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ABC MARTES 14- -8- -2007 40 Por Rosa Belmonte VERANO Y HUMO Laura Campmany 63 FACTOR 34 LIZA, LA ESTRELLA NO FUGAZ DE LA NOCHE Si la contaminacion lumínica (expresión de moda) impide ver las lágrimas de San Lorenzo en Madrid, no hay problema. Liza Minnelli fue el astro que más brilló en el cielo (sólo por ella se puede ser tan cursi y tan fan) iza Minnelli es como un dibujo animado. Su silueta en uno de sus característicos gestos es tan reconocible como la de Popeye. Y ése es un superpoder que ni su madre poseía. La estrella americana ha pasado mucho. Se ha metido de todo, se ha operado la cadera y las rodillas, no se ha privado de pólipos en las cuerdas vocales, de neumonías ni de encefalitis. Y, lo más importante, ha sobrevivido a su última foto de boda. No sólo por David Gest, el marido ninot, también por los padrinos: Michael Jackson y Elisabeth Taylor, que podría parecer la única normal, pero eso sería si no se hubiera presentado con el vestuario que gastaba en Norte y Sur Habrá quien piense que, con 61 años y tanto castigo, su cuerpo y su garganta ya no están para demasiadas giras. Y pensará bien. Vale que ya no es Sally Bowles (pues échenle un vistazo al anciano Joel Grey, su compañero de Cabaret Pero como pasa con las viejas bailarinas, un movimiento de sus brazos basta para enardecer a las masas, que en el concierto de Madrid eran fans. El silencio cartujo que precedió a su salida avisaba de la entrega incondicionada. Ya podía Liza haber cantado una de Georgie Dann, que los rugidos y pataleos iban a ser los mismos. Pero es que además se entregó. Y, qué demonios, es Liza Minnelli. Con su inconfundible voz y con una presencia en el escenario de las que ya no se ven. Vale que su Clap your hands no es como el de Kay Thomson con Fred Astaire en Funny Face pero eso no impidió que Concha Velasco se levantara y rompiera a aplaudir. Liza se ríe de sus limitaciones Antes me sentaba en la segunda parte del concierto, ahora lo hago en la primera o Cuando tenía veintitantos, después de esta canción hincaba la rodilla en el suelo Porque su espectáculo, como una ópera de Mozart, tiene recitativos. También se ríe de sus posturas de firma (lo de estirar los brazos como desperezándose ha asegurado que es por la escoliosis) Reconoce que con los años no levantas la pierna a la misma altura pero, por la experiencia, lo haces con el mismo efecto. Que se lo digan a Lina ROMANCE DE LA MAGDALENA ¿Cómo iba yo a escatimarle una semblanza completa a la más extra- ordinaria de las chicas zapateras, que como ustedes bien saben, o por lo menos sospechan, es la ministra que llaman, por mal nombre, Mandatela Su talento es un arcano, un misterio, su carrera, y es uno de esos enigmas que ni del Oso despeja cómo ha llegado a ministra de Fomento una sujeta que antes lo fuera del Caos, pues no otra cosa fomenta. Según se escucha en la radio y puede verse en la prensa, si existe un punto en España sobre el que nadie discrepa es en lo bien que estaría que esta dulce malagueña dimitiera de su cargo con la mayor diligencia. En definirla, no obstante, sí hay alguna controversia. Unos la acusan de zafia, otros la tachan de lerda, Fulano, de marimacho, y Mengano, de tipeja. Hay quien dice que se come de cuatro en cuatro las letras, y que cuando habla, rebuzna, (otros dicen que berrea) y no falta quien le achaque modales de verdulera. De los trigos que ha sembrado viene tan fértil cosecha. Cuando se fue a inaugurar la estación de metro aquella, propuso a Esperanza Aguirre, por no dejarla compuesta, colgarse a una catenaria o tumbarse en la vía férrea. A los pobres catalanes los tiene sin una perra, y aún se atreve a prometerles infraestructuras punteras. El chapapote de Ibiza, desde luego, no la altera (total, si es sólo un hilillo que es que no llega ni a cuerda) y a micrófono cerrado, en una radio gallega, dijo que estaba hasta el moño del plan Galicia de mierda. Como no puede decirse que derroche sutileza, aquí ya no se anda nadie con pamplinas o indirectas, y ya reclaman su cese PNV y Convergència, el Pepé e Izquierda Unida, y en suma, todas las fuerzas. Menos mal que Proust ya ha muerto, pues si llega a conocerla, ni encuentra el tiempo perdido, ni prueba la magdalena. L Liza Minnelli, durante el concierto que ofreció el domingo en Madrid Morgan, que en el descanso hiAyaso, o José Miguel Fernández Sastrón. Concha Velasco tiene mejores piernas que Liza Minnelli como de aquí a New York (New York) Y Lina Morgan, un mejor juego de rodillas (se doblan para sitios imposibles) Pero Liza, con sus piernas escuchimizadas (sólo enseñarlas es otra ovación) y lizaminnelliando cada dos por tres consigue automáticamente los rugidos del IGNACIO GIL zo ademán de saltar la valla que la separaba de Lolita para abrazarla. Se cogió la pierna y la subió más alto de lo que yo la pondría incluso haciendo el pino. Lina Morgan y Concha Velasco (grandes) eran dos fans más. Como Javier Cámara y Elvira Lindo, que estaban detrás de ellas, Marisa Paredes y su hija; Pedro Almodóvar, que fue al concierto con Félix Sabroso y Dunia HAIKUS POR SMS La sonrisa enciende el día. África. Alfonso Armada público. También cuando agita las tetas, las que se protege con una bandana a lo Bruce Springsteen, para que el sudor de la frente no le caiga hasta la pechuga (y supongo que para que no se le emborronen las cejas pintadas) O cuando se dibuja a sí misma en la parada con un brazo arriba y otro abajo, tanto de pie como sentada, tanto durante el show como para agradecer los aplausos que la queríamos cantando toda la noche. Unos aplausos que ya se desparramaron con la gente de pie en medio de New York, New York cuando canta lo de these little town blues Estoy por irme mañana a Santander a verla otra vez (mientras escribo esto todavía quedan entradas) Y que le vayan dando a Barbra Streisand.