguero de sangre que dejaba su peculiar paquete. En este punto comienza la leyenda que ha traspasado la memoria popular. Cuenta la tradición que al abrirse la capa y deshacer el lazo del hatillo para tranquilizar a la autoridad, la cabeza de carnero se había convertido en humana. Ante la sorpresa, el supuesto caballero volvió a repetir su versión hasta que se rindió ante la evidencia y confesó un horrendo crimen. Así lo relató. Años antes, este asesino entró a trabajar como ayudante del clérigo Don Gil, un sacerdote adinerado que hasta entonces vivía sólo con su ama de llaves. Esa desahogada posición volvió avaricioso al rufián, quien sólo soñaba con un supuesto tesoro escondido en la vivienda del religioso. Por ello, un día, tras una pequeña discusión, decapitó al cura. Huyó entonces con todos los objetos de valor y los escudos de oro que encontró y buscó refugio en la vecina Portugal, en concreto, en Lisboa. En el país luso logró reunir una pequeña fortuna y con el paso del tiempo decidió volver a España convertido en supuesto caballero. Pero una vez más, la justicia devolvió a cada uno al lugar que se merecía. Cuenta la leyenda que los policías, tras la horrenda visión de la cabeza del sacerdote, le detuvieron y tras un corto proceso fue condenado a muerte. La sentencia- -a la horca- -se hizo efectiva días después en la Plaza Mayor. El amplio calado que tuvo este hecho luctuoso en la sociedad madrileña del momento vino marcado por una orden real. Felipe III, tras conocer todos los promenores del suceso, mandó colocar una cabeza de carnero de piedra en la fachada de la casa del sacerdote. Desde entonces, la calle tomó esa denominación. Continúa la leyenda recordando que tras este hecho, los ciudadanos no querían parar por esta zona y los vendedores de carne de este animal se tuvieron que trasladar a la actual calle del Carnero, entre la Ribera de Curtidores y la calle de Arganzuela, en un intento por olvidar la tragedia. También recuerdan que tras ejecutar al maléfico sirviente, la cabeza del sacerdotevolvió a convertirse en la de un animal... Orden real Reguero de sangre N Calle Calle de Bailén Calle Gran Vía del Pra d Paseo o Aren Calle al Alcalá Puerta del Sol Calle M ayor P l a z a Mayor Rond a de Tole do Calle d Cal le d e las Hu ertas 0 Madrid en la época (zona ampliada) 0,5 Km 1 eA toc ha Madrid se echa hoy a la calle a celebrar a su Virgen más castiza, cuya congregación cumple cien años JESÚS BASTANTE MADRID. Decenas de miles de madrileños- -aquellos que no han podido disfrutar de las vacaciones, otros que ya han regresado y muchos, casi todos ellos, movidos por la devoción- -participarán a lo largo de la jornada de hoy en los actos con motivo de la festividad de la Asunción de María, que en Madrid cuenta con la advocación de la Virgen de la Paloma. Sin duda, la patrona castiza de Madrid. Una festividad que, en esta ocasión, tendrá un doble motivo de celebración: además del homenaje a la Madre de Dios, simbolizada en el lienzo con la imagen de Nuestra Señora de la Soledad que recogiera, allá por 1787, Isabel Tintero, después de ver jugar con él a varios chiquillos. En segundo término, por el primer centenario de la Congregación de la Virgen de la Paloma. La Congregación se fundó en 1907, con el fin primordial de fomentar la devoción a la Santísima Virgen de la Paloma y darle culto. Coincidiendo con el centenario, los hermanos de la Virgen de la Paloma han compuesto un nuevo himno, que entonaron por vez primera esta medianoche, en la tradicional Salve que marca el arranque de las fiestas litúrgicas. Los actos en honor de la Virgen de la Paloma continuarán a las diez de la mañana, con la ofrenda floral a la imagen en la fachada del colegio La Salle- La Paloma. A la una, tendrá lugar la misa solemne, presidida por el obispo auxiliar de Madrid, Fidel Herráez. Tras la misma, un piquete del Cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid procederá a la bajada del lienzo con la imagen de la Virgen, en lo que supone uno de los momentos más emotivos de esta festividad. A las ocho de la tarde, la imagen saldrá en procesión por las calles del casco antiguo, pasando por Puerta de Toledo, calle Toledo, Plaza de la Cebada, Carrera de San Francisco, Puerta de Moros, Carrera de San Francisco, calle Calatrava, calle Paloma y concluyendo en la iglesia de la Virgen de La Paloma. Como todos los años, los bomberos de Madrid realizarán un espectáculo en homenaje a su patrona. Y es que la Virgen de la Paloma es toda una institución en Madrid. Se la tiene como protectora de los matrimonios y, todavía hoy, son miles los jóvenes que acuden a la iglesia- -construida en 1795, todavía en vida de Isabel Tintero, y también edificada gracias a las limosnas de los madrileños- -para que la imagen bendijese su matrimonio. También son muchas las madres que llegan ante el lienzo para presentar a la Madre de Dios los hijos recién nacidos. Protectora de matrimonios Bajada del lienzo ABC CG. SIMÓN GODOY Tirso de Molina Calle de la Cabeza