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ABC LUNES 13 s 8 s 2007 El Madrid olvidado MADRID 39 De La Vizcaína al hotel París La Puerta del Sol ha sido, es y será centro neurálgico de esta ciudad. Aunque hoy esté sitiada por obras públicas, hubo un tiempo en el que sus alrededores bullían con famosas fondas y casas de huéspedes, concurridos cafés y hoteles de lujo POR MABEL AMADO ILUSTRACIÓN: C. G. SIMÓN MADRID. Hacia 1880, los mejores hoteles de Madrid llevaban por nombre países o capitales europeas, gentilicios e, incluso, recordaban el cosmos. Es el caso de los recordados Rusia, Londres, Francia, Universo, Cuatro Naciones, Italiano y París. A este último, desaparecido hace poco más de un año, y a una famosa casa de huéspedes, La Vizcaína dedicaremos esta página. Aunque cerró sus puertas definitivamente en mayo de 2006, desde su inauguración, allá por 1864, acogió una de las fondas más antiguas y singulares de Madrid. Se dio a conocer como el Gran Hôtel de París y, con tal nombre, también ostentó la categoría del hotel más caro y elegante de la Villa hasta 1910, fecha en la que el Ritz le arrebata la fama. Situado en plena Puerta del Sol, entre la calle de Alcalá y la carrera de San Jerónimo, este hotel levantado sobre el antiguo hospital del Buen Suceso no sólo recibía al forastero con gran lujo en sus habitaciones, sino también con una excelente cocina- -inspirada en la francesa- -y con uno de los cafés más concurridos de Madrid. Era el Café Imperial, situado en la planta baja del inmueble. Antes de cambiar su nombre por Café de la Montaña, acogió animadas tertulias y charlas entre las más variopintas gentes que sentaron el germen de la excitante noche madrileña. Además, sirvió de centro de reunión de periodistas revolucionarios... Nos situamos ahora en la calle Mayor, con vuelta a las vías de Espartero y del Correo. Aunque el edificio aún existe- -la Casa de Cordero, el primer y mayor complejo de apartamentos de la Villa- no así el establecimiento hostelero que a mediados del siglo XIX se abrió en una de sus plantas. Era la fonda de La Vizcaína toda una institución entre los madrileños amantes de la buena mesa y los forasteros ansiosos por habitaciones limpias, confortables y a buen precio. Regentaba esta fonda la bilbaína Ramona Balderrain, a quien se debe la popularización en Madrid de delicias gastronómicas como las salsas pil- pil y verde y el maravilloso y familiar trato que dio a cuantos pasaron por su casa de huéspedes. Entre ellos, el hermano del rey de Prusia y Edmundo de Amicis... Pero muchos otros fueron los visitantes que acudieron a esta fonda. No en vano, estaba situada en un inmueble que durante muchos años sirvió de referente al lujo en la ciudad. La Casa de Cordero estaba conformada por seis edificios en una única manzana, con cien apartamentos y siete patios interiores que brindaban luz a todas las casas. En sus bajos se instalaron locales comerciales, almacenes y baños públicos. Aunque hoy en día se han tornado en bulliciosos salones recreativos, el paseante interesado podrá revivir algo de su historia gracias a la fecha de construcción que deco- Una bilbaína en Madrid ra su entrada, a la placa que recuerda cómo el inmueble se levantó sobre el antiguo solar del convento de San Felipe el Real y al escudo de armas de su artífice, el maragato Santiago Alonso Cordero. La planta baja del hotel París acogía el Café Imperial, uno de los más concurridos de Madrid Cuando un premio de lotería estuvo a punto de arruinar a un Gobierno La historia de la Casa de Cordero es fruto de un premio de lotería que el Departamento del Tesoro no pudo hacer efectivo a mediados del siglo XIX. Era tal la cantidad de dinero a pagar, que el Estado decidió ofrecer al ganador, el maragato Santiago Alonso Cordero, un gran terreno en la zona más cara de la ciudad: en plena Puerta del Sol. Y de ahí surgió una gran construcción que durante muchos años sirvió de referencia a madrileños y visitantes, la Casa de Cordero, el primer gran inmueble de apartamento de la Villa. Sin embargo, como recuerdan Marco y Peter Besas en su libro Madrid Oculto (Ediciones La Librería) hay otra versión menos romántica de esta historia que habla de una confabulación ministerial y del bulo de la lotería para blanquear dinero. Hay estafas que sobreviven al paso del tiempo... Madrid, 1888 (zona ampliada) N Calle Gran Calle ayor Calle M Plaza Mayor Rond a de Tirso de Molina do Calle d 0 Tole e las Hu ertas 0,5 Km 1 ABC CG. SIMÓN GODOY Paseo Aren al Calle Puerta del Sol del Pra do Call e de i Prec ado s Vía Alcalá