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ABC DOMINGO 12 s 8 s 2007 OPINIÓN 5 UNA RAYA EN EL AGUA BURLADERO ESPAÑA COMO EL RECUADRO ZP EN LA JUAN TANAMERA DEL COTO APATERO, Sonsoles y las niñas están en Guantánamo. De momento en el Coto de Doñana están rodeados por una alta verja como la de Guantánamo, que nos habrá costado sabe Dios cuánto. De la que el alcalde socialista de Almonte, Francisco Bella, ha dicho: Esta aberración de tres metros de altura es similar a los recintos indeseables como el campo de detenciones de Guantánamo Cito al alcalde almonteño como argumento de autoridad. Nadie sabe más de verjas que los almonteños, virtuosos del Salto de la Reja. Pero la reja del Coto de Doñana, según certifica su propio alcalde, no hay almonteño que tenga huevos de saltarla. ¿Reja para proteger al lince? Evidentemente. A Zapatero, que es un lince. En sus vacaciones. A la Reina podrán retratarla en bañador enterizo, modelo Esther Williams en Escuela de Sirenas y a la Princesa de Asturias, en biquini, ambas en la popa del Fortuna Pero ni a Sonsoles ni a las niñas podrá nadie retratarlas. Para eso está la alta verja. ¿No ven por qué les digo que este ZP es un lince, el verdadero lince de Doñana y de Doña Sonsoles? Será Guantánamo, pero a mí el Coto me está dando el avío este verano. Qué ANTONIO maravilla que ZP te traiga el artículo BURGOS por Seur 10, a domicilio. Aunque no me da tanto avío como el Guantanamera como música a la que los forofos coros futboleros cambian la letra para animar a su equipo. Lopera rima con Guantanamera. El son guajiro que los flamencos meten a compás. En fusión, que es la moda. Este verano también se lleva el flamenco con sifón, digo, el flamenco fusión: Cigala, como el arroz. Cantan los flamencos Guantanamera con un cubano viejorro y funcionarial, del Inserso que el dictador Castro ha sacado de los asilos y mandado a España a ganar dólares para la revolución. Verbigracia, Compay Segundo metiendo Guantanamera a compás con el genial Chano Lobato, ahora puesto por el Festival de las Minas en el sitio de honor que le corresponde. Cuando cantaban la Guantanamera Compay llevaba a uña de caballo a Chano, último de la Filipinas de la gracia de Cádiz. Y Chano, barrio Z de Santa María puro, le soltó: Mira, Compay, déjanos a los flamencos un poquito a nuestro aire, que va a salir el Juan Tanamera ése y nos va a pegar dos guantás a tós El Juan Tanamera de la valla del Coto que denuncia el alcalde Saltalarreja Almonteño no sale y no le pega dos guantás a nadie. Pero al que no le pega nada es a ZP veranear como el Duque de Medina Sidonia, el del atún. Como la cabra tira al monte, el que presumía de Proceso de Paz tira al monte de la Historia. ZP veranea donde el Príncipe de la Paz se iba de picos pardos. Se cree reedición de Godoy y se va al Coto, donde Goya ni está ni se le espera. Goya no puede entrar por la alta reja de Juan Tanamera. Por lo que el Divino Sordo coge sus avíos y se va a la isla de Cabrera, a pintar con teleobjetivo el palimpsesto de la familia de Carlos IV pero en bañador y en yate. Ya te veré en el Hola Me encantan las vacaciones de estos señores que dicen que son tan de izquierdas y que viven como marqueses. ¿En qué se diferencian de uno de derechas? Se dedican a jugar al golf, a pasear la América hispana gratis total en avión oficial, o a comer langostinos, como este aspirante a II Príncipe de la Paz en el Juan Tanamera del Coto. Por no salir de Goya, desde Carlos IV no había público mirando cómo un señor come langostinos mientras ellos los ven pelar. ZP tiene mayoría absoluta de gente viendo cómo se come los langostinos y las tortillitas de camarones que hace La Guapa. En la insigne Casa Balbino de Sanlúcar este presidente que se dice tan de izquierdas se ha trabajado el langostino facha. ¡La