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84 DEPORTES MARTES 14 s 8 s 2007 ABC La cara negra del deporte La muerte de Nagore Otaño es un ejemplo más de los riegos que se corren en el deporte. La mayoría de los decesos son a causa de accidentes, aunque el esfuerzo y el dopaje también deja víctimas MANUEL FRÍAS MADRID. El deporte como expresión de competencia tiene dos caras. Una, la positiva, que se traduce en la alegría de un triunfo o la decepción de una derrota. La otra, la de las consecuencias fatales a las que se puede llegar en la práctica deportiva. Son los accidentes que en muchos casos derivan en lesiones que incapacitan de forma permanente- -el caso más reciente de un deportista español es el del piloto Isidre Esteve- -y otros, en la muerte. Lo sucedido el domingo en el Hipódromo de San Sebastián con el fallecimiento de la joven amazona Nagore Otaño ha expuesto la otra cara. Las muertes en el deporte tienen dos orígenes: un accidente o lo que se denomina muerte súbita. Muchos son los ejemplos en el primer apartado. Generalmente, de competiciones en los que se utilizan vehículos a motor y bicicletas, donde se pueden alcanzar velocidades increíbles con el handicap de que el propio cuerpo es el que hace de parachoques. Cada caso particular constituye una tragedia en sí mismo, pero si ha habido uno impactante fue el accidente que originó la muerte del piloto de Fórmula 1 Ayrton Senna. Primero, por su carisma y popularidad (había sido tres veces campeón del mundo) y, después, porque se podía haber evitado. Se produjo en el Gran Premio de San Marino (circuito de Imola) el 1 de mayo de 1994. El día anterior, el austriaco Ratzenberg perdió el morro de su Simtek y su monoplaza salió descontrolado como un misil hacia el muro. El piloto murió al instante por fractura de la columna cervical, pero los comisarios decidieron no hacerlo público de inmediato para evitar que los jueces clausurasen la pista y anulasen la carrera. Cuando Senna preguntó por la seguridad le respondieron: Su función es pilotar y no preocuparse por la seguridad Al día siguiente se estrelló en la curva Tamburello. Senna, muerte evitable Los ojos abiertos del camerunés Foe, que falleció en directo durante la Copa Confederaciones 2003, impactaron al mundo El primer caso de muerte súbita que se recuerda es el del ciclista británico Tom Simpson, campeón del mundo en ruta, que murió durante el Tour de 1967 de un ataque al corazón provocado porque se dopaba en la subida al Mont Ventoux. A esa le han seguido muchas más, algunas más impactantes que otras y sin que el dopaje haya sido su origen, como la de los futbolistas Foé o Feher, ésta vista en directo porque el partido se televisaba. Según un artículo de la Revista Española de Cardiología, la muerte súbita es más frecuente en un deportista habitual que en una persona normal porque la presión arterial es mayor en quienes practican deporte pese a que un deportista es un ciudadano teóricamente más sano y que está sujeto a un riguroso seguimiento médico. AFP Los más impactantes Miklos Feher (2004) futbolista húngaro del Benfica. Fue una muerte en directo. Marc Foé (2003) futbolista de Camerún. Aún impactan sus ojos abiertos sin vida. Ayrton Senna (1994) piloto de Fórmula 1. No se prestaron las medidas de seguridad necesarias. Isaac Gálvez (2006) ciclista. El campeón del mundo se había casado 15 días antes. Diego García (2001) atleta. Fue víctima de un infarto mientras se entrenaba. Ernesto de la Torre (2001) baloncestista aficionado que murió por un paro cardiaco en pleno partido. Fabrizio Meoni (2005) motociclista, doble ganador del Dakar, sufrió un paro cardiaco. El Dakar, la prueba más trágica del calendario La dureza del raid y el hecho de que los participantes siempre tienen que competir al límite de sus posibilidades hace que cada edición del Dakar siempre deje un reguero de fallecidos, que no sólo se ciñen a los pilotos participantes, sino que se extiende también a espectadores, periodistas, técnicos y médicos. La primera víctima mortal de esta prueba fue el motociclista Patrick Dodin, en 1979, quien se fracturó el cráneo tras salirse de la pista. La última, la número 48, es la del también motorista Elmer Symons, en la pasada edición. Falleció como consecuencia de las heridas que le produjo una caída. La edición de 1986 fue la más trágica con siete fallecidos, entre ellos el organizador y creador del raid, el francés Thierry Sabine, que perdió la vida después de que el helicóptero en el que viajaba acompañado por el cantante Daniel Belavoine, la periodista Nathalie Odent, el piloto François- Xavier Bagnoud y el técnico de la RTL Jean- Paul Le Four, se estrellase en Malí. Ni siquiera su creador pudo superar la dureza y las condiciones extremas en que se desarrolla la prueba.