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ABC MIÉRCOLES 15 s 8 s 2007 ESPAÑA 17 Secuestrados en la frontera de Venezuela dos niños que residen en Valencia La familia, que goza de un elevado poder adquisitivo, ya sufrió otro secuestro hace dos años en Caracas L. VINOGRADOFF P. A. ORTIZ CARACAS VALENCIA. Luis Alberto, de 12 años, y José Parra Barreto, de 10 años, dos niños portugueses residentes en la localidad valenciana de Torrente, nunca imaginaron que sus vacaciones escolares con sus familiares en Venezuela se iban a transformar en una pesadilla, y acabarían secuestrados en aquel país. El domingo pasado tras disfrutar de un paseo por la presa de Uribante- Caparo, situada en Táchira, un estado venezolano fronterizo con Colombia, en cuyo club turístico se ofrecen recorridos náuticos en lanchas, pesca y baño, los hermanos Parra Barreto emprendieron el regreso a San Cristóbal, capital de Táchira, junto a su primo David Barreto Vale, de 12 años, y su tío David Barreto. Pero el grupo familiar de David Barreto, junto a su hijo y sus dos sobrinos, nunca llegó a su destino. Según el comisario venezolano Gustavo Peña, jefe regional de la Policía científica, la camioneta de marca Jeep Wrangler, en la que la familia se trasladaba de vuelta a San Cristóbal, fue localizada abandonada en una gasolinera ubicada en el municipio Libertador, al sur de Táchira, que se encuentra a más de 800 kilómetros al suroeste de Caracas. David Barreto, de 35 años, es venezolano y comerciante, y fue secuestrado junto a su hijo y sus dos sobrinos, nacidos en Venezuela, que también tienen nacionalidad portuguesa. El padre de Luis Alberto y José Parra Barreto es un conocido médico del hospital del Seguro Social en San Cristóbal. Viendo que no regresaban a casa sus familiares decidieron denunciar su desaparición a la Policía. Aquí nadie desaparece así dicen fuentes consultadas por ABC. Aunque oficialmente las autoridades venezolanas no suelen declarar un secuestro hasta que se solicita un rescate por las víctimas- -lo cual no ha ocurrido hasta el momento en este caso- todo hace pensar en lo peor, ya que la familia sufrió otro secuestro en Caracas hace dos años. La señora Virgina Barreto, abuela de los tres niños, no ha querido hacer declaraciones a la prensa desde su casa de San Cristóbal. Guarda un hermetismo total. Sólo vive momenaños después de hacer las Américas No en vano, emprendieron la puesta en marcha del segundo centro comercial de la provincia, llamado precisamente Las Américas Los dos niños desaparecidos tenían otros dos hermanos fruto de la relación entre Felipe y Lisbey. La pareja está construyéndose un chalé en la urbanización Santa Apolonia de El Vedat de Torrente, donde residen personas con altos ingresos económicos y donde ya vivía parte de la familia Arenas. Los vecinos de la urbanización destacaron el alto poder adquisitivo de los miembros de la familia- -conocidos como los indianos -a tenor de la ropa que vestían, de los coches deportivos que conducían y de los continuos viajes que hacían a Florida. Aun así, estos mismos vecinos, quienes destacaron la afabilidad de Felipe Arenas, resaltaron el escaso éxito de las empresas de la familia en Torrente: el centro comercial lleva quince años con la mayoría de las tiendas vacías y el hotel adyacente que pusieron en marcha años después tuvo que cerrar las puertas. A pesar de estos contratiempos, las mismas fuentes afirmaron que los miembros de la familia no han frenado su tren de vida y que continuaban con sus viajes a América, en especial a Florida. Precisamente, Felipe y Lisbey estaban en Miami cuando ambos menores desaparecieron. Luis Alberto y José se encontraban en Venezuela porque su padre- -un médico venezolano adinerado según los vecinos- -contaba con la custodia de los niños durante un mes y medio. Elevado poder adquisitivo El hermano del padrastro de los menores secuestrados muestra la foto de uno de ellos tos de angustia esperando alguna llamada telefónica sobre el paradero de su hijo David y de sus nietos. Tampoco ha querido decir si los secuestradores los han amenazado anteriormente. Los únicos contactos que mantiene son con los familiares de sus otros dos nietos que viven en la localidad valenciana de Torrente. La madre de los dos menores, Lisbey Barreto, tiene nacionalidad venezolana y portu- ALBERTO SÁIZ Están desaparecidos Los dos hermanos, su primo y su tío desaparecieron cuando regresaban de una día de diversión en un club turístico. El coche en el que viajaban fue abandonado en una gasolinera guesa y está separada del padre biológico de los pequeños, que es médico y regenta una clínica de estética situada en el centro comercial Las Américas de Torrente. Este complejo pertenece a la familia de la actual pareja de Lisbey, Felipe Arenas. La familia a la que le ha sobrevenido la tragedia es muy conocida en la población valenciana. Los Arenas retornaron a España hace poco más de 15 Una zona fronteriza peligrosa, donde reinan las mafias y operan las guerrillas colombianas La zona fronteriza venezolana, que incluye los estados de Zulia, Táchira, Mérida y Apure con más de 2.000 kilómetros de límite con Colombia, es una zona roja peligrosa, porque además de la mafias operan las guerrillas colombianas, como el Ejército de Liberación Nacional (ELN) las Fuerzas Armadas de Colombia (FARC) y el Frente Bolivariano de Liberación (FBLN) El grupo Antiextorsión y Secuestro (GAES) del cuerpo de investigación científica de la Policía venezolana ha desplegado desde el domingo pasado una operación de rastreo en la zona donde fue encontrada la camioneta abandonada de Barreto para tratar de dar con el paradero de las víctimas. Los detectives investigan si hay testigos del momento de la desaparición, ya que se tienen muy pocos detalles del presunto secuestro. La camioneta de David Barreto está siendo analizada para encontrar pistas que puedan orientar a la Policía. El comisario Gustavo Peña, jefe de la policía científica regional, ha calificado el suceso como fortuito debido a que antes no se habían producido secuestros con tres niños. En su opinión, no hay que descartar que exista complicidad por parte de algún informante que conocía los movimientos del grupo Barreto y la hora en que saldrían del club turístico de la represa Uribante- Caparo.