que hubieran liado los progres si a Aznar lo retratan comiendo langostinos! La de Sanlúcar con los langostinos ha sido la Foto de las Azores de ZP Azores de azorarse: de conturbarse de ver. güenza ajena. No, si éste va a terminar aprendiendo a pelar los langostinos con una sola mano, como el manco concejal del alcalde Carranza en Cádiz, recordman de los langostinos a una mano. En la próxima demagogia electoral, ZP es capaz de decir que por cada niño den 2.500 euros... y un plato de langostinos para los padres, que se los coman a su salud. Langostinos de la modernidad y el progreso, naturalmente. Esto es, langostinos con cremallera y de gañote. A clave se llama España. Los brujos de lademoscopia, queescrutan las encuestas y ofrecen al presidente consejos para que los desestime, le han dejado sobre el escritorio un cartel con el nombre de la nación rotulado en grandes letras rojas. Los arúspices de la sociología han concluido que las causas de la derrota municipal del PSOE fueron el diálogo con los terroristas y la cesión al PP del concepto de la identidad nacional, y han sugerido a Zapatero que si quiere ganar las generales tiene que imbuirse de patriotismo para despojar al adversario del monopolio de la españolidad. IGNACIO Paradojas delapolítica: desCAMACHO pués de tres años de deconstrucción semántica yconstitucionaldeltérmino, el mago sonriente se ve impelido por la necesidad a llenarse la boca de una palabra en la que no cree. Pero cree en el poder, y su propia falta de ideas sólidas favorece el recurso al pragmatismo. Si para Enrique IV París bien valía una misa, para este Peter Pan con pantalones largos la Moncloa bien puede valer una bandera. En este repentino y sobrevenido descubrimiento de España no hay instrumento que desmerezca el uso de la nueva retórica de conveniencia. Matizada, eso sí, de una inflexión de progresía que camufle el giro diametral de la táctica. Elideograma inscrito por elGobierno en la nueva carta estatutaria de la televisión pública, declarada al servicio de la construccióndelaidentidad española resumecomo un acta programática el alcance de la flamante reconversión ideológica. Una base de buenismo abstracto en la declaración de principios, una pizca de pluralidad lingüística, un pellizco de adanismo iluminado y el habitual perejil de la nación de naciones: los ingredientes del discurso hueco del zapaterismo, recalentados en el microondas retórico de un vago patriotismo de nueva hornada según la vieja máxima del minero leonés: ni una mala palabra, ni una buena acción. Elobjetivo esmeramenteoperativo: pertrecharse de armamento propagandístico con el que neutralizar la ventaja del enemigo en un terrenoabandonado durantetres años deestéril ofensiva en dirección opuesta. Le favorece, sin embargo, la pereza de un rival acomodado en su trinchera hasta el punto de descuidar su retaguardia más segura, y que parece sestear sin apercibirse de que el contrincante ha girado la posición y se dispone a arrebatarle sus gallardetes simbólicos para encabezar con ellos una marcha en sentido contrario, aunque sea a contramano de sí mismo. Combate antiterrorista y españolismo de circunstancias; Zapatero fía su estrategia de falsa rectificación a la desmemoria ciudadana y al poderío de su aparato publicitario. Porque detrás de esta máscara de cosmética no hay, como de costumbre, más que un inmensovacío, unaoquedad ideológica, un océano de ambigüedades surcado por la balsa de la sonrisa mágica. Españanointeresa como problema, sino sólo como muletilla trivial, como burladero de ocasión en el que esquivar la embestida urgente de un problema. España, en la semántica zapateril, se llama el maquillaje de una necesidad, el aderezo de una carestía, el afeite de una dificultad, el adorno circunstancial de un pedazo de la nada. L