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ABC MARTES 14 s 8 s 2007 INTERNACIONAL 29 Pobre en Cuba y rica en Boston Una centenaria canadiense, que decidió no dejar Cuba como sus ricos vecinos de La Habana cuando Castro llegó al poder, ha logrado que el Gobierno de EE. UU. le permita retirar 70 euros mensuales de su congelada cuenta en un banco norteamericano ABC LA HABANA. La canadiense Mary McCarthy, de 107 años, reside en la misma mansión a la que ella y su millonario esposo se trasladaron hace 62 años en la entonces elitista área del Country Club de La Habana. Los pavos reales todavía se pasean bajo las palmeras reales del jardín de un acre, pero el césped necesita un corte y la casa- -decorada con mobiliario estilo Napoleón III, candelabros y un piano Steinway- -se viene abajo, describe Reuters. Mary McCarthy necesita silla de ruedas, pero todavía se viste para recibir a las visitas con su vestido de raso, blusa de seda y fular de gasa, que remata con pintura de labios rojo para iluminar su ajado rostro. El collar de perlas y los pendientes son, sin embargo, de plástico. Las verdaderas joyas y la pequeña fortuna que heredó al enviudar en 1951, se encuentran congeladas en un banco de Boston desde que Estados Unidos impuso las sanciones a Cuba después del triunfo de la revolución de Fidel Castro en 1959. Ése es el fruto de su decisión de quedarse a vivir en Cuba, en lugar de marcharse como la mayoría de sus ricos vecinos cubanos que huyeron a Miami cuando Castro nacionalizó las empresas y condujo a la nación caribeña hacia el comunismo soviético. El Gobierno cubano confiscó sus propiedades y la fábrica de cuero de su marido, activos valorados en 4 millones de dólares (casi 3 millones de euros) y sólo le dejaron Villa Mary una ruinosa mansión donde vive en un estado de pobreza virtual. Desde el pasado enero, sin embargo, el Gobierno de EE. UU. le permite retirar de su banco de Boston una pensión de 96 dólares mensuales (algo más de 70 euros) después de la intercesión de diplomáticos de su país. La centenaria canadiense ha reclamado al presidente Bush que libere su dinero para que pueda vivir con dignidad los días que le quedan. También le gustaría que le devolvieran los abalorios de la familia. Me han dicho que no me lo pueden devolver porque vivo en Cuba. Es el único dinero que me ha quedado. Está en Boston, pero yo vivo en Cuba, ése es el gran y terrible problema explicó durante una reciente visita. Para lo único que lo necesito es para mis medicinas y mi médico aseguró. Felicitaciones por su centenario del Papa Juan Pablo II, la Reina Isabel II y del ex primer ministro de Canadá Jean Chretien aparecen enmarcadas y colgadas en paredes faltas de pintura. Las fotografías del salón incluyen una de Fidel Castro vestido de verde oliva saludando a la animada anciana durante una recepción con motivo de la visita de Chretien en 1997. McCarthy, nacida en St. John s, Newfoundland, en 1900, conoció al empresario español Pedro Gómez Cueto en la ópera de Boston. Éste quedó prendado de la joven estudiante de música de 24 años y se la llevó a la próspera Habana. Gómez Cueto hizo su fortuna con la fabricación de botas para soldados durante la II Guerra Mundial. Como miembro de la alta sociedad cubana, McCarthy cofundó la Orquesta Filarmónica de La Habana, jugó al golf en el Country Club, creó organizaciones benéficas y bailó en las fastuosas fiestas del Club Náutico de las que hoy apenas se acuerda. Después de que Castro se hiciera con el poder, la viuda canadiense visitó a sus ricos amigos en su exilio de Miami. Los encontró viviendo en habitaciones alquiladas, dispuestos a regresar tan pronto como Estados Unidos le expulsara del poder. Mary McCarthy, sin embargo, decidió volver a casa y esperar allí. Cuatro décadas después, el Gobierno de Castro sigue en el poder, aunque el convaleciente líder no ha aparecido en público en un año, y la centenaria canadiense está tan corta de dinero como la ruinosa economía estatal cubana. Me quedé en La Habana porque mi marido murió y yo heredé la propiedad señaló. Además- -agregó- me gustan los cubanos, son la mejor gente del mundo El año pasado, Stan Keyes, en ese momento cónsul general de Canadá en Boston, envió una carta a la oficina del Tesoro estadounidense que vela por el cumplimiento de las sanciones, para solicitar la transferencia de sus fondos a Canadá. Es una desafortunada e involuntaria víctima de las circunstancias políticas escribió Keyes. Depende de la caridad- -añadió- -y se merece vivir el resto de sus días con comodidad En respuesta a la sugerencia estadounidense de regresar a Canadá, el cónsul aseguró que ella no podría soportar el duro invierno de su país. Mary aparece en la última edición del directorio anglo- americano de Cuba, de 1960. Su dirección sigue siendo la misma. Vive de la caridad La canadiense Mary McCarthy, de 107 años, durante una recepción diplomática en La Habana la pasada semana REUTERS Setenta euros al mes El régimen celebra el 81 cumpleaños de Fidel Castro con máxima discreción AFP LA HABANA. Los 81 años que cumplió ayer el convaleciente Fidel Castro se celebraron con bajo perfil en Cuba, en una jornada que arrancó con fuegos artificiales pero sin festejo oficial ni nuevas noticias de la salud del líder, apartado del poder desde hace más de un año. Organizaciones políticas y sociales celebraron pequeños homenajes, pero la discreción- -a diferencia del año pasado- -marcaron este cumpleaños, el segundo del presidente cubano en convalecencia tras ser intervenido quirúrgicamente. ¡Viva Fidel! se oyó en el Malecón de La Habana, adonde centenares acudieron la medianoche del domingo para disfrutar durante cinco minutos de los juegos pirotécnicos, que también cerraron diez días de carnaval. Por primera vez en 48 años alejado del poder, desde que el 31 de julio de 2006 lo cedió a su hermano Raúl, Fidel Castro sólo ha sido visto en fotos y vídeos, el último el 5 de junio pasado. No debe estar nada bien, hace rato que no lo vemos ni en fotos, no sabemos nada de su salud. Todo está muy en silencio, a pesar del cumpleaños. El año pasado fue todo una fiesta. Fidel ya pasó a la historia dijo Héctor, un jardinero de 58 años que vive en el barrio San Agustín. Pero Castro, que en el último vídeo apareció aún frágil aunque con más peso, mantiene su presencia con artículos que publica en la prensa periódicamente, sus Reflexiones del Comandante en Jefe 37 desde el 29 de marzo, donde trata temas diversos.