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ABC DOMINGO 12 s 8 s 2007 Las tropas españolas en el avispero afgano ESPAÑA 21 Causas de la amenaza Tres son las causas que explican el aumento de la inseguridad en la zona: Primera. La fuerte presión militar de EE. UU. en el sur ha desplazado a los talibanes al norte, donde las tropas extranjeras no tienen mandato para intervenir. Segunda. Al finalizar la campaña de recogida del opio, los afganos, sin medios, están dispuestos a pelear por dinero. Tercero. El anterior gobernador de Badghis era natural de Obei, punto de entrada de los talibanes; una vez fuera del cargo, ha perdido el interés por controlar este punto. Soldados españoles patrullando por la provincia de Herat en Afganistán AP En la zona donde se encuentran los españoles no hay músculo militar para frenar a los talibanes Los talibanes acechan a una España desprotegida en Afganistán La ONU advierte que a 90 kilómetros de una base española se ha formado un bastión talibán s Nuestras tropas carecen de apoyo militar local P. CERVILLA M. AYESTARÁN MADRID. El ataque talibán que sufrieron el viernes veintisiete militares españoles a noventa kilómetros de su base en Qala i Naw, cuando se tuvieron que enfrentar en un duro combate con armas ligeras y granadas e incluso pedir apoyo aéreo a las fuerzas de la OTAN para dispersar a los talibanes, no fue una acción casual en una zona que, hace meses, se consideraba relativamente tranquila. La situación para el contingente español ha dado un giro de ciento ochenta grados en los últimos meses, ya que las condiciones de seguridad han empeorado, y la zona donde se encuentran se ha convertido en un bastión talibán donde un grupo no numeroso, pero muy duro, se ha hecho con el control y está punto de izar la bandera talibán según aseguraron a ABC responsables de Seguridad de Naciones Unidas. Este organismo internacional ya había advertido en sus últimos informes sobre la progresiva llegada de milicianos de las provincias del sur, a través de un corredor que va desde la provincia de Helmand hasta Bala Murghab, en la frontera con Turkmenistán. Un corredor que atraviesa Qala i Naw, donde España lidera, con 180 efectivos, un equipo de reconstrucción provincial (PRT) ¿Qué ha cambiado para que los talibanes comiencen a subir hacia el norte del país y qué posibilidades tiene España de hacer frente a esta ofensiva terrorista? Son tres los factores que explican esta situación de inseguridad, según los expertos internacionales. El primero de ellos es la fuerte presión militar que Estados Unidos ha ejercido en la zona sur y que ha llevado a los talibanes a buscar refugio en zonas más tranquilas, en las que las tropas extranjeras no tienen mandato a la hora de intervenir en acciones armadas. En palabras de fuentes militares españolas, en la zona donde nos encontramos no hay músculo militar para hacer frente a los talibanes El segundo factor está relacionado con el final de la campaña de recolección del opio. Miles de campesinos del centro y norte de Afganistán han permanecido durante semanas en el sur del país y, a la vez que trabajaban en el campo, recibían formación y dinero a cambio de tomar parte en campañas de desestabilización en sus lugares de origen. Este fenómeno ha empezado a ganar peso en Darreh- ye- Bun, donde los talibanes se han hecho con el poder. Las cosechas ya han terminado, se acerca el invierno y los afganos que no tienen medios están dispuestos a pelear a cambio de dinero. El tercer elemento es el reciente cambio de gobernador en la provincia de Badghis, donde se encuentran los españoles. El anterior dirigente era natural de la zona de Obei, punto de entrada del corredor por donde se introducen los talibanes y, una vez fuera del cargo, podría haber perdido interés por controlar este punto de paso de los talibanes que llegan desde el sur. El principal problema para las tropas españolas en esta zona es que carecen de apoyo militar local y la presencia de la policía afgana es insuficiente para mantener el orden. Además, los militares afganos que están recibiendo formación son enviados directamente a las provincias del sur del país, donde se libran los combates más duros, dejando desprotegidas las zonas donde se encuentra el contingente español. Pero esta situación de peligro creciente también empieza a afectar a los integrantes de la Agencia Española de Cooperación que están en la zona. El Gobierno cambia sus planes y traerá a España los aviones espía antes de enviarlos al país asiático P. C. MADRID. El Gobierno socialista ha modificado sus planes en relación con los cuatro aviones espía no tripulados (UAV) que adjudicó el pasado mes de marzo a la UTE formada por Indra, EADS- CASA y la israelí IAI, con el apoyo de Aries para la ingeniería de los aparatos, por un importe de 14,37 millones de euros. Aunque inicialmente estaba previsto que, una vez fabricados en Israel, fueran enviados directamente a Afganistán, según las fuentes consultadas por ABC, los aviones serán desmontados y mandados a España para ser presentados y, posteriormente, se desplazarán al país asiático para reforzar la seguridad de las tropas españolas en la zona. Este cambio tendrá un coste adicional para las empresas que resultaron adjudicatarias de la operación, ya que implicará un traslado adicional no previsto, teniendo que hacer frente al coste económico del desplazamiento. En relación con las fechas de entrega de estos aparatos, posiblemente no se realice en bloque, los cuatro a la vez, sino que se haga de forma escalonada. No todos estarán el próximo mes de septiembre, según apuntan las fuentes consultadas. Sin embargo, desde el Ministerio de Defensa ya se han puesto en marcha las medidas de formación de los militares que se harán cargo del funcionamiento de los aparatos. Así, unas cuatro tripulaciones se encuentran ya en Israel recibiendo cursos técnicos sobre su funcionamiento. Una vez que sean entregados al Ejército español, las empresas que se encargan de la fabricación de los UAV enviarán un equipo técnico a las bases españolas en Afganistán, durante los veinticinco meses que dura la garantía recogida en el contrato.