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ABC DOMINGO 12- -8- -2007 Un equipo de jóvenes españoles, en la final de la Imagine cup de Microsoft 99 Los calderones tropicales comen calamares gigantes Un grupo de científicos obtiene en Canarias las primeras imágenes del mundo de una ballena en pleno festín La familia Slabaugh posa así de sonriente un año y medio después ABC Once miembros de una misma familia que prefirieron vivir sin estómago Toda una familia, once primos de Estados unidos, decidió prescindir de su estómago para vivir sin la amenaza de un cáncer hereditario. Primero fue su abuela, después algunos de sus padres y tíos. Todos fueron cayendo víctimas de una rara variante hereditaria de cáncer gástrico. La familia Slabaugh vivía atemorizada con esa espada de Damocles. Un análisis genético confirmó la presencia de la herencia en once de ellos. Los primos decidieron pasar por el quirófano y no darle ninguna opción al cáncer. Fue la primera vez que una familia tan numerosa decidía en bloque una cirugía preventiva. do asegura este especialista. Aunque reconoce que la vigilancia de estos pacientes de alto riesgo es muy díficil Se han identificado alteraciones en cuatro genes relacionados con la enfermedad. Sin embargo, en muchas familias se desconoce la alteración genética responsable. Tampoco hay pruebas de diagnóstico precoz fiable, como la mamografía para el cáncer de mama. Los tumores de páncreas no avisan hasta que es demasiado tarde. Los primeros síntomas son dolor, náuseas, pérdida de peso... nada muy específico. Los tumores de páncreas más pequeños tienen todas las mutaciones necesarias para acabar con la vida de un paciente. Ni siquiera los tratamientos más agresivos logran vencerlos porque los tumores tienden a encapsularse en tejidos que les ayudan a resistir la quimioterapia. La única esperanza en prevención está en la búsqueda de marcadores que ayuden a diseñar pruebas de detección precoz. Las opciones más radicales se reservan para los tumores más agresivos y con un mal diagnóstico precoz, como el de estómago. El cáncer gástrico hereditario es uno de esos tumores que juegan al escondite. Sólo se puede tratar con éxito si se detecta a tiempo, si no cre- Jugar al escondite ce silenciosamente en el interior de la mucosa, donde se escapa al ojo de cualquier prueba médica. Cuando da la cara, casi siempre es demasiado tarde. En la Clínica Universitaria de Navarra conocen su crueldad. Hace poco se diagnosticó allí la presencia de la mutación del cáncer gástrico hereditario en una familia portuguesa con antecendentes. Vimos el gen alterado en dos de ellos. Tras informarles de todas las opciones, uno decidió quitarse el estómago, el segundo prefirió esperar y hoy se está muriendo comenta Foncillas. Los pacientes europeos son más conservadores que los estadounidenses. Las coberturas sanitarias de Europa, con garantía de revisiones periódicas, llevan a médicos y pacientes a no decidirse tan pronto por la eliminación de un órgano sano. Lo que no admite espera es el diagnóstico genético y el estudio familiar. Personas con varios casos de cáncer en la familia, o con parientes que han tenido tumores en edades jóvenes, o la presencia de cáncer de mama en varones... deberían al menos consultar con su médico si deben a cudir a una unidad de consejo genético dice Pedro Pérez Segura, coordinador de la sección de cáncer hereditario de la Sociedad Española de Oncología Médica. ABC MADRID. Investigadores de la Sociedad para el Estudio de los Cetáceos en el Archipiélago Canario han fotografiado y filmado por primera vez en el mundo a un calderón tropical en el momento de comerse un calamar gigante en aguas del sur de Tenerife, donde existe un canal submarino profundo que podría ser el hábitat de estos cefalópodos de grandes dimensiones. Vidal Martín, presidente de la Sociedad, explica en una entrevista a Efe que los testimonios gráficos obtenidos abren una nueva perspectiva científica, pues hasta ahora se creía que el único cetáceo que se alimentaba de calamares gigantes era el cachalote, como demuestran los restos estomacales analizados. El investigador, que también es director del Museo de Cetáceos de Canarias, relata cómo en junio, cuando científicos de este centro observaban un grupo de calderones en el sur de Tenerife, vieron con sorpresa cómo un animal emergía tras una inmersión profunda a la superficie dando saltos Al fijarnos, vimos que el calderón tenía un brazo de cala- mar asomándole de la boca, así como otras partes adheridas al dorso y costados. Efectuó varios saltos de lado en el agua para liberar el tentáculo y poder comérselo, como así hizo, lo que fotografiamos y grabamos en vídeo comenta Martín. Alrededor del calamar gigante hay bastantes mitos y leyendas, aunque sigue siendo una especie desconocida y en los últimos años varias expediciones han tratado de filmar vivo a este invertebrado sin mucho éxito, detalla Martín. Los calamares tienen ocho tentáculos y dos brazos largos, denominados funículos, que utilizan para capturar a sus presas y para la reproducción. De los restos engullidos por el calderón en Tenerife se deduce que Cinco metros Los investigadores consiguieron numerosas fotografías y lograron grabar la escena en vídeo el cefalópodo podía medir más de 5 metros de longitud. Los calamares gigantes pueden llegar a medir 20 metros y pesar 1.000 kg. pero de esa longitud sólo 6 metros corresponden al cuerpo. En la superficie del mar de la misma zona se han encontrado ejemplares muertos de calamares gigantes y algunos aparecieron parcialmente devorados y con marcas de dientes tras ser retirado de un grupo de calderones tropicales en la superficie del mar. Pensábamos que el calamar gigante había muerto previamente y los cetáceos jugaban con él. Ahora las piezas parecen encajar dice Martín. Los científicos han averiguado que los calderones tropicales realizan inmersiones hasta los 1.200 metros, aunque lo normal es que se queden entre los 800 y los 900 metros de profundidad. Martín afirma que sería interesante determinar si los calamares gigantes son una dieta anecdótica de los calderones tropicales o si estos cetáceos están especializados en alimentarse de ellos. Quizá los hábitos cooperativos de los calderones tropicales de Canarias, que se sumergen juntos, podrían facilitar la captura de estos colosales invertebrados, señala el investigador. Más información: http: www. cetaceos. com El calderón tropical en el momento de devorar al calamar EFE