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6 OPINIÓN DOMINGO 12 s 8 s 2007 ABC AD LIBITUM NORMALIDAD PROVERBIOS MORALES A LA ESPAÑOLA QUÍ, en una de esas contradicciones que nos definen, solemos invocar la normalidad para referirnos a todo aquello que no es normal. Cualquier circunstancia, incluso si es indeseable, capaz de mantenerse viva durante un cierto tiempo se integra en el paisaje social y entra en ese saco de la normalidad, en el que lo mismo cabe un Parlamento sin debates sobre asuntos fundamentales que unos trenes de cercanías que tienden a dejarnos lejos de su destino. En el País Vasco el fenómeno cursa con especial virulencia; pero, convertida la costumbre en norma, ya nadie repara ni se inquieta ante la parodia deM. MARTÍN mocrática que, sobre ciFERRAND mientos de violencia, se vive en el territorio. Estoy pensando, por concretar un principio general de preocupante implantación, en el caso de los militantes de ANV excitados por la ilegal Batasuna, que acaban de asaltar el Ayuntamiento de Ondárroa sin más consecuencia ni secuela que contemplar su gesta en los diarios. Cuatro energúmenos de la acreditada colectividad separatista vasca entraron en el salón de plenos, llamaron ladrones y fascistas a lo integrantes de la gestora municipal allí reunidos, escupieron a uno de ellos y ordenadamente, sin mayores alborotos, los de la gestora se trasladaron a un despacho próximo en el que, tras cerrar la puerta por dentro, continuaron su sesión. Aquí nunca pasa nada y, lo que es peor, no tiende a generalizarse la idea incontrovertible de que así, con amenazas, violencia y extorsiones, la democracia no es nada. Un deseo en el mejor de los casos. Ondárroa es uno de los muchos ejemplos, nada aislados, que pueden proponerse como ejemplo de nuestra rara y asimétrica convivencia. Como Lizarra o Mendeja. La impunidad arropa a los violentos, a quienes les inspiran y animan, mientras sus víctimas experimentan la amargura del desamparo. Esa es nuestra normalidad... no democrática. A partir de ahí podemos engañarnos los unos a los otros y, con mayor o menor repugnancia, tragarnos el sapo de la mentira parlamentaria y representativa en la que vivimos después de incluir en la norma lo que sólo debiera estar, y convenientemente perseguido, en la ficción más perversa. Sobre el terreno movedizo y fangoso de los separatismos, incluidas sus expresiones violentas y asesinas, hemos construido un Estado que asume como normalidad lo que no lo sería en ninguno de nuestros países vecinos o equiparables. Así viene siendo y así se ha perfeccionado y agigantado en virtud del proceso de paz que José Luis Rodríguez Zapatero utiliza como partitura principal en su desconcierto de Gobierno. Un español, por llevarlo a la caricatura, puede ser multado seriamente si sobrepasa levemente un límite de velocidad o un tiempo de estacionamiento; pero, si además es vasco y nacionalista, puede ir a Ondárroa y ciscarse en la Constitución y en sus leyes sin la más mínima consecuencia. Anormal normalidad la nuestra. MORISCA Al parecer, en 1571, el año de Lepanto, el corsario UluzeL sur, arde la costa en torno a Dubrovnik. Tres linus (Uluch Selim, deduzco) puso cerco por mar a la forgigantescos tanques aéreos abrevan continuataleza y a punto estuvo de rendirla por hambre, pero, el mente en el mar y sueltan toneladas de agua sodía de la Asunción, 15 de agosto, una súbita tempestad bre los bosques crepitantes, pero aquí, un centenar de desbarató la flota otomana y la puso en fuga. Por cierto, kilómetros al norte, todo está como cuando, hace seis la inscripción latina se pasa de paganizante: la Virgen años, por estas mismas fechas de agosto, Mario Vargas asciende al Olimpo, y la ciudad dedica estos trofeos Llosa visitó la isla y escribió una estampa viajera que partos a la Divina. Y es que, cuando los venecianos se me prometí contrastar algún día con el original. Éste ponían clásicos, era de echarse a temblar. tiene varios nombres posibles: los croatas la llaDe esta época parece proceder la Moreska, man Korcula (léase Córchula) del griego Koruna danza guerrera que enfrenta a cristianos y kyra o Corcira, que fue también el nombre antimoros (turcos) y que constituye la gran atracguo de Corfú. Para distinguirlas, a ésta la apodación veraniega de Korcula. Aquí ya saben que se ban Melania, la Negra, por su vegetación tupida trata de una tradición ampliamente extendida y oscura. Para los venecianos, que la poseyeron por la Europa antaño católica, pero se jactan de durante casi ocho siglos, fue y supongo que todaque la suya es la única al este del Adriático. Y tievía es Curzola. nen razón. Las danzas moriscas o danzas de esTiene su encanto, aunque, como ya advertía JON padas abundan en Italia, España, Francia e inVargas Llosa, no hay mucho que ver. La antigua JUARISTI cluso en Inglaterra, donde se las conoce por Mociudadela veneciana, en el extremo meridional, orish dances o Morris dances. Los contendientes son casi cuenta con un par de iglesias interesantes, algunos rinsiempre moros y cristianos, y ocioso es decir que los pricones poéticos y la torre donde dicen que nació Marco meros pierden. En Korcula, los danzantes van vestidos Polo, puro kitsch que- -no debería sorprender- -atrae el con los mismos colores que los de las moriscas de las mayor flujo de turistas. El museo de iconos es francapastorales vascofrancesas: los turcos, de rojo, y los crismente pobre, rozando lo fraudulento. Pero no se pierde tianos, de azul. El rojo tenía, en toda la Europa cristiael tiempo visitando el de la ciudad, en la logia, y menos na, connotaciones infernales. A pesar de ello, la bandeaún, el del palacio episcopal, con su magnífica colecra de Korcula es exactamente igual que la de la CNT, roción de arte sacro, ornamentos, tablas medievales, icoja y negra, pero con una corona en cada triángulo. Me nos, libros y medallas. La historia de éste y de los numeencanta. rosos enclaves venecianos del litoral croata, entre IsA la Moreska se le ha adaptado una obrita romántica tria y los dominios de Ragusa, no debió de ser lo que se en verso, con cautiva cristiana y rey moro enamoradidice apasionante hasta que los turcos entraron en escezo. No es un caso único de fusión entre teatro y danza na. tradicional (el teatro folclórico vascofrancés, por ejemEn la catedral de San Marcos, más pequeña que muplo, surgió de un compromiso entre las moriscas y la lichas iglesias rurales castellanas, se conserva- -además teratura caballeresca) Pero la forma cultural siempre de un Tintoretto de primera- -una confusa oploteca ha sido la misma: la Cristiandad frente al Islam, lo que donde se exhiben lanzas, azagayas y alabardas de, al merepugna, obviamente, a los progres que quieren cargarnos, dos orígenes distintos. Unas fueron abandonadas se las fiestas valencianas de Moros y Cristianos. Por forpor los españoles que sitiaron la ciudad, sin poder totuna, en Korcula no se han enterado todavía de que exismarla, en 1483. Otras, según reza un rótulo latino un poten progres. co retórico, se las quitaron los corchulanos a los turcos. A A -Estuvimos tan absorbidos con ofrecer buenos servicios públicos a los catalanes que no nos quedó tiempo para haber redactado un buen Estatut